miércoles, julio 02, 2008

Se hace lo que se puede

Lo cierto es que el gobierno de Zapatero tiene un trabajo bien poco agradecido: explicar a los votantes que las cosas van mal, y que no es culpa suya. Ambas afirmaciones son ciertas, hasta cierto punto. En ambos elementos de esa frase, sin embargo, los socialistas se han quedado con poca capacidad de maniobra debido a su alegre torpeza retórica y -más importante- un poco oportuno calendario electoral.

Los gobiernos se enfrentan a recesiones a menudo; en países medianos, como España, muchas veces el origen de los problemas es básicamente exterior. Zapatero y Solbes no podían hacer nada para controlar el descontrol financiero en Estados Unidos, limitar la demanda de petróleo en China o mantener los tipos de interés más altos en el BCE para evitar la burbuja inmobiliaria. Cualquier acción o política económica en sus manos era o bien totalmente fantasiosa o tremendamente impopular (penalizar fiscalmente la compra de vivienda), así que dentro de lo que cabe, el gobierno hizo lo que pudo: contuvo el gasto, llenó la hucha cerdito para gastar cuando frenara la economía, y fue liberalizando y retocando detalles en los márgenes de la economía, caso de la -tímida- reforma laboral.

Una vez las cosas se tuercen, un gobierno democrático puede y debe explicarse bien. Debe contar al electorado que las cosas van a peor, que el gobierno tiene un control limitado sobre el asunto, y que tocará hacer cambios y apretarse el cinturón. También debe señalar que entiende las penurias de muchos, y que las medidas van a estar ahí sobre la mesa para cubrir las espaldas a aquellos que no lo están pasando bien con medidas concretas que ayuden a soportar las duras reformas que nos vemos obligados a aplicar para salir de la crisis.

Esto lo han dicho, con variaciones, otros gobiernos socialistas; la reconversión industrial o la crisis del 93 se superaron con crujir de dientes y sudores fríos, pero con un lenguaje claro de "confiad en mí, hay luz al final del túnel". En este caso, sin embargo... pues más bien no. El gobierno ha entrado en esto tarde, mal y a rastras.

Predecir el pasado es muy sencillo, eso está claro, pero me temo que el gobierno se equivocó al no convocar elecciones en octubre. Las cosas iban bien, y el cambio se hubiera percibido como un alegre órdago electoralista barato, pero parece relativamente claro que hubieran ganado igual. Eso se hubiera traducido que en vez de estar con un lenguaje triunfalista hasta marzo de este año, el gobierno podría haber estado advirtiendo de la crisis que venía con más tiempo, y no tener que hacer la danza del eufemismo en tres meses, como lo ha hecho ahora.

¿Está siendo el gobierno "pasivo"? La verdad, creo que no. Está haciendo lo que puede. La crisis está creando problemas complicados en todas partes; no se puede estimular la economía demasiado debido a la inflación, y el aumento del coste de las materias primas está totalmente fuera del control de todos los gobiernos del mundo. El gobierno, dentro de lo que cabe, hizo los deberes y se preparó relativamente bien. El problema es que el cambio de discurso desde marzo -cuando ya se veía que la cosa no pintaba bien ni de broma- hasta ahora ha sido tremendo, y eso hace que la credibilidad de cualquier equipo económico caiga en picado.

La verdad que aunque esperaba un ajuste considerable de la construcción en España, no me imaginé que las restricciones de crédito la hicieran tan inmediata, y que el petróleo se disparara al mismo tiempo, cuando la mayor parte de las economías avanzadas se estancaban. La cosa será dolorosa; a un problema cierto (la burbuja inmobiliaria) se la han añadido dos imprevistos, haciendo que el ajuste sea mucho más rápido en la construcción, y la recuperación mucho más lenta debido al ajuste de los precios.

lunes, junio 30, 2008

De reputaciones y amistades

Es un tópico gastado decir que es necesario tener una buena reputación para llegar lejos. De hecho, a veces se dice que con tener buena fama basta (cría fama y échate a dormir) para que las cosas le vayan bien a uno; todo el mundo puede nombrar al menos un actor o futbolista que viven de ello.

Siendo la reputación tan importante, sin embargo, hay relativamente pocos estudios más o menos empíricos sobre cómo crearla y mantenerla. Existen modelos formales a patadas (dilema del prisionero repetido indefinidamente, etcétera), pero pocos ejemplos concretos sobre cómo ser hacer que la gente crea que eres maravilloso.

Este estudio que me encontré el otro día es un intento curioso y creo que bastante lógico. El diseño es bastante simple, haciendo encuestas periódicas a estudiantes en una clase de negociación sobre quién es el compañero más fiable y cooperante y quién es el más despiadado. Lo que separa a este estudio, sin embargo, es que añaden otra variable, la popularidad individual de los estudiantes.

La idea es sencilla: para que la gente crea que eres bueno, no basta con hacer el bien; es necesario que la gente lo vea. Esta visibilidad se consigue con el método más clásico de hacer propaganda, que es tener un montón de amigos y conocidos que puedan difundir tus magníficas cualidades en el mercado de reputación local. Si alguien quiere tener la reputación de justo, ecuánime y colaborador no tiene que empezar a plantar árboles, salvar niños en peligro y curar el cáncer; primero tiene que hacer un montón de amigos -preferiblemente periodistas, si le va el estrellato- y entonces, y sólo entonces, acariciar un par de gatos. Si uno tiene una red de contactos sólida, la buena nueva se distribuirá rápida y eficazmente. Si uno es un paria social, no lo hará.

Evidentemente, es sólo un estudio, y una explicación posible. Es curioso, sin embargo, ver un mecanismo lógico detrás del éxito de los "picos de oro" en muchos entornos competitivos. No estamos en un mundo para gente tímida.

Y sí, como todos los frikis que seguramente me están leyendo, alguien me tendría que haber explicado esto cuando tenía 14 años. En fin, gente, ya se sabe que las Ciencias Sociales siempre llegan tarde.

domingo, junio 29, 2008

Futboleando: Buenas noticias para ZP

Ganó España la Eurocopa (que mal que jugaron los alemanes, pardiez), con autoridad y carisma. Me parece que aparte de todos los aficionados haciendo el mandril celebrándolo esta noche (no me destrocen el país, por favor), hay alguien que estará a buen seguro contento en uno de esos cuartos oscuros de Ferraz donde vive el cinismo político. Sí, el futbol es importante. Tanto, de hecho, que algo de felicidad se le contagiará a buen seguro al actual gobierno, que no es que esté en sus mejores horas.

Y sí, hay antecedentes. No son pocos los estudiosque señalan que los votantes a veces castigan o premian a los políticos por eventos en los que estos no han tenido nada que ver. El caso más famoso es un estudio americano que demuestra que los votantes penalizaban electoralmente a sus gobiernos debido a sequías, epidemias de gripe y ataques de tiburones a bañistas, cosas que ni el más voluntarioso alcalde o diputado puede combatir a base de leyes.

Este caso no es ni de lejos único; no me extrañaría lo más mínimo que lo contrario sea cierto, y los resultados futbolísticos en mundiales y eurocopas tengan su efecto en la popularidad de los gobiernos y -en menor medida- el crecimiento económico. Alguien se hará rico con tanto petardo, camiseta y banderita vendida, vamos.

viernes, junio 27, 2008

Intrusismo profesional: los genes afectan el voto

En una muestra que en la Ciencia Política cabemos todos (más que nada porque supongo que la mayoría de politólogos no hacemos gran cosa), un estudio reciente parece demostrar que uno de los factores más importantes para predecir el nivel de participación de un individuo son sus genes. Dicho en otras palabras, la probabilidad de votar o abstenerse en unas elecciones deriva en parte de la biología y la herencia genética que tu padre y tu madre te dejaron.

Votar es, hasta cierto punto, un misterio. Es básicamente una acción irracional: pierdo el tiempo el día de las elecciones haciendo algo que tiene un efecto insignificante en el resultado de los comicios. Los politólogos tenemos un montón de explicaciones más o menos creativas para explicar por qué la gente va y vota (la mayoría con extensiones creativas de lo que significa la palabra "racionalidad"), pero los modelos tienden a ser, con pocas excepciones, cualquier cosa menos elegantes. La disciplina no es capaz de explicar por qué la gente vota, algo bastante triste.

Sin embargo, parece que alguien se le ha ocurrido tratarlo de explicar desde la biología. Usando el truco más viejo del investigador genético medio (utilizar gemelos idénticos, comparándolos con gemelos no idénticos, etcétera) y con una muestra relativamente decente, el resultado es que parece que los genes tienen un peso explicativo importante, explicando sobre el 70% de la decisión de ir a votar.

