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miércoles, marzo 05, 2008

Nota (friki) triste


Gary Gygax murió el martes a los 69 años. Si os tengo que explicar quién es, por favor, dejad el carnet de friki en la puerta. No, no lo entendereis.

domingo, marzo 02, 2008

La rebelión de los frikis (II): ha caído El País

Hace varios meses un servidor hablaba sobre la imparable insurgencia de un grupo de rebeldes desesperados contra el nuevo orden mundial de entretenimiento de profundidad escasa, escasamente autoreferencial y falto de marines espaciales / hechizos de nivel 3 / revelaciones sobre la verdadera naturales de los dioses antiguos y aquel que no puede ser nombrado, etcétera.

Hoy estos irredentos cruzados de la verdadera fe gafapastosa han conquistado el presunto templo del periodismo de referencia español: el diario El País.

Parece que alguien en ese periódico es un friki de impresión. No nos engañan. Por mucho que hablen de no se qué poder de compra, consumo y que si tendencias y todo eso, durante todo el artículo Jerónimo Andreu parece estar muriéndose de ganas de ponerse a discutir teorías sobre la série Perdidos (a los pobres frikis de segunda que viven en España: la cuarta temporada mola mazo), la verdadera naturaleza de La Fuerza / el Schwartz y quién ganaría un combate entre un Marine Espacial con traje de merodeador y un elemental del Clan Lobo.

El frikismo avanza. Es sólo cuestión de tiempo hasta que España escoja por primera vez un presidente del gobierno capaz de discutir de forma erúdita en un debate televisado las virtudes y defectos del FIFA y Pro Evolution Soccer. Alguien que sepa qué es un Uruk Hai y tema el retorno del Gran Cthulu. He dicho.

En el departamento de lo más serio, ya sé que no hay demasiadas esperanzas que ningún político de altas esferas sea un verdadero friki. Si hay alguno, sin embargo, salir del foro de internet / armario y confesar que eres jefe de un guild en WoW le dará votos fijo a estas alturas. Somos muy fáciles de manipular.

martes, noviembre 20, 2007

A la rica bitácora de piña

Jessica, que aparte de ser el genio del mal detrás de Red Progresista tiene una bitácora la mar de interesante, me ataca a golpe de meme para que defina, de una vez por todas, el precio de mi preciosa, preciosa opinión escrita: ¿Cuánto le costaría a un partido "comprar" mi opinión de modo que les diera prensa favorable?

Veamos, veamos. En un principio, dado que el objetivo de esta bitácora es hacerme famoso y que me contrate algún grupo mediático ominoso y gigantesco y/o partido político con ansias de dominar el mundo, la idea de ponerme un precio no es para mí una broma.

Leches, quiero estar a sueldo del poder. No lo oculto para nada. Venid a comprarme ya, leches.

Aún así, el hecho que mi alma esté cláramente en venta no significa que acepte cualquier cosa, así que es cuestión de mirar. Precios en euros para partidos europeos, dólares para americanos.

Partido Socialista (versión española): la verdad, ya les hago la pelota gratis. Si me dieran cualquier chuchería haría piruetas, como bonito perrito entrenado. Si quieren que vaya a Madrid a ayudar, con el más triste de los salarios de subsistencia creo que iría. Uno es así de patético, que se le va a hacer.

Partido Socialista (versión catalana): agh, que pereza. Seguir la política catalana desde EUA es complicado, así que estos me tendrían que abonar los costes de traslado; evidentemente mis servicios en Barcelona serían más efectivos y podría hacer un montón de cosas. Cafés. Fotocopias. Informes. Claro, el cruzar el Atlántico me tiene que valer la pena, así que de 2.000 al mes no bajo.

ERC: es aplicable lo mismo que al PSC, con la diferencia que el barretinismo cumbayá no me va, ni el pasarse la vida con cara de niño malcriado arrogante tampoco. Les cae un recargo; 500 euros. Por añadido, el ser un partido regional hace que mis ambiciones de llegar a ministro de fomento se esfumen; 500 por la broma. Señores de ERC, 3.000 al mes.

CiU: lo mismo que los anteriores, aunque en el caso de CiU, me falta la cara de burgués. Es más fácil que Duran me haga ministro de fomento y de hecho tengo algo de pequeñoburgués así que el recargo es más bajo; 2.500 y estoy en Barcelona a su disposición. Aún así, no se me hagan soberanistas, o les subo la cuota.

