lunes, octubre 16, 2006

En busca del tiempo (político) perdido

Comentaba Telemaco en sus comentarios hace unos días que no es incompatible que el Partido Popular hable del 11-M y hable de los problemas del país al mismo tiempo. Que sigan presionando para saber "la verdad" (si, esa que dice que todo el mundo menos los suicidas de Leganés están detrás del atentado) no excluye que puedan seguir haciendo oposición centrada en políticas concretas, hablando de temas concretos.

Si, poder pueden. La cuestión es que alguien les haga caso. Y todo por cuestión de tiempo.

Los políticos pueden hablar todo lo que quieran; hablar es gratis, y tratar cientos de temas usando cientos de portavoces tiene un coste trivial para un partido político. El gran problema al que se enfrentan los dirigentes de un partido no es el número de temas que pueden criticar, es el tiempo de atención mediática que tienen a su disposición. El gran cuello de botella de sus actuaciones, y el único recurso realmente limitado para Rajoy y compañía, es sus minutos de telediario y páginas de prensa.

Cada vez que Pujalte, Acebes o Zaplana hablan del 11-M (algo que hacen patéticamente a menudo) o critican la "rendición" del gobierno viendo fantasmas secesionistas por las esquinas, cada columna de texto, minuto de debate o segmento de telediario que reciben está quitando tiempo a cualquier otra forma de oposición política. Pueden hablar del planeta tierra todo lo que quieran; si la atención mediática se dispersa, esas declaraciones no llevan a ningún sitio.

Sí, hablar es gratis. El problema es que la prensa no tiene tiempo para todo, y el PP parece emperrado en desperdiciar el suyo.

5 comentarios:

Berlin Smith dijo...

ES interesante: llevamos como diez días sin "revelaciones" de "alcance". Lo de la encuesta de El Mundo de hoy suena a un cierto agotamiento de la gasolina. Pero todo se andará.

Mientras, en la era de You Tube, la gente se indigna porque se hagan videos... Yo me indignaría por la torpeza de CiU de no publicarlo en fragmentos asumibles por ese medio y gastarse una fortuna en distribución en quioscos: con ese dinero, hacían un nuevo video casa semana.

Y me indigno por la torpeza de los demás en no contestar con otro video , si es que les parece mal lo que dicen: ¿A que nadie pondrá nada del 3%? Ay, nuestra clase política...

Telémaco dijo...

Egócrata, tiene sentido tu argumento. Y lo compartiría si la dispersión consistiese en hablar de la política exterior del gobierno, con sus exóticos amigos, en vez de centrarse en temas como la inmigración. Pero insisto en que el tema del 11-M supera el cálculo electoral y entra en el terreno de los principios.

Tengo que reconocer que me aproximé inicialmente a los “agujeros negros” del 11-M con escepticismo. Por eso entiendo el tuyo. Luego profundicé en el tema. Como no quería estar demasiado mediatizado por opinadores varios acudí a las fuentes. Leí autos de procesamiento. E informes policiales. Y empecé a dudar de la versión oficial.

No voy a tratar de convencerte. Es complicado. Y la lógica de las cosas te lleva a conclusiones difíciles de aceptar. Si te diré que simplificas cuando dices: “esa que dice que todo el mundo menos los suicidas de Leganés están detrás del atentado”. Lo que está en duda es que unos pequeños narcotraficantes, ayudados por unos confidentes policiales, abrazarán de repente la yihad, aprendieran de alguna manera desconocida a hacer bombas accionadas con móviles y mataran a un montón de gente con letal efectividad, pero sin inmolarse. No es lógico. Y además no está soportado por pruebas sólidas y concluyentes. Más bien lo está por pruebas con bastantes indicios de manipulación. Y no digo que los de Leganés no tuvieran nada que ver. En realidad no lo sé, porque tengo más dudas (fundadas) que soluciones.

Pero fíjate lo que son las cosas, hoy me has tocado la fibra con algo distinto: “... o critican la "rendición" del gobierno viendo fantasmas secesionistas por las esquinas...”. Y lo has hecho porque después de leer a Rosa Diez ayer he pasado de estar preocupado a estar aterrado. “Es el desestimiento; es nuestra expulsión.” dice uno de mis referentes cívicos, cuando habla del “proceso”. Mientras, Patxi López habla de Québec, sin darse cuenta que las actuales Vascongadas se parecen más a la Serbia de Milosevic y Navarra, desde donde brota esta mi angustia, al Kosovo.

Para Rosa se han atravesado ya todas las líneas rojas. Sólo una pregunta Egócrata, ¿cuál es la línea roja que tiene que pasar el actual gobierno para que te empieces a preocupar?

Egocrata dijo...

Primero, leete sitios como Desiertos Lejanos. Te quitarán de la cabeza muchas, pero muchas chorradas sobre el 11-M. Por cierto, como montar una bomba con un teléfono móbil sólo requiere Google y un par de horas para encontrar instrucciones...

Sobre el País Vasco, lo conozco bien, igual que Cataluña. No tienen puta relación con Kosovo, lo siento. Lee sobre los Balcanes.

Telémaco dijo...

Sobre el 11-M, también he pasado por ese tipo de sitios. Y no me han disipado demasiadas dudas. Hay una tendencia a razonar: “soy capaz de refutar esto y por lo tanto todas las dudas introducidas en el 11-M son igualmente refutables (pero no me molesto en hacerlo)”. Insisto en que no pretendo convencerte.

En cuanto a lo de ETA, estoy algo decepcionado. Te presento un artículo helador de Rosa Diez y, a continuación, una referencia a los Balcanes que es un magnífico asidero al que agarrarse si quieres eludir dar tu opinión sobre lo primero y fundamental. No esperaba que lo utilizaras.

Aún siendo el paralelismo con los Balcanes algo accesorio en mi post anterior, te explicaré a que me refiero para que veas que no es producto de la falta de lectura sino, quizá, de su equivocada interpretación. Permíteme que simplifique:

El nacionalismo étnico serbio considera el Kosovo como una parte fundamental de su cuna cultural. Sin embargo la presencia serbia en kósovo es muy minotaria porque fue desplazada por las invasiones otomanas.

El nacionalismo étnico vasco considera Navarra como su cuna cultural (y de hecho lo es). Sin embargo la cultura vasca se redujo drásticamente en Navarra como consecuencia de su fuerte romanización. No fue así en el solar de los várdulos, caristios y autrigones (las actuales vascongadas) que fueron colonizados por los vascones (cuyo solar coincidía más o menos con Navarra) probablemente entre la caída del imperio romano y la invasión árabe.

En resumen, la aspiración nacionalista serbia por el Kosovo parte de una cuestión identitaria, de una manera similar que la aspiración nacionalista vasca por Navarra.

Y sé que hay muchas diferencias. No hay problema religioso. En el caso vasco, las diferencias étnicas están entre lo delirante y lo anecdótico (craneometría, grupos sanguíneos).

Pero también te diré que si recorres Navarra de norte a sur y lees su historia, te podrás dar cuenta hasta que punto es heterogénea y compleja. Y quién le pretenda imponer algo por la fuerza, como un peón que sacrificar en su siniestro tablero, la acercará al enfrentamiento civil.

Camarada Bakunin dijo...

Interesante discusión...
Aunque creo que la cuestión navarra no es tal: no puedo imaginarme que el gobierno —ya sea el actual u otro venidero— se tome en serio la pretensión de anexionar Navarra a un "improbable" País Vasco futuro. Porque es ridícula, simplemente.