Evidentemente, es un primer estudio, y aún tiene que leerse con cierta cautela. Parece que estudios sucesivos están confirmando estos patrones, algo que dejará a muchos científicos sociales con un vago sentimiento de inutilidad y tristeza. Por descontado, tenemos un patrón, pero no un mecanismo causal; sabemos que los genes nos hacen más participativos, que el destino nos lo marcan las estrellas y que somos esclavos de la biología, así que tenemos que explicar... no sé, cosas. Por qué votan republicano. No sé.

En fin, ligeramente deprimente. Interesante, no nos engañemos. Pero ligeramente deprimente. Menos mal que me dedico a otras cosas, y no a eso de los modelos de voto.

miércoles, junio 25, 2008

El fantasma del malvado especulador

La subida de los precios del petroleo en los últimos meses ha generado toda clase de reacciones más o menos histéricas a ambos lados del Atlántico. Por un motivo que se me escapa, parece que estos días tanto izquierda como derecha andan muy, muy enfadados con la misma gente, en uno de esos ataques de indignación colectiva que son señal de poco interés por el analisis racional. Si el petroleo es caro, dicen casi todos, la culpa es de esos hombres que viven en la sombra, los terribles, maquiavélicos, salvajes especuladores. ¡Muerte al malvado intermediario!

Pues mira, no. Por mucho que El País clame que "se ha demostrado" que los especuladores están robándonos los barriles, resulta que todas esas declaraciones en el Congreso de Estados Unidos era la verdad bastante estúpidas. No hay conspiración detrás del precio del petróleo; la explicación es muchísimo más sencilla.

Hora de volver a citar a Paul Krugman. La línea argumental habitual para los que claman especulación es que una serie de "inversores institucionales" andan comprando futuros (esto es, promesas de compra a un determinado precio) de petróleo por ahí fuera, haciendo que el precio suba. Incluso Rallo, que normalmente desconfía de explicaciones de esta clase, parece estar dándole coba. La cuestión es, esta explicación no tiene sentido.

Para empezar, para que una inversión en futuros (digamos, un contrato de compra de petroleo a $150 el barril de aquí dos meses) tenga un efecto en el precio de mercado hoy tiene que generar una disminución de la oferta ahora mismo. Si no, estaríamos diciendo que si yo apuesto $10 con alguien que el precio de la leche subirá en dos meses afecta el precio de la leche.

Una inversión en futuros es esencialmente eso, una apuesta; prometo pagar un determinado precio ahora sobre algo que compraré de aquí varios meses. El vendedor de ese producto puede "reservarme" lo que he comprado en un rincón; Venezuela puede coger los barriles que pido y dejarlos a un lado. Esto para un productor de petróleo, sin embargo, no tiene sentido; ¿Por qué tener dinero contante en un almacén? Venderán los barriles ahora, y cuando venza mi promesa de compran, me darán el crudo de lo que hayan sacado del suelo a día de hoy.

Curiosamente, eso es lo que dicen los inventarios. La cantidad de petróleo almacenado en el planeta es, ahora mismo, totalmente normal. No hay más petróleo en depositos ahora que hace diez años. Lo que sale circula por los mercados al ritmo de siempre, sin más. Si no hay acumulación de reservas, no hay disminución de la oferta en la actualidad, por lo tanto, esta charla de especulación tiene poco sentido. De hecho, mirando los datos, vemos que el precio del petróleo en el mercado de futuros es menor que el precio actual. Los mercados de hecho están descontando el factor temporal (tener dinero comprometido cuesta dinero) de forma totalmente normal, sin que haya nada raro de por medio.

Para los que no puedan vivir sin un modelo formal, Krugman tiene uno bien sencillo y fácil de seguir aquí, para su deleite, poniendo esta argumentación de forma un poco más ordenadita.

¿De dónde viene la subida del precio del petróleo? Del mismo sitio que hace dos años; hay más demanda que nunca, y el dolar anda muy depreciado. Y la verdad, desde un punto de vista ecológico, la subida del precio del petróleo no deja de ser una buena noticia.

Una nota final. Los conservadores americanos han tomado como nuevo mantra obesivo culpar a los ecologistas porque no les dejan perforar como cosacos por medio país y costa buscando petróleo alegremente. El argumento es bastante estúpido; como dice Dean Baker, la estimación más optimista señala que abrir toda esa producción bajaría el precio del barril un espectacular 3%, es decir, $4. Y eso siendo muy, muy generoso en algo que no estaría operativo en menos de 10 años.

Noticia: la energía es cara. Así seguirá.

martes, junio 24, 2008

El problema de las subvenciones a la vivienda

Paul Krugman hablaba ayer de uno de las políticas públicas que contribuyeron de forma clave a la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, la enorme cantidad de subvenciones fiscales más o menos descaradas que el gobierno americano da a quienes compran una casa. El hecho que el gobierno federal permita desgravar en el impuesto de la renta los pagos de intereses de una hipoteca hace que el comprar una casa sea más atractivo en comparación al alquiler. La retórica política americana está obsesionada que el "sueño americano" incluye ser propietario de una casita y un terruño, así que el congreso y presidente no dudan en regar a los compradores de ayudas.

No hace falta decir que esto además de ser patéticamente regresivo (la gente de renta baja no compra casas, así que nunca desgravará un duro por hipotecas), es de hecho una distorsión grave del mercado de vivienda, e incluso del mercado de trabajo. Como ha comentado gente más lista que yo a menudo, comprar una casa es a menudo una decisión irracional: cuesta más dinero, limita tus opciones a medio plazo de movilidad laboral, es una inversión arriesgada (¿quién dijo que los precios no bajaban nunca, por cierto?) y tiene poco sentido en muchos casos.

Cuando el estado anda subvencionando un tipo de comportamiento económico que no es el más racional en todos los casos, esto genera problemas. Por ejemplo, demasiada gente quiere ser propietaria, creando un exceso de demanda. Los precios pueden subir más, ya que el estado se está tragando una parte del coste. Más gente invierte en ladrillo, ya que el estado paga parte de mis intereses. El alquilar se encarece, ya que hay menos recursos y ayudas en ese mercado. Y, curiosamente, todo esto tiende a favorecer la aparación de burbujas inmobiliarias, especialmente en épocas con tipos de interés escandalosamente bajos.

No hace falta que diga que todo lo que dice Krugman es aplicable, con muy pocos cambios, al mercado inmobiliario español. Y no hace falta que diga que ahora es un poco demasiado tarde para eliminar todas estas ayudas, con el mercado completamente moribundo. Para evitar disgustos futuros, sin embargo, más que ayudas al alquiler lo que debería estar en la agenda del gobierno es eliminar la miriada de desgravaciones que abaratan la compra de casas. Políticamente costoso, pero económicamente necesario.

lunes, junio 23, 2008

Las aventuras de Rajoy, héroe sin rival

El PP tuvo su congreso, y hubo paz. Eso es lo que parece en el exterior, viendo las votaciones, los discursos, las ovaciones y la orgullosa muestra de unidad y adoración al líder que vimos estos días. Rajoy, tras pasarse tres meses luchando contra toda clase de dragones, llegó a la última de sus doce pruebas para encontrarse nada más que un teatro lleno, un montón de fotógrafos, y gener aplaudiendo.

Rajoy triunfante, héroe sin rival. ¿O no?

La verdad, no creo que descubra nada a nadie si revelo que lo visto en el congreso tiene bastante de teatro y mucho de ficción. La cantidad de votos en blanco es bastante reveladora. Como los viejos soldados que "avanzan hacia la retaguardia" para poder luchar en otra guerra, los disidentes del PP han preferido no meterse en una batalla que sabían que no podían ganar. En un partido político no puedes hacer nada peor que parecer un perdedor, así que en vista que Rajoy y el aparato habían hecho un buen trabajo cerrando puertas al congreso, nadie movió un pelo. Nadie se arriesga a dar un paso al frente si cree que el resto de los aguerridos rebeldes le van a dejar más sólo que la una, así que el ataque de cagarrinas de todos esos conservadores ultrajados ha sido importante.

¿Qué podemos esperar del PP ahora? Básicamente, Rajoy vuelve a depender de si mismo para sobrevivir hasta el 2012. Toda la racionalidad de su giro al centro se basa en mejorar los resultados electorales; el líder del PP pide al partido que confíe en él, cierre los ojos, y le siga a la tierra prometida de la victoria en las urnas. Si el partido saca un buen resultado en las elecciones vascas, gallegas y europeas, la estrategia de Rajoy se verá gloriosamente recompensada. Si se la pega en las urnas... bueno, no habrá falta de gente con ganas de lincharle.

Ahora es cuando viene la belleza del asunto, y el problema latente para la nueva cúpula del PP. Si quieren sobrevivir en el cargo, tienen que ganar elecciones. Eso significa que si soy un tipo no demasiado satisfecho con la dirección, de hecho casi me interesa que las pierdan. Si además de tener cierto interés morboso en derrotas electorales soy alguien con nombre y apellidos en la vida del partido (esto es, bien conocidillo) y cierto ánimo kamikaze, me puedo dedicar a convocar ruedas de prensa, decir burradas, y hacer el troll con entusiasmo, a ver si hago daño al partido. El PP anda falto de Rosa Díez, vamos.