PP: para hacerle la pelota a estos, aunque sea desde la distancia, uno no necesita un sueldo, necesita una lobotomía. Aún así, la carne es débil. Sin traslado transoceánico necesario, unos 1.000 al mes me harían cambiar de opinión en mis escritos. Si tengo que estar por Madrid con ellos, 3.000 mínimo.

Izquierda Unida: Lo siento, pero como he dicho antes, uno quiere estar al sueldo del poder. Estar a sueldo del vagabundo que grita obscenidades en la esquina no me motiva, y la verdad, es un sueldo con poco futuro. La versión catalana sobrevivirá, alimentada de colectivo gafapasta inmortal barcelonés; apliquense la tarifa de 2.50o como ERC.

Para los partidos americanos, eso iría según candidato; empezando por $500 (Biden, Richardson, Obama), pasando por $1.000 (Hillary, Edwards, Giuliani) y subiendo a $1.500 (McCain, Romney), o incluso $2.000 (Thompson, Huckabee, Tancredo, etcétera).

¿A quién reboto el meme? Pongamos a Citoyen y la tropa de La Moqueta Verde.

jueves, octubre 11, 2007

Pausa para la publicidad

Un post rápido para anunciar que voy a estar bastante desaparecido unos cuantos días; desde hoy hasta al menos el miércoles que viene. Soy consciente que eso va a ser muy duro, y que el mundo probablemente entrará en crisis de catatonia profunda sin mi consejo y guía, pero tengo un buen motivo:

Mañana me caso.

Sí, hay esperanza para frikis en este mundo. Y sí, estoy muy feliz y todo eso, nada nervioso (en serio) y tengo unas ganas de no tener que pensar más en flores, música, danza, banquetes y hoteles variados. Siendo esto Estados Unidos, en el curro me han dado tres (¡tres!) días de fiesta (boda incluida) así que la luna de miel será cortita (vamos a Vermont, por cierto), pero bueno, todo sea por la causa.

Para que no se me aburran, unas cuantas bitácoras que vale la pena leer a menudo. La primera, Debate Callejero, antro de intelectualidad profunda colectiva de alto nivel. La segunda, Citoyen y sus alegres cruzadas contra la estupidez (aunque la verdad, se equivoca al hablar del aborto). La tercera, la inanerrable Vicisitud y Sordidez, donde el frikismo llega a extremos absolutamente maravillosos. Lean su gran, excelsa defensa de material excelso como Pimpinella, Julio Iglesias o los momentos más gay del Heavy Metal.

Nota al margen: Esto que me case el 12 de octubre es mi particular muestra de a-españolidad. Me caso con una americana, así que si Rajoy se pone burro, me cambio de pasaporte. Uno, que es ciudadano de mundo.

sábado, julio 21, 2007

Momentos de silencio

No, por Polanco. Es que estoy leyendo Harry Potter, y hasta que no lo acabe no hay nada en el mundo de los muggles que me importe. Al ritmo actual, seré persona de nuevo hoy por la noche.

Tras 357 páginas, por cierto, el libro es muy, muy bueno. Y hasta aquí puedo decir, que no quiero reventarle la trama a nadie. Eso sí, en un par se semanas me estoy planteando en abrir la veda en los comentarios; si alguno estais esperando a la traducción, estais leyendo la bitácora equivocada. Elitista atroz que soy.

Sobre la actualidad en general, se pueden meter la corona por el culo, por cierto. Y sí, es una declaración injuriosa, pero estoy en Estados Unidos. Que me busquen.

martes, julio 17, 2007

La rebelión de los frikis

Para la población no-iniciada, esta semana es una semana para cualquier otra. Un poco de calor, un poco de aguantar el tostón antes de las vacaciones de agosto (para los europeos) o el largo verano de tiritar en oficinas con el aire acondicionado a nivel pingüino (los americanos), pero nada demasiado relevante.

Para los que saben sobre lo que es bueno, justo, emocionante y crucial para el futuro de la humanidad, sin embargo, esta es una semana especial. Tanto, que el viernes a medianoche estarán casi todos en librerías, gafapastas firmemente colocadas, listos para ser partícipes de la mayor revelación desde el "Luke, yo soy tu padre" hará cosa de veintipico años. Sí, este viernes sale a la venta la última, definitiva, apoteósica, ginorme novela del siglo: Harry Potter and the Deathly Hallows.

