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viernes, octubre 31, 2008

Especulando al viejo estilo

No sé si alguien le prestó atención a la extraña fluctuación que las acciones de Volkswagen tuvieron hace unos cuantos días. Durante unas horas, VW era la compañía más valiosa del mundo, entre noticias que Porsche estaba comprando acciones. La cosa era un poco inusual, y pasó un poco desapercibida, pero resulta que la historia detrás era muchísimo más divertida y creativa de lo que parecía a primera vista.

Parece que Porsche se dió cuenta que un grupo de listillos de fondos de inversión estaban comprando acciones y vendiendo en corto, siguiendo las compras lentas y pausadas que estaban haciendo de títulos de VW. En vista que tenían visitas, respondieron con saña y cierta elegancia malvada: compraron opciones (esto es, los contratos en corto "al otro lado") sobre cantidades ingentes de acciones, dejaron poquísimos títulos en el mercado abierto, y básicamente arrinconaron el mercado.

El resultado era una pesadilla para los que estaban apostando que las acciones de VW bajarían una vez Porsche parara de comprar; tenían una burrada de contratos en corto, y en el mercado no había nadie que tuviera acciones. Bueno, sí, había un accionista: Porsche. Los tipos se sentaron en la puerta, esperaron que los contratos empezaran a vencer, y se hincharon a vender a todos esos inversores desesperados que habían apostado que las acciones bajarían, pidiendo burradas de dinero con ello. El resultado es Porsche haciendo millones, VW comprada, y una cantidad ridícula de listillos perdiendo hasta la camisa.

No se sabe todavía quién ha sido el que se ha pillado los dedos de forma tan salvaje, y de hecho no es del todo seguro que Porsche se vaya de rositas aún. Estas cosas no son del todo legales, al fin y al cabo. La belleza matemática (y la deliciosa ironía de pasar por la trituradora a todos esos que andaban apostando que bajarían las acciones) es simplemente clásica, muy años veinte. Me encanta.

miércoles, octubre 15, 2008

Neoprogs : la nueva vieja izquierda

Estos días un servidor y un nutrido pelotón de gafosos progresistas con demasiado tiempo libre lanzamos un nuevo proyecto: neoprogs.

Dios mío, pensaréis. Lo que internet necesita ahora mismo, otro agregador. Porque no hay suficientes sitios donde la gente se reúne para enviar al resto del mundo a parir. Bueno, cierta razón tienen, pero la cuestión es, neoprogs pretende ser un agregador un poco distinto.

Para empezar, somos progresistas. Nuestra agenda, en general, es redistributiva; defendemos la igualdad de oportunidades y la intervención estatal bien entendida, pero no sólo somos eso.

No creemos que los mercados son un ente esencialmente malvado, o que el capitalismo es un sistema pútrido y destructivo. Creemos en la competencia, la ley de la oferta y la demanda y la ciencia económica en general. Eso no nos hace un contubernio de progres moderados que pretenden caer bien a izquierda y derecha, una especie de equidistán de (falsa) izquierda vendidos al capital.

Nuestra idea es más sencilla: somos de izquierdas, pero nos preocupa la realidad. Somos pragmáticos radicales, no por oportunismo político o voluntad de no ofender, sino porque partimos de la firme creencia que las mejores políticas son aquellas que pueden ser implementadas, no las que suenan bien sobre papel. No descartamos ideas por prejuicios o limites teóricos absurdos; sólo nos preocupa si funcionan bien o no. Privatizar no siempre es malo, nacionalizar no siempre es bueno. Uno no puede negar la realidad a base de leyes y regulaciones. No hay nada gratis.

Somos tan pragmáticos, de hecho, que no nos hemos atrevido a parir un manifiesto: todo lo que escribimos es contingente a lo que sabemos ahora, pero no tenemos ningún problema en tirarlo a la basura si se demuestra que estamos equivocados. La idea ha partido de algunos textos, especialmente del magnífico artículo de Citoyen de donde sacamos el nombre de este invento. Citoyen afirma y me acusa de ser la inspiración de su obra mediante este viejo artículo mío. La verdad, no estoy de acuerdo conmigo mismo ya al leer de nuevo ese artículo; ni mi propio texto fundacional me vale.

En fin, añadid Neoprogs a vuestra lista de favoritos. Ahí estamos todos los buenos. ¡Izquierdistas que prestan atención a la realidad, uníos! ¡El mundo nos necesita!

(seguid temiendo a Mr. TED, por cierto. Parece que el rescate no acaba de descongelar el mercado de crédito, al menos por ahora)