Lo más divertido es que todo notable con ganas de gresca tiene que resolver de hecho un pequeño dilema. Si el partido va bien en las encuestas, salir a la palestra y hacer ruido quedará francamente mal; si pierden, le echarán la culpa, y si ganan, nunca más se comerá una rosca. Si la cosa está ajustadilla o el partido va por detrás, sin embargo, no habrá falta de voluntarios con ganas de salir a partirle la cara al jefe. Por su bien, Rajoy tiene que ponerse a hacer oposición rápido; si las encuestas no acompañan, estará otra vez en problemas rápido.

Un último detalle, por cierto, sobre todo lo aprobado en este congreso: las primarias. Que Dios les pille confesados si tienen que aplicarlo alguna vez con elecciones competitivas. Escribí hace tiempo sobre los pros y los contras de cada sistema para escoger al líder de un partido, y me parece que francamente los del PP se lanzan a un sistema de primarias sin saber a qué se exponen. A veces funcionan bien, a veces no funcionan en absoluto. Lo que si que es seguro es que son cualquier cosa menos un sistema ordenado, cuerdo y elegante para hacer que un partido funcione como un bloque sólido.

El PP tiene una considerable tradición de tener sistemas de gobierno relativamente cerrados y opacos. No es que sean estricamente justos, pero los utilizan históricamente por una buena razón: la derecha española no acaba de entrar de forma natural bajo unas solas siglas, y tiene que ser metida a presión dentro del edificio de Génova para que no se desparrame horriblemente. En un sistema parlamentario no es una buena idea tener un partido tan diverso escogiendo el líder con votaciones 55-45; la tentación de dar un portazo y salir del cortijo (o hacer la vida imposible al ganador) es demasiado fuerte.

Que le pregunten a José Borrell.

viernes, junio 20, 2008

Pesados, oye

Hay algunos que no se cansan de tocar las narices: han reabierto el juicio a Rubianes por "ultraje a España". Mi opinión sobre esto no ha cambiado un ápice: es un delito estúpido, que nunca debería estar en el código penal. De hecho, comparto la opinión de Rubianes plenamente; uno debería tener el derecho a enviar a la mierda a su país con entusiasmo. Son cosas de la libertad de expresión.

En fin, es lo que tiene España. Algunos parece que se quedaron en 1951, y no han salido de esa mentalidad en su vida. Lo que es más triste, esta clase de tonterías dicen más del complejo de inferioridad de los acusadores que de otra cosa. Si la "nación española" es tan maravillosa, brillante, estupenda y gloriosa, estoy bastante seguro que las terribles, terribles palabras de un humorista lanzando astracanadas en un canal de televisión regional no provocará su derrumbamiento. Y si alguien siente que su pequeño orgullo nacional es tan frágil que un cómico lo traumatiza, o que se compre un sentido del humor nuevo, o que se encierre en una urna y vaya al psiquiatra, que es un jodido hipersensible.

Nota al margen: a todo esto, ahora se puede acceder a esta brillante, gloriosa bitácora vía www.materiasgrises.es. Somos así de modernos. Gracias a Gerard por obrar el milagro.

jueves, junio 19, 2008

Historia de un banano

El New York Times tiene de vez en cuando artículos que son capaces de explicar problemas muy grandes a partir de anécdotas realmente extrañas. Dan Koeppel escribe hoy sobre la fascinante historia de la banana en América, o cómo un fruto extraño, difícil de transportar e imposible de producir en Estados Unidos se convirtió en la fruta más barata y de mayor consumo en el país. Complementadlo con este de Krugman sobré por qué el mundo está haciéndose cada vez más grande, y haced cuentas.

Echadle un vistazo.

miércoles, junio 18, 2008

Maravillas de la coordinación natural

Cualquiera que siga un deporte profesional con algo de interés sabe que existen dos verdades inmutables y siempre ciertas: los arbitros aman al Real Madrid y dan el beneficio de la duda a todo jugador que cobre más de cinco millones de euros netos al año. De hecho, dejadme ser algo más preciso y un poco menos ofensivo; los arbitros favorecen a los equipos grandes y hacen la vista gorda ante muchos jugadores de renombre.

¿Sucede esto realmente? La verdad, es relativamente difícil de demostrar. En teoría alguien con más tiempo libre que yo (si tengo tiempo, lo hago esta sábado, mira) podría hacer un regresión con número de tarjetas amarillas como variable dependiente, y presupuesto como variable explicativa, controlando por tiempo de posesión, número de defensas, faltas concedidas, etcétera. Eso nos daría un aproximación burda pero razonable para ver si existe un cierto sesgo a favor de los "grandes" de la liga.

La pregunta, sin embargo, no es si existe o no sesgo. La cuestión que nos debería interesar es si este sesgo es intencional, primero, y más importante, si ese sesgo es pactado de forma conspiratoria en salones llenos de humo. ¿Deciden los gnomos de Zurich el resultado de la liga?.

Mi teoría, siguiendo lo que dice Tyler Cowen en Marginal Revolution, es que es posible que una de las preguntas de arriba tengan una respuesta afirmativa. Es probable que los árbitros favorezcan a los jugadores estrella y a los equipos grandes de forma más o menos consciente, pero sin nunca haber recibido órdenes de nadie. No están recibiendo pagos o "sugerencias" sobre qué equipo debe ganar; lo que hace es, sin embargo, decidir siguiendo el criterio que ellos creen que hará más felices a sus amos. Un árbitro no favorecerá un poco al Real Madrid y al Barcelona porque alguien le ha pedido; lo hará porque tiene la sensación que eso es lo que hará felices a la Liga, anunciantes y televisiones, le hayan dicho a él o no.

Tenemos de hecho un sistema más o menos clásico de colusión entre agentes en un mercado, lo único que aplicado al deporte. No es que los árbitros y anunciantes se reunan y decidan que un final de liga ajustado entre los dos grandes es lo que más les conviene a todos (más audiencia para unos, más ingresos a medio plazo para otros); sencillamente los que tienen poder de decisión sobre el terreno intuyen que eso es lo que todo el mundo quiere, y actuan en consecuencia. Algo parecido a cuando dos empresas "compiten" en un mercado pero "deciden" no meterse en una guerra de precios, pero aplicado a otro negocio; un modelo de cooperación natural.

¿Hay alguna forma de evitar este sesgo? En cierto sentido los mecanismos están ya funcionando. Por un lado el sistema sólo funciona si la competición parece razonablemente justa; los arbitros sólo en eso tienen cierto incentivo para no pasarse. Segundo, los árbitros pueden estar institucionalmente separados de los anunciantes y televisiones, algo que sucede en España (de mala manera) pero no tanto en EUA. Tercero, los medios hacen que los trencillas no se puedan escapar con nada excesicamente escandaloso; todos recordamos algún árbitro cuyo nombre es sinónimo de infamia por ahí fuera.

En fin, la economía también afecta el deporte. Como comenta Justin Wolfers, hay bastantes economistas que estudian (y derivan teoría) de estudiar el deporte y sus mecanismos de mercado; ya os digo que no soy original. Así que cuando la parienta os esté echando a parir por tragaros demasiados partidos de la Eurocopa, ya sabéis que decir: cariño, estoy pariendo modelos económicos.

Nota: Italia se nos va a merendar de mala manera. Tienen tanta potra como siempre, los malditos. ¿El penalti de Rumania y el suicidio francés de ayer? Joder, macho. Así no hay quien gane...

lunes, junio 16, 2008

La racionalidad de los notables

Los notables de un partido político acostumbran a ser gente pragmática. Uno se pega de leñazos con cincuenta mil militantes, sufre miles de reuniones aburridas y se somete a la tortura refinada que es una campaña electoral para ir por el mundo proclamando la buena nueva de la verdad ideológica revelada. Con lo que te ha costado llegar a la poltrona, lo último que uno desea es ir por el mundo llamando a todo el mundo antiespañol y teniendo posturas ideológicas "curiosas" que hacen que el electorado se quede con cara de espanto.

La decisión de los barones territoriales del PP de apoyar a Rajoy es básicamente racional, y sigue un principio muy básico: a los políticos les gusta ganar elecciones. Los barones tenían la opción de escoger entre la linea Aguirre/FJL de un partido, un discurso, un martillo de herejes, todos siguiendo la voz infalible y todopoderosa de Madrid, o un liderazgo más flexible, descentralizado y propenso a que cada comunidad tenga una voz ligeramente distinta de Rajoy. El cálculo de los candidatos autonómicos ha sido relativamente sencillo: leen los resultados de Galicia, Cataluña, Canarias, Baleares, Andalucia, Aragón y País Vasco, toman nota de la tendencia general, y deciden que lo del discurso único no les va, si no eres de Madrid o una comunidad del área del trasvase del Ebro.

La gente de Aguirre parece que no ha entendido que en el PP hay gente que tiene otros objetivos en la vida aparte de llegar a la Moncloa. No han sido capaces de provocar ningún movimiento significativo entre los notables del partido, más allá de alguna estrella mediática con un patético historial en las urnas (San Gil y el PP de Euskadi), en parte sospecho por su tozuda cerrazón a hacer que el PP actúe siguiendo la racionalidad del sistema autonómico. Si encima el partido empieza ir mejor en las encuestas, incluso con el presuntamente muerto Rajoy, aún menos motivo para cambiar de acera.

En un mundo normal, con un grupo disidente bien organizado, y contando con el enorme, gigantesco apoyo mediático que tenían, la esperanza de vida política de Rajoy hubiera sido muy, muy escasa. Aguirre y los suyos, sin embargo, han hecho un discurso bronco, inflexible, catastrofista y poco dado a ser incluyente, a la vez que han demostrado una cobardía considerable a la hora de salir al escenario y dar la cara. Lo tenían todo a favor: un Rajoy agotado y con pocas ganas de seguir, una derrota electoral clara, una situación económica poco favorable, todos los medios a su favor... y sólo han conseguido debilitar el partido, hacer ruido, y quedarse exactamente donde estaban.

Cuando Aguirre la pifió dando un ultimátum a Rajoy por el tema de las listas ya deberíamos haber intuido que la lideresa era cualquier cosa menos un genio político brillante. En su patética campaña para derribar al jefe lo ha confirmado.

viernes, junio 13, 2008

La histeria de las 65 horas

A riesgo de caer en el onanismo bitacoril más desaforado, remito al respetable al excelente artículo de Citoyen en La Ley de la Gravedad sobre el infame proyecto de directiva europea de las 65 horas. La reacción de la blogosfera hispánica ha sido de un histerismo preocupante, con topicazos infundados volando por los teclados de forma frenética. Ni la cosa es tan grave (de hecho, creo que de hecho es incluso una mejora en muchos aspectos), ni el mundo se acaba, ni Europa oh cielos nos ha abandonado.

A todo esto, lo de onanismo bitacoril viene porque el bueno de Citoyen me cita tanto en ese artículo que casi me da vergüenza enlazarlo. Pero qué queréis que os diga, su explicación sobre todo el pollo este es muy, muy buena.

La página donde la bitácora de Citoyen habita, por cierto, está llena, llenísima de bitácoras estupendas. De hecho, hay una realmente excepcional, magnífica, sublime que recomiendo a todos mis fans ir a visitar de inmediato: Barras y Estrellas. Sí, la escribo yo. Qué pasa. Os recuerdo a todos que hay un montón de artículos nuevos escritos por mí, el único, el inigualable, que merecen atención y lectura.

Hala, ahora sí hay autobombo para justificar la etiqueta de onanismo bitacoral. Id a leer Barras y Estrellas, marditos.

jueves, junio 12, 2008

¿Y si no nos quieren?

La ocupación americana de Irak está ahora mismo en una encrucijada. Como siempre que hay elecciones, el país debate sobre qué hacer a partir de enero del año que viene. El problema es que situación parece ser cada vez más ambigua: el aumento de tropas sobre el terreno ha funcionado razonablemente bien (aunque la verdad, el país sigue siendo un infierno), pero los políticos iraquíes siguen sin estar por la labor de ponerse de acuerdo.

Irak sigue sin aprobar leyes importantes. No hay acuerdo sobre reparto del petroleo, gobiernos provinciales, y una larga lista de conflictos políticos que siguen dividiendo el país. Estados Unidos parece haber decidido que Maliki quizás sea un hijo de puta, pero es "nuestro" hijo de puta, apostando por que su bando en la guerra civil sea el ganador. Es una aplicación más o menos encubierta de la solución pragmática que comentaba hace unos meses: no importa cómo sea el gobernante o las leyes, más vale una dictadura estable que un guerra civil permanente.

El problema para Estados Unidos es que Maliki es un hijo de puta útil, pero parece que no acaba de ser el tonto útil que realmente ellos desearían. Los americanos andaban seguramente pensando que si le daban el gobierno a Maliki, este les devolvería el favor dándoles un acuerdo estupendo para mantener tropas en Irak y un acceso preferencial a su economía. El problema es los iraquíes serán brutos, pero no tontos, y no están tragando con las 60 bases que quieren los americanos en el país.

Ahora mismo parece posible que llegue el verano, termine la autorización de las Naciones Unidas a la presencia americana, y el gobierno iraquí, puesto en el cargo y mantenido por los Estados Unidos, les pida que se larguen de inmediato. O dicho en otras palabras, es perfectamente posible que el exito del aumento de tropas en reducir la violencia sólo sea un anticipo de una represión alegremente brutal una vez los americanos se vayan, un retorno a la guerra civil que azotaba el país, y aumento de la influencia de Irán en el país y la región.

Estados Unidos está en una situación en la que ya no quedan salidas que suenen a buenas noticias. Uno de los candidatos a la presidencia (Obama) parece haber aceptado la evidencia; otro sigue pensando que esto será una democracia estilo alemán algún día. En fin.

martes, junio 10, 2008

Gobiernos respondiendo a huelgas

Para un gobierno, una huelga como la de los transportistas es lo más cercano a una pesadilla. Tienen una minoría que está dedicándose a hacer la vida imposible a todo el mundo y generando unos costes brutales a la economía en general. La tentación de ceder y sacarse del problema de encima es considerable; crear un paquete generoso de medidas bien ofuscadas es relativamente sencillo, y uno puede poner cara de estadista conciliador mientras te bajas los pantalones sin que se note.

Por otro lado, sin embargo, los transportistas están básicamente usando el chantaje como método de protesta; básicamente es un secuestro con rehenes. A ningún político le gusta que le obliguen a hacer cosas, y lo cierto es que lo último que un ministro quiere dar es la sensación que ceden ante estas situaciones. Si encima el origen del problema es completamente externo y la protesta es ligeramente absurda.

El gobierno puede ponerse inflexible, empezando una guerra de desgaste con los huelguistas. El conflicto entonces se convierte en un a ver quien se baja del burro primero: los transportistas, que empiezan a quedarse sin dinero en el banco y tienen deserciones en sus filas, o el gobierno que se queda sin el apoyo de la opinión pública.

Si uno mira quién está participando en la huelga, quién la apoya y qué fuerza tienen en el sector, parece relativamente obvio que el gobierno puede optar por ser inflexible. Una minoría de los transportistas están haciendo ruido; el equipo de comunicación del ejecutivo en bloque debería estar en todas partes de forma incesante explicando cláramente que un grupo de lunáticos malcriados está jodiendo al personal alegremente. La reacción de Zapatero, sin embargo, ha sido ese extraño acto reflejo del talante; se puede negociar, se debe negociar, y se pueden adoptar medidas.

La verdad, no lo acabo de entender. Es posible que el sector del transporte necesite ser regulado de forma distinta (el monopsomio que comentaba ayer), pero un gobierno no debería sentarse en la mesa a hablar de estas cosas con una huelga en las calles. Con un sector del transporte tan dividido, me parece (puede que algo se me escape, no estoy seguro) que el gobierno podría ser un poco más agresivo. Si la huelga sigue durante un par de días más, estoy bastante seguro que las imágenes de policías enfrentándose a huelguistas favorecerán más al gobierno que a los camioneros. Siempre que se vaya con cierto cuidado para evitar que todo el sector se ponga en huelga, no es un conflicto que el gobierno pueda perder.

De hecho, esta huelga no es tanto camioneros contra el gobierno sino un cierto subgrupo de camioneros (autónomos) contra otra grupo dentro del sector (ciertas empresas de transporte). El gobierno está siendo forzado a ejercer de mediador entre dos partes, con una de las dos partes echando la culpa al ejecutivo de males que no tienen nada que ver con el conflicto real. No voy a proponer reformas específicas de un sector del que no tengo números exactos, pero me parece que más que hablar de precios de gasoil, deberían andar todos hablando de contratos y niveles de concentración en el sector. A largo plazo, el petroleo seguirá subiendo; las reformas tienen que ser estructurales, no fiscales.

Aún así, debemos recordar que los camiones son el peor de los transportes posibles (dejando de lado aviones) para mercancias desde un punto de vista de eficiencia energética. No tiene demasiado sentido premiarlos con un mejor tratamiento impositivo, la verdad.

Nota al margen: ¿por qué tan poca gente en RP está hablando sobre esto?

lunes, junio 09, 2008

Ya de vuelta: notas rápidas

Después de un -estupendo- fin de semana en que nos hemos tragado 1.600 Km conduciendo a través de tres estados (y sólo tres estados; este país es ridículamente grande) unas notas rápidas sobre algunas cosas que merecen comentario:

1. Huelga de transportistas: ya les vale. El precio del petroleo está subiendo para todo el mundo, no sólo para los camioneros. Sí, es su principal coste, y sí, el mercado está tan atomizado que eso complica mucho subir precios. Precisamente por eso el sector de transporte por carretera es tan competitivo comparado con otros medios de transporte; es un mercado que funciona bien.

¿Significa que no debe ser regulado, y que el gobierno debe chuparse la huelga y listos? Sí y no. No creo que el gobierno deba dar concesiones bajo presión, pero puede que valga la pena revisar algunas cosas, ya que este mercado me parece que tiene un cierto problema de monopolio de la demanda, no de la oferta. El equivalente más cercano sería el mercado laboral; expliqué por qué era un monopsomio y cierta regulación tiene sentido. No digo que en el caso de los camioneros esto se produzca, pero valdría la pena estudiarlo. En caso que así sea, la asimetria de poder de negociación merecería cierta regulación, y cosas como precios mínimos (una especie de convenio colectivo o salario mínimo) quizás tuvieran sentido. Sólo quizás.

2. Costa es un cagado: parece que Costa no tiene ganas de ejercer de kamikaze contra Rajoy; no quiere salir a perder por otros. La bola de nieve no ha creado una avalancha, al menos de momento. No me extrañaría que ahora que dice que no reciba más apoyos y gente animándole en privado de críticos aún en el armario, y el ciclo no muera del todo. Si Esperanza Aguirre quiere guerra, que sacrifique uno de los suyos.

3. La química os hará justos: manipular la química del cerebro hace a a la gente más altruista... o menos. Hay una circuitería compartida que nos hace generosos, pero parece se la puede inducir al cortocircuito con brebajes raros. Curioso.

4. Cumpliendo con el ritual, declaro que este año España puede ganar la Eurocopa. En un par de semanas, cumpliendo con el ritual, declararé lo patéticos que somos.

viernes, junio 06, 2008

Mini-vacaciones

Estaréis unos dos o tres días sin saber de mi augusta persona, tropa; me voy a pasar el fin de semana a los Adirondacks, en (el estado de) Nueva York. Es una zona rural de veras, y esto en EUA significa que está muy, muy, muy, muy vacio. Es una zona protegida tres cuartas partes el tamaño de Cataluña, pero con 130.000 habitantes. Vamos, que no hay ni Dios.

Si no me come un oso (que haberlos haylos) o algo peor (Big Foot, un republicano cabreado), estoy de vuelta el lunes. Hasta ahora mismito.

jueves, junio 05, 2008

Ahora sí, hablando de las generales

Ahora que Clinton lo deja en serio (parece que el viernes), finalmente podemos hablar ya de John McCain y las presidenciales por Barras y Estrellas:

John McCain es tipo curioso. Más allá de su -impresionante- biografía, es un político que tiene una reputación ciertamente extraña. La etiqueta que se asocia más a menudo con McCain es la de “maverick“; un tipo que va a su aire dentro de su propio partido, siempre prefiriendo defender sus ideas a seguir las líneas marcadas por otros o lo que aconsejarían las encuestas.

Si se mira la carrera de McCain con un poco de detalle, sobretodo estos últimos años, uno ve esta reputación de honestidad y audacia ideológica es de hecho un poco ficticia.


Más sobre McCain aquí.
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Rebajando costes

Esta es una medida estupenda. Es una reforma simple, sencilla, concreta pero que realmente aporta cosas; algo tan sencillo como hacer que sea más fácil abrir una empresa en España. Forma parte de una medida para reducir los costes de transacción agregados de la economía española, algo que es relativamente sencillo de hacer, y que parece que ningún gobierno hasta ahora se había parado a a resolver.

Puede que reducir trámites para facturar cosas, pagar impuestos, abrir una tienda o firmar un contrato parezca poca cosa, pero en agregado es un ahorro considerable. Todo lo que sea quitar retrasos absurdos a gente que tiene ganas de hacer cosas es bueno; si podemos hacer las cosas más rápidamente, la economía es más flexible, es más fácil ser creativo, y es más fácil crear empleo.

Por descontado, esto no quiere decir que sea recomendable quitar cualquier control o procedimiento para cualquier actividad económica; hay algunos procedimientos inevitables. Las empresas tienen que pagar empresas, no ensuciar demasiado, tratar a los empleados de forma razonable y respetar una urbanismo ordenadito, entre otras cosas. Aún así, cuanto menos visible sea el estado para los agentes económicos, mejor.

miércoles, junio 04, 2008

Es oficial: el candidato es Obama

Es oficial, o al menos tan oficial como uno puede decir en voz alta (Clinton aún tiene que hablar): Barack Hussein Obama, 46 años, Senador por Ilinois, será el próximo candidado demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Seguiremos informando con lo dice Clinton en su discurso, y algunas reacciones de los medios.

Hoy es un día histórico.

El discurso de Hillary:

Histórico, sí, pero parece que nadie le ha dicho nada a Hillary Clinton sobre el tema. Hoy no estamos hablando ya de probabilidad remota; Barack Obama tiene ya la mayoría. Hillary, sin embargo, no ha aceptado la derrota, ha atacado a Obama de nuevo indirectamente, y ha dicho que se va a tomar unos días para decidir qué hace. Lo de esta mujer es básicamente una especie de egocentrismo maníaco destructivo. Parece que una vez perdidas las elecciones, su primera reacción ha sido apretar los dientes y tratar de lanzar un chantaje para que le den la vicepresidencia.

Hablaré largo y tendido de los efectos de la tozudez de esta cría en Barras y Estrellas, pero lo suyo es algo patológico. Y no, no creo que merezca ya siquiera el beneficio de la duda; con la que ha caido, con toda la mierda que ha lanzado, con la gigantesca irresponsabilidad y el daño que ha hecho el partido, lo único que sería aceptable viniendo de Hillary es comportarse con clase y lealtad de partido. No lo está haciendo.

El discurso de Obama:

En este espacio un servidor babea profusamente sobre lo maravilloso que es Obama. Con todas las gilipolleces que ha soltado Hillary, y el tipo ha tenido la clase y el estilo de dedicar diez minutos a alabar a su rival derrotada. Encima ha lanzado un discurso espectacular.

El problema, claro está, es que los medios hablarán tanto de la consagración de Obama con la insoportable, tozuda, irritante política de chantaje de Clinton. La estupidez, hasta el final.

martes, junio 03, 2008

lunes, junio 02, 2008

A los "críticos" les da el tembleque

Como decía el otro día, uno de los efectos secundarios graves de la naturaleza opaca de la organización del PP es que nadie sabe la fortaleza de los apoyos del jefe. Esto es un problema para el líder del partido, que tiene pocos argumentos para contestar a los potenciales rebeldes en su partido, pero también puede una fuente de debilidad para los insurrectos, especialmente si no se organizan bien.

¿Qué incentivos tiene un notable de un partido político en una situación como a la que se enfrenta Rajoy? Un líder provincial del PP tiene básicamente tres opciones: apoyar a Mariano, hacer ruido en su contra o callarse y decir que todo el conflicto no va con él. Las tres opciones tienen un coste y beneficio potencial, que dependerá de quién gane el liderazgo. Para acabar de complicar las cosas, la elección de un notable individualmente no sólo afecta el resultado final de la votación en un congreso, sino también lo que hacen los otros delegados: si todo el mundo está apoyando a Mariano, ser la voz disidente tu solito no queda demasiado bien. En cambio si todo el mundo está tratando de apuñalar al líder, ser el último matado defendiéndolo es una receta para ser defenestrado junto con tu jefe. El quedarse callado también tiene sus riesgos. Gane quien gane, un notable puede ser víctima del resentimiento del ganador, decepcionado por su neutralidad cobarde e interesada.

La tropa aguirrista se enfrenta ahora al problema que necesita hacer el ruido suficiente para provocar una reacción en cadena de notables apostando a caballo ganador, con el problema que la única señal sobre la fortaleza de su candidatura alternativa es el número de notables que le apoyan. Un notable neutral indeciso tiene un determinado "umbral de protesta", dependiendo de lo cabreado que esté; si no ve un número específico de gente uniéndose a la revuelta, no se moverá. Aguirre puede que tenga un número suficiente de apoyos; el problema para ella es que esos apoyos sólo saldrán del armario si hay muchos otros que han salido antes. Los insurrectos ya hacen lo imposible por crear un ruido ensordecedor, pero parece que todo el estruendo mediático no está siendo suficiente.

Es por eso que enviar a Costa en misión suicida estaba sobre la mesa, por cierto. Provocar un voto secreto es un método estupendo de bajar el umbral de muchos notables llenos de dudas. El problema, claro está, es que Costa puede que no tenga vocación de comando político suicida. Veremos lo que sucede, pero podemos esperar más estruendo y furia hasta el congreso. Rajoy puede que sobreviva, al menos por ahora.

viernes, mayo 30, 2008

El lado positivo de la inflación

Las subidas constantes de los precios de los alimentos son una mala noticia, pero puede que acaben teniendo consecuencias positivas en alguna parte. Parece que en Bruselas (que anda diciendo que esto los tomó por sorpresa) acaban de descubrir que esto de tener cuotas para limitar la producción y mantener los precios artificialmente elevados es una soberana estupidez si los precios a nivel internacional ya son altos de por sí. En otras palabras, el programa más estúpido nunca creado por políticos europeos, ese engendro llamado "política agraria común" puede que esté camino de desaparecer vía muerte natural.

No nos excitemos demasiado, esto es la Unión Europea. Los agricultores franceses seguramente cortarán autopistas en cuanto tengan excusa, sea por el precio del gasoil o por el hecho que ahora les ponen a producir. La comisaria del ramo seguía diciendo que los precios altos son malos para "consumidores y agricultores" (¿!), al fin y al cabo. Pero vamos, puede que el hecho que cultivar tomates ahora sea muy rentable acabe por crear una política agrícola racional, esto es, básicamente invisible.

jueves, mayo 29, 2008

La estupidez de preguntar obviedades

Esto es, en pocas palabras, lo que está haciendo Ibarretxe. Veamos.

- Primera pregunta: ¿está usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la misma de una vez y para siempre?

Si ETA deja las armas del todo, ya no son un grupo terrorista. Si no son un grupo terrorista, se puede hablar con ellos normalmente; son un partido político con un pasado oscuro.

- Segunda pregunta: ¿está usted de acuerdo en que los partidos vascos, sin exclusiones, inicien un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del pueblo vasco, y que dicho acuerdo sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?

El derecho a decidir de los vascos viene a ser una excusa permanente a estas alturas que utiliza el nacionalismo vasco para justificarse. Es también un derecho ligeramente redundante. España es una democracia; si el Euskadi el 60% de los votantes escogieran partidos abiertamente secesionistas, el estado no tendría más remedio que sentarse y hablar de referéndums. En las encuestas menos de un tercio de los vascos apoyarían la independencia. Es "derecho a decidir" es el equivalente político al derecho a tener un unicornio: estupendo, pero no creo que lo utilices nunca.

Eso no quita, sin embargo, que no sea de la opinión que el País Vasco debería poder votar por la secesión si quiere hacerlo; es cuestión de democracia. Evidentemente impondría una serie de condiciones draconianas obvias y muy necesarias para hacer que la secesión cumpla criterios de justicia aceptables, pero eso es otro tema.

Lo de Ibarretxe es básicamente un acto de propaganda política como cualquier otro, simple y llanamente. Otra maniobra de los de siempre para ponerse en plan víctima y acusar a los malvados españoles que siempre dicen que no a todo, a pesar que las preguntas son obvias maniobras de troleo político reciclado. Es molestar por molestar, sin aportar absolutamente nada.

miércoles, mayo 28, 2008

Otra de presidenciales (II)...

Para quien le pueda interesar, algunos comentarios más escritos por un servidor aquí.

Una de las cosas más desesperantes a las que se enfrenta John McCain en estas elecciones es su lucha para que los votantes olviden una sola letra. Más concretamente, esa pequeña “R” que aparece siempre entre paréntesis detrás de su nombre en los medios, señalando que es republicano.

Seguir leyendo.

martes, mayo 27, 2008

Hora de (no) ajustar el modelo

Parece que la estupidez fiscal al hablar sobre hidrocarburos es contagiosa. Eso, o Sarkozy no es más que un populista de derechas como cualquier otro, algo que por otro lado no debería sorprender a nadie. Con los pescadores y transportistas franceses hablando de ejercer esa tradición tan gala de colapsar el país con saña y gusto para protestar por el precio del gasóleo, el presidente Bling-Bling ha sugerido bajar el IVA europeo sobre este combustible.

Cuando Hillary y McCain propusieron una medida similar en Estados Unidos ya dije que era una estupidez. Lo sigue siendo cuando se traslada esta idea a Europa. Sí, los carburantes están cargados de impuestos en el viejo continente, pero eso es de hecho una buena idea, ya que evita subvencionar actividades poco eficientes.

Evidentemente, Sarkozy es lo suficiente cínico para echar la piedra y esconder la mano. Al hablar de IVA europeo, cualquier "fracaso" de su idea de reducción fiscal es culpa de Bruselas, no suya. Después algunos se preguntan por qué los franceses no aguantan a sus políticos.

A todo esto, el agravio comparativo que mencionan los pescadores y transportistas no lo es tanto. Sí, los autobuses acaban recuperando muchos de estos impuestos. Sin embargo, ya que hablamos de consumo y eficiencia energética, los autobuses son muy eficientes en comparación a otras alternativas prácticas (básicamente, el coche privado); es natural que se intente primar fiscalmente su uso. Los camiones son mucho menos eficientes que otras alternativas (ferrocarriles), así que tratar de penalizar su uso es una buena idea. Es todo cuestión de hacer que los costes reales del uso de combustible se paguen como deben.

lunes, mayo 26, 2008

Hablando de elecciones presidenciales (I)...

Aviso a los viandantes, peatones y transeuntes que un servidor ha parido un nuevo artículo por aquí.
Una sombra planea sobre el candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos. Parece bastante claro a estas alturas que Barack Obama es un candidato fuera de lo común: es joven, atractivo, carismático, un orador extraordinario y -sí, claro- negro. Es la clase de político en que todos los soñadores impenitentes que aún creen que la política puede ser algo distinto e inspirador les gusta ver reflejados; cuando hace un discurso Obama es la viva imagen de todo a lo que los Estados Unidos (o al menos, una parte de Estados Unidos) dicen aspirar. Es el heredero de Camelot y Martin Luther King Jr. en una sóla persona.

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Las aventuras de Rajoy, guerrero de la carretera

El PP anda ya en modo pre-Mad Max. Con Pedrojota hablando de armas nucleares, supongo que sería buena idea hablar ya de tácticas de asesinato político para empezar a aclararnos. La situación no ha cambiado; ahora es hora de hablar del arte del golpe de estado. A continuación, las reglas del asesinato partidista, sacadas de una larga lista de mamporrazos observados en otros partidos europeos.

1. Roma no paga a los traidores. Los partidos políticos aman la disciplina de partido. Es un acto reflejo; es un arreglo que funciona, es un mecanismo racional para gestionar una organización, y es una regla simple que los notables de un partido aplican cuando andan perdidos. A efectos prácticos, eso quiere decir que un partido es poco propenso a darle la corona al tipo que haya despeñado al jefe, por muy impopular que este fuera. Es cuestión de enviar un aguerrido voluntario kamikaze para que te abra la puerta.

2. No hace falta ganar en votos para derrotar al jefe. Si en un congreso se presenta un piltrafilla de cuarta categoría (llamémosle Costa) como alternativa al jefe, el líder no debe ganar ese congreso; debe machacar a su oponente sin piedad. Si no lo hace y un grupo significativo del partido decide no apoyar al jefe, especialmente cuando su rival es un mandril, el presi quedará con un idiota. En política quedarte con cara de tonto es casi tan malo ser un perdedor. El jefe puede acabar dimitiendo igual.

3. Nunca juegues en campo contrario. Si esto se va a solucionar a tortas o votos en público, nunca te pelees en un estadio donde el jefe escoge los jueces. Si el congreso ha sido montado por el aparato del partido, y este aparato fue lo suficiente listo como para moverse rato y cerrar las votaciones de los delegados antes que pudieras hacer nada, actua con cuidado. Asegúrate de emboscar al presi en un sitio oscuro con tus amigotes mediáticos para que llegue bien tocado.

4. Exagera todo lo que puedas. Cada tipo que te apoya vale por 500. Tus flechas bloquearan la luz del sol. Tienes más de 1000 elefantes, necromancia a nivel 21 y Cthullu te ama. ¡Temed a Shub-Nigurath!

5. Usa el gámbito Scattegories. Si no aceptan "X" como lideresa o gran pope del partido, me largo con mis fieles a otro grupo parlamentario. El problema "ligero" es que a veces te contestan "pues vale" y te vas a morir cual Colom, Rahola, Jenkins o Chevenement en un rincón, olvidado por todoss.

6. Pide que tu jefe baile. No hay nada mejor para un líder con problemas que tener que hablar en público y hacer cosas. Sea un discurso, sea un debate sobre el estado de la nación, sea bailar claqué en la tele, seguro que algo hará mal. No hay nada más placentero que magnificar cualquier error ajeno, por estúpido que sea.

7. El sepukku mola. No hay nada mejor que convencer al jefe que se salga del medio él solito, clavándose la espada él solo sin molestar a nadie. Siempre le puedes dar un reconocimiento enviándolo al cielo con un homenaje. Si tienes sentido del humor, el cielo está en Estrasburgo.