Lo curioso del asunto (aparte del hecho que un serio politólogo como yo lleve dos semanas repasando las novelas, películas, juegos y foros de internet en preparación de tan magno evento) es el hecho que un asunto tan puramente friki sea de hecho noticia. Las novelas de Harry Potter han vendido 325 millones de copias, una auténtica burrada de libros; la verdad parece que la mitad de la población de Estados Unidos son chiflados amante de la magia esta semana. Un buen puñado de mis compañeros de trabajo se pasan la hora del almuerzo especulando y lanzando teorías sobre Snape (por cierto, creo que es de los buenos), mientras que librerías por todo el país preparan fiestas de lanzamiento.

La pregunta es ¿Desde cuándo estar colgado de un libro sobre una escuela de magia ha dejado de ser algo de gente rarilla?. En los oscuros tiempos de secundaria, en esos días donde el poderoso dado de 20, el gran Cthulu y los juegos de tablero rarillos completan a la gran Super Nintendo, ser capaz de recitar listas de conjuros y clases de dragones no te hacia especialmente popular. Hoy, auténticas frikadas como "Los 300" son taquillazos, atraen público femenino y son vistas como una expresión como cualquier otra de cultura popular. Cómics anteriormente minoritarios y gafosillos como V for Vendetta, Sin City ó (cielos) Watchmen saltan al cine, y encima hacen dinero.

Joder, celebramos hasta el día del orgullo friki. Esto empieza a ser preocupante.

Lo cierto es que me resulta un cambio bastante curioso. La cultura popular "dominante" parece estar abrazando iconos de mi vieja adolescencia con un entusiasmo encomiable, y encima está creando nuevos ámbitos de alegre obsesión. Aunque algunas de las creaciones han sido bastante infectas (Uwe Boll, culpable), lo cierto es que un servidor está reviviendo sus años más friki un poco demasiado.

Como todas las cosas, los puristas estarán enfadados. Peter Jackson cometió a buen seguro crímenes imperdonables adaptando la trilogia sagrada, y George Lucas trajo al mundo Jar Jar Binks. La patrulla X en las películas no es más que una caricatura, y las tres últimas temporadas de expediente X fueron un desastre. Por no hablar del último cambio de reglas en Warhammer (malditos ejecutivos de GW) o el hecho que nadie en Hollywood tenga los redaños de hacer nada con los juegos de White Wolf tras el éxito de Buffy Cazavampiros (nota: dan demasiado miedo. Los jugadores, no los juegos). Y que no me hablen de esa cosa llamada Nintendo Wii, el final de los videojuegos puros, oscuros y complicados. Pero al resto de frikis de mente receptiva, las puertas del paraíso están abiertas.

En cierto sentido, me parece que estamos viendo la venganza de los primeros informáticos. Los chavales con granos, gafas de pasta y demasiadas horas de ordenador y vicio virtual en sus bolsillos han resultado convertirse en los iconos de la nueva economía. Quizás no sean los que hacen el dinero, pero son los que se han llevado el mérito de la revolución tecnológica. El espíritu de los tiempos está en el pensamiento abstracto y los políticos que tratan de modelar la realidad a martillazos como los nuevos malvados, así que casi parece natural que el mundo friki esté más vivo que nunca.

Una parte de mí a veces piensa en plan marxista que todo esto no es más que otra forma de opio. El fútbol no bastaba para el nuevo proletariado creativo, así que el Capital creo las cartas de Magic, Super Mario Kart y Transformers: la película para mantenerlos oprimidos.

Sin embargo, estoy bastante seguro que en el fondo hay algo de bueno, justo y verdadero en todas estas viejas chorradas. Quizás sea más relevante a corto plazo el ser capaz de evaluar la política fiscal del gobierno, pero lo cierto es que estudiar a Keynes te hará sabio, pero es un crítico con el mayal a un orco lo que realmente te hará feliz.

La cultura universal, en el fondo, no es más que un agregado de cachivaches inútiles de piedra, en lienzo o en novela que nos parecen terriblemente importantes, y es más, quizás realmente lo sean. El hecho que el arte más joven, creativo e innovador ahora mismo sean los videojuegos quizás no es más que otra manifestación de esa cultura. Y la verdad, quizás hay algo salvable de todo ese alegre frikismo que nos rodea.

Y quién sabe, quizás los cuatro colgados que hablan élfico salvarán algún día el mundo. Los frikis ya ganaron la guerra en Independence Day una vez, ¿no?

Nota: si no me creen, comprueben la extensa lista de tipos listos con bitácora y un oscuro pasado frikoso. Citoyen, la tropa de Halon Disparado, Claudine y su tributo a la Gran Sepia, los tipos sórdidos de la esquina y su defensa de la religión Jedi y el siempre brillante Lüzbel, tintinólogo ocasional, todos con tendencias graves. Y eso sin mirar demasiado; hay muchos, muchos más...