miércoles, agosto 09, 2006

Nota sobre incendios

Si, tragedia que Galicia se queme, desastre ecológico, etcétera. Estaría bien que alguien echara un ojo a las estadísticas generales sobre bosques en España, sin embargo, antes de ir hablando de mega tragedia ecológica. ¿Por qué? Por el simple motivo que en los últimos veinte años (como mínimo) la superficie forestal de España ha aumentado.

¿Sorpresa? No tanta. El motivo es muy sencillo, el abandono de la agricultura. Según abandonamos cultivos y pastos e incrementamos la productividad de los que quedan, el bosque vuelve a ocupar el espacio que antes ocupaba. Incluso con las recalificaciones flamígeras que algunos impulsan (por cierto, muy bonito lo de echar la culpa del fuego al gobierno, no al que lo enciende), tenemos ahora más bosque que hace veinte años.

Sí, los incendios son una tragedia que debe ser evitada, pero no estamos ante el fin del bosque en España. Y no, los datos arriba no se contradicen con el incremento de la desertización; la retirada de los cultivos no siempre hace aparecer arbolitos, y tras un incendio no siempre aparece un bosque. Si lo que se quiere es preservar el medio que tenemos ahora, sin embargo, debemos tener en mente que dejó se ser natural hace tiempo. Del arte de convivir con él, sin embargo, os remito a otros que saben mucho más que yo.

4 comentarios:

wininu dijo...

gracias por los enlaces hmbre, precisamente hace unos meses salió una noticia en un medio especializado, Agrodigital. Unas 50.000 ha/año de media es el crecimiento de los bosques en Francia en el último siglo.

Aunq la intensificación tb tiene sus cosillas malas, no es oro todo lo que reluce.

este es aquel post
http://elagricultorenpeligro.com/?p=106

Un saludo

El juegologo! dijo...

Este post merecería varios comentarios (surgidos casi todos del hecho de que servidor es gallego), pero creo que con un par de notas breves basta. Lo relevante en este caso no es la extensión de masa arbórea si no sus características, entre las que yo incluiría:
- las especies que padecen el fuego, que en su mayor parte son especies autóctonas, en bosque antiguo. Sin embargo, las primeras que ocupan el terreno calcinado son alóctonas. El fuego, en el caso de que se produzca regeneración, produce una sustitución de especies bastante grave.
- la continuidad del territorio. Mucho del territorio ganado por masa arborea a las explotaciones agrícolas se ha dado en zonas de parcelación, por lo que no se trata de auténticas revitalizaciones de terreno natural. Un pequeño terreno entre casas, antigua finca ahora abandonada, que se ocupe de árboles no creo que pueda considerarse como "regeneración del bosque".
- la pérdida ecológica supera la desaparición instantánea de masa arbórea, algo en parte relacionado con lo de más arriba. De todas formas, el problema generalmente tiene que ver con el tiempo de recuperación ecológica de un territorio: que vuelva a haber árboles no quiere decir nada si no se recupera un ecosistema en el que los más afectados viven por debajo de la cota arbórea.

Me ha salido la vena ecologista, ya ves... en otra ocasión podríamos hablar de los efectos económicos ;)

quevedin dijo...

Bolchevique, por muy gallego que sea uno no tiene más razón. Lo que se está quemando no son salgueiros (¿saúcos en castellano?), vidureiras (¿álamos o abedules, siempre me confundo?) y carballos (robles), sino más bien pinares y eucaliptales. Y TODOS repito TODOS los pinares de la costa cantábrica fueron sembrados en timepo de la Ilustración (creo que Floridablanca dio la orden) con semillas mediterráneas... así que de autóctonos poco...

En lo de la regeneración del territorio en el medio rural gallego tienes más razón. Comparado con Asturias (smi-disperso) o el castellano (pueblos rodeados de páramos sembrados), el modelo gallego de ficas separadas no favorece la regeneración espontánea del bosque.

Sobre lo de la regeneración ecológica no entiendo lo que quieres decir. Si te refieres a los animales, vuelven a ocupar la zona en cuanto vuelva a haber cubierta. Y muchas especies, como los pinos, resurgen en unos pocos años, aprovechadas por la invasión de toxos y eucaliptos, que frenan. el arrastre de cubierta orgánica. El problema se da sobre todo en terrenos con fuerte pendiente y poca tierra, que se pueden quedar en roca viva.

Vamos, que en general lo que se ha perdido por lo que sé es mucha extensión pero poca calidad, no se ha incendiado el equivalente a Muniellos o la fraga de Cecebre... Y el mayor peligro es la gente, esperemos que Malvís pueda escapar (por Fiz de Cotobelo no nos preocupamos que ya está en mejor vida)

El juegologo! dijo...

Quevedín, no creo haber centrado mis argumentos en mi origen gallego. De todas formas, tu primer comentario no haría más que darme la razón (hay más árboles, pero no los adecuados) y lo de que "no se ha quemado Cecebre" me parece un poco exagerado... Sobre si se queman más "autóctonos" o "alóctonos" es más una sospecha sobre magnitudes relativas (me faltó matizar esto). Hay más eucaliptos que robles, luego es más lógico que se quemen más eucaliptos que robles, por eso conviene ponerlo en relación al total de unos y otros.
Sobre si los animalejos vuelven... me remito otra vez al primer punto: los ecosistemas que se generan alrededor de eucaliptos y pinos, no creo que sean precisamente el centro de mi posición. Aunque creo no haberme limitado a los bichos.