Hay más; id añadiendo. Todo sea para dar ideas al PP y que sigan con el espectáculo. Por cierto, ¿alguien saben cómo la economía y qué hace el gobierno? No he leído nada de ello en los periódicos desde hace tiempo. Zapatero tiene, desde luego, una potra que no se aguanta.

viernes, mayo 23, 2008

A todo esto... nueva bitácora

Una nota rápida sobre un nuevo proyecto en que ando metido. La gente del Club Loren Ipsum me han pedido a ver si estaría interesado en escribir una bitácora por ahí sobre las elecciones generales americanas, supongo que haciendo algo parecido a la eterna serie sobre las primarias que he parido por aquí.

La bitácora, que fruto de mi escasa imaginación se llamará Barras y Estrellas, la podéis seguir aquí. De momento sólo me he presentado al respetable, pero irán apareciendo artículos según pasen cosas y tenga algo de tiempo. Ya iré avisando cuando saque algo por esos lares. Eso supone que probablemente tenga que bajar el ritmo en esta bitácora un poquito, según el tiempo que tenga. Haré lo que pueda.

Las aventuras de Rajoy, héroe de Numancia

Pobre de mí. Citoyen me pregunta por aquí que trate de explicar qué narices está sucediendo en el PP, quién es aliado de quién, y cuál es el sentido profundo de la existencia de Mariano Rajoy. ¿Aspira realmente este tipo el fabuloso hombre piñata? Veamos.

Sinceramente, ando casi tan perdido como todo el mundo. Tengo una teoría ligeramente rebuscada y espero que razonablemente lógica sobre qué explica esta merienda canibal en que se ha convertido el partido gaviotil (pronto buitre) de la derecha española. Vayamos por partes.

Primero, Rajoy es de hecho un moderado. Es un tipo pragmático, que aspira ante todo a ganar elecciones. Quiere ser presidente del gobierno, y para ello se aplica la cita Marxista (rama Groucho) de "estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros". No es que sea capaz de abrazar el comunismo por unos votos, pero digamos que no tiene demasiados reparos en ser menos arribaespañista si eso le da la presidencia del gobierno. Es una criatura de partido, nacida durante la larga travesía hacia el centro del aznarismo pre-imperial; conservador, sí, pero tampoco nada demasiado integrista.

Durante la pasada legislatura, tras perder las elecciones de forma sorprendente, Rajoy se encuentra que manda en el partido, pero nadie sabe exactamente por qué. Sí, Aznar lo nombró heredero, etcétera, pero ¿quién ama al bueno de Mariano realmente?. Nadie realmente sabe qué apoyos tiene.

Al mismo tiempo un sector del partido bastante ruidoso decide seguir con los dictados de los años finales del aznarato, el rollo "liberal" versión FJL. Con la "protección" de la derecha mediática vociferante y aprovechando de la debilidad relativa de Rajoy, que no tiene una base clara, esta gente pueden controlar con relativa facilidad el discurso del partido. El bueno de Mariano seguramente cree que todas esas declaraciones apocalípticas no dan votos, pero también sabe que liarse a guantazos con medio partido, con el trauma que llevan, haría imposible su objetivo de llegar a la Moncloa. No le queda más que resignarse, seguirles la corriente, y a ver si gana a base de mantener el partido tranquilo y centrado en tratar de morder a los socialistas.

El pequeño problema, claro está, es que llegan las elecciones y el partido vuelve a morder el polvo. Con la derrota, el bueno de Mariano mira las encuestas, ve que si en vez de perseguir nacionalistas imaginarios hubieran hablado de economía quizás hubieran ganado, y decide que ya vale de tanta tontería, es hora de moderarse. La derecha mediática montañesa y sus amiguetes ven esto, deciden que esto de centrarse es cosa de traidores, gallardones y gente de mal vivir, y deciden liarse a tortas con el jefe.

El problema para el PP, ahora mismo, es que no hay manera humana de saber cómo es el partido realmente. ¿Es la mayoría del partido un grupo de gente pragmática, que creen que centrarse y moderarse es lo que te da las elecciones? ¿O son los que creen que sólo se ganan elecciones con ideas (y si se pierden, tanto da) mayoría? Ambos bandos, ahora mismo, andan metidos en una compleja danza ritual de berridos, mostrar plumaje y parecer fiero y fuerte que viene a ser básicamente un juego de señal.

Esto parece muy bonito, claro está, pero esta danza antropófaga de la derecha montañesa tiene otros alicientes. Del mismo modo que nadie sabe realmente cuánto apoyo tiene Rajoy, lo mismo sucede con el nutrido grupo de aspirantes a la poltrona que andan revoloteando y soltando puñaladas. Todos ellos estan estos días dando mandobles y echando guiños a FJL y Pedrojota a ver si caen en gracia, con la lideresa, por descontado, en el centro de la pista. La cuestión es salir al ruedo, tratar de darle el mayor tortazo a Rajoy -con elegancia- que uno pueda, y quedar como fuerte y valerosa y Mariano como tonto y debilucho. No es ya cuestión de ganar el favor de la mayoría; ahora se trata de dejar al presidente del partido tan malherido que no le dejen entrar ni en los bares de su pueblo.

De hecho, no ha cambiado nada desde marzo: no es que acertara cuando decía que habrían tortas, es que era bastante evidente. Lo que parece bastante claro es que con la que está cayendo en el plano económico, tener al PP todo distraido en estas alegres festividades no les debe estar haciendo favores en las encuestas. Ah, la división de los partidos. Que bonito espectáculo.

jueves, mayo 22, 2008

Elogio de la universidad española

Al hablar de educación superior, una palabra que se oye demasiado a menudo es productividad. Sí, ese indicador económico que nos dice cuánto produce un currela en una determinada cantidad de tiempo. En el mundo académico la producción se cifra a menudo en cantidad de artículos y libros que un determinado profesor publica al año; si alguien está descubriendo muchas cosas y aportando mucha teoría nueva, es un buen profesor.

En esto, la universidad española tiende a ser entre cutre y patética. Sí, hay un determinado porcentaje de profesores frikis que publican cosas incluso cuando duermen. Algunos incluso publican cosas que son dignas de leer, en revistas dónde uno tiene que esforzarse por publicar y todo. La mayoría, sin embargo, se sientan bien cómodos en su despacho, disfrutando de la vida del funcionario ocioso, dándo clases de vez en cuándo y considerando escribir en un periódico una vez por semana un esfuerzo ingente.

¿Triste? Sí, un poco. Así va la producción científica en España. Sin embargo, casi sin quererlo, los profesores de universidad son muy productivos; mucho más que sus colegas de Harvard, Yale o Oxford. La razón es simple: la masificación.

Una de las (agradables) sorpresas cuando un españolito se va a estudiar a una universidad "seria" es lo pequeñas que son las clases. Tienes un catedrático, que puede ser un tipo de prestigio internacional, y 15-20 estudiantes discutiendo sobre los libros que tenían que leerse durante la semana. Así de cómodo e instructivo. Uno aprende muchísimo, pero la productividad del profesor, en "cerebros instruidos por hora" es patéticamente baja. Sí, los estudiantes aprenden muchísimo, pero está enseñando cosas a pocos de ellos. Es una fábrica artesanal, un cadena de montaje en que se crean artículos de lujo para unos pocos.

En una universidad española, cuando uno se sienta con otros 80-100 pobres estudiantes en una clase que parece un hangar, es probable que no aprenda demasiado si no pone un poco de voluntad y lee por su cuenta. El profesor, sin embargo, está produciendo muchísimos cerebros. Sí, son cerebros póbremente esculpidos, y quizás está poniendo un número excesivo de abogados en el mercado (así nos van los salarios), pero su productividad por hora es enorme, y el coste final del producto (la licenciatura) es menor.

La próxima vez que critiquéis la universidad y sus gigantescas, enormes clases, vale la pena tener en cuenta sus costes. Una universidad pública decente en EUA, con sus clases pequeñitas, puede costar a un estudiantes 15.000 ó 20.000 dólares al año (incluyendo alojamiento), y eso que están parcialmente subvencionada. En España, pagamos quizás 900 dólares al año, para un coste total por alumno muchísimo menor. Sí, la calidad de la educación es mayor, pero el acceso está abierto a unos pocos.

La universidad española tiene muchísimos problemas, pero es bastante probable que la masificación no sea el más grave de ellos. Deberíamos empezar por la investigación, su autismo y oligofrenia, y no necesariamente por la gente que metemos en clase.

miércoles, mayo 21, 2008

Más sobre la máquina alucinante

El increíble motor de la campaña de Obama de la que hablaba el otro día, internet, tiene dos vertientes: movilización, y recaudar pasta a espuertas. Joshua Green escribió este artículo no hace mucho con más detalles sobre el invento, para todos los frikis de la política futurista y las interwebs 2.0.

Muy 2.0. Uno de los diseñadores de la página de Obama es uno de los fundadores de Facebook, que se metió en política en su año sabático. Muy interesante.

Actualización: enlace corregido. Perdón...

Adios al primer gran aeropuerto

Se llama Tempelhof, y fue el primero de los grandes aeropuertos del mundo. El edificio actual, finalizado en 1941, fue en su día el mayor edificio de Europa. Es uno de los raros casos en que los nazis construyeron algo que aparte de megalítico, era útil y ciertamente bonito. Tras varios años de agonía, el ahora pequeño aeródromo cerrará definitivamente sus puertas en noviembre.

El New York Times le dedica hoy un triste, fascinante artículo a este edificio emblemático, que como todo en la capital alemana ha tenido una historia accidentada. Fue la terminal del puente aéreo de Berlín cuando los soviéticos bloquearon la ciudad en 1948, escenario de la guerra, y probablemente uno de los edificios menos conocidos y más influyentes de los últimos 70 años.

Para todos los frikis del transporte, un pequeño icono del siglo pasado se apaga.

martes, mayo 20, 2008

Primary Colors (LIII): los minutos basura

Cuando un partido se está acabando y uno de los equipos gana por una diferencia imposible de superar, muchos entrenadores tienen por costumbre poner a todos los novatos que tiene en el banquillo en la cancha, para que jueguen un ratito cuando ya no sirven de nada. Las primarias de hoy en Oregón y Kentucky son parecidas. Obama necesita sacar unos pocos votos para tener una mayoría matemática de delegados de elección directa, dejando bien claro (otra vez) que Obama será el candidato.

Evidentemente, Clinton anda protestando diciendo que aún puede ganar y que esto no se ha acabado, usando el equivalente político de chillar que mañana quizás no salga el sol, así que necesito comprar un rifle. No puede ganar sin dar un golpe de estado dentro del partido. Parece que están en esto básicamente sólo para salir en la foto, hacer ruido, y dejar bien claro a todo el mundo que no hay nada más importante para los Clinton que los mismos Clinton.

Sí, dicen que va ganando en el "voto popular". Para ello cuentan los votos en Michigan, un estado que fue sancionado por adelantar sus primarias sin autorización haciendo que sus elecciones sean nulas. Todos los candidatos prometieron no hacer campaña, y prácticamente todos (excepto Clinton) decidieron que su nombre no estuviera en la papeletas; Hillary participaba solita. En Florida sucedía lo mismo, aunque al menos Obama estaba en la papeleta. Nadie hizo campaña ahí oficialmente.

En fin, para qué insistir. Obama es el candidato. Hoy ganará en Oregón, perderá Kentucky (estado muy parecido a West Virginia) y la cosa seguirá igual... totalmente decidida.

A todo esto, ayer un superdelegado significativo decidió apoyar a Obama: Robert Byrd, senador nonagenario de West Virginia y antiguo miembro del Ku Klux Klan en sus años mozos. Y eso que Hillary ganó en su estado por goleada. La gente parece que puede cambiar.

lunes, mayo 19, 2008

Esto no es normal...

Lo de Obama es definitivamente algo bastante extraordinario. Gane o pierda las generales (es el candidato en todo menos el nombre ya), un tipo que es capaz de reunir 75.000 personas cuando da un discurso en Oregón es algo sencillamente brutal. La capacidad de movilización de este hombre, y la tremenda, innovadora, única máquina política que ha creado, son realmente extraordinarias.

Cuando decía que todos los candidatos utilizaban internet más o menos igual estaba muy, muy equivocado. Acabadas las primarias me basta repasar todos los mensajes que ha enviado cada campaña por correo electrónico para verlo. Todos los candidatos han coincidido en hacer unas cuantas cosas: decir lo maravillosos que son, enlazar con sus bonitos (o no tan bonitos) anuncios, y pedirte dinero para que esos anuncios salgan en la tele en el siguiente estado con primarias. Algunos (caso de Hillary) han pedido mucho, mucho dinero, muchas, muchas veces, y han dedicado muchos correos a explicar con pelos y señales por qué su candidatura es aún viable, digan lo que digan las matemáticas.

La campaña de Obama, sin embargo, ha ido más lejos. Para empezar, según se acercaban las primarias aquí en Connecticut los correos no me llegaban sólamente de sus oficinas en Chicago; la gente de la campaña dentro del estado empezaron a llevar la voz cantante. En contra de lo que hacían el resto (pedir dinero), los correos de la campaña de Obama preguntan si puedes atender una reunión en tu barrio (y es literalmente en tu barrio: dí varias direcciones, y todas tenían gente cerca), e ir a hablar con otros interesados. La iniciativa venía probablemente de organizadores de campaña profesionales, pero quien estaba dando la cara y enviando correos (y eso es literal; cada uno era distinto) eran voluntarios, cientos de ellos. Todos organizando eventos, llamando por teléfono, generando ruido mediático, hablando con gente, llevando a gente a Hartford cuando Obama paró por aquí, y sí, recaudando fondos cuando era necesario.

Aún más significativo: pasado el supermartes, esta organización y voluntarios no se desvanecieron. La campaña de Hillary básicamente paró de organizar eventos en Connecticut; la gente de Obama no. Esta gente siguieron organizando fiestas, bancos telefónicos llamando a votantes de estados que iban a votar pronto, y básicamente manteniendo a quien quisiera ocupado.

Toda esta actividad tiene dos grandes ventajas: primero, hace que la campaña sobre el terreno sea muchísimo más barata. Hillary se ha hecho un hartón de pagar a los consultores, maquinaria de partido y organizadores profesionales de siempre en todos los estados. Obama ha disfrutado siempre de un equipo de profesionales más pequeño y especializado, y un pequeño gran ejército de voluntarios haciendo el trabajo sobre el terreno. Esto ha sido una ventaja importante en muchos estados con primarias, y una arma demoledora en los caucus, donde el puerta a puerta y el dar la murga en todas partes es crucial.

Segundo, pedir dinero es muchísimo más fácil cuando formas parte de un club. La campaña de Obama hace todo lo posible para que voluntarios y donantes se sientan útiles, y trata de atraer el máximo número posible de estos. Como más gente te ayuda, más veces la gente escucha tu mensaje, y mayor es la probabilidad de atraer más voluntarios. La maquinaria se alimenta a si misma.

La campaña de Obama ha sido una demostración de cómo utilizar tecnología, bases de datos y redes sociales de forma eficiente. Saben dónde vives, saben quién eres, y te van a poner en contacto de gente como tú para que trabajes para ellos. Las mismas materias primas de los viejos movimientos sociales, adaptados y ampliados al nuevo mundo. No sólo es un político distinto; están haciendo campaña mejor que nadie.

jueves, mayo 15, 2008

Y hay gente que cobra para esto

Los republicanos en la cámara de representantes tienen problemillas graves. En el último mes han perdido tres elecciones, las tres en circunscripciones ocupadas anteriormente por republicanos, y las tres en escaños considerados como "seguros" por cualquier analista vágamente razonable hace sólo unos meses. El último en Mississippi, en un distrito que ganó Bush el 2004 con un 62%, fue arrebatado anteayer a los conservadores con una facilidad apabullante, con el demócrata ganando por ocho puntos.

Los republicanos lo tienen muy, muy difícil en noviembre, y lo saben. No me extraña demasiado que Hillary siga en estas primarias contra cualquier lógica terrenal, divina o matemática; en noviembre los demócratas podrían presentar a un lunático en pijama rapeando como chikilicuatre y aún tendrían números de ganar de calle.

En vista del desastre, los republicanos en la cámara de representantes han tenido una idea brillante, que es buscar un nuevo lema electoral, más acorde con los tiempos: "The change you deserve" (el cambio que te mereces). Brillante, la leche, espectacular... y que es el mismo lema, tristemente, que un medicamento antidepresivo. Joder, es que uno ya no tiene ni que hacer el chiste.

En fin, cuándo alguien se pregunte por qué McCain realmente lo tiene muy, muy, muy difícil, que recuerde tres cosas: los republicanos no se comerían un rosco ni en un burdel, son incapaces de distinguir entre sus expectativas políticas y la botica del doctor House, y el presidente precedente que tanto, tanto abrazaba hace unos añitos dice que dejó de jugar a golf por solidaridad a las tropas. Buena suerte.

miércoles, mayo 14, 2008

Esas diferenciales sutiles...

Se ha hablado bastante del presunto desmarque de McCain respecto a Bush al hablar de medio ambiente y cambio climático. Cierto, McCain cree que es algo real y que es necesario hacer algo sobre el tema, una postura infinitamente mejor que la del presidente y que le está creando problemas graves en medios conservadores, pero cuando se habla de soluciones concretas, no sería mala idea leer la letra pequeña.

Es cuestión de comparar planes, las ideas de McCain con las de Obama. Ambos defienden una reducción de emisiones; un 60% para el conservador, 80% para el demócrata. Ambos defienden la creación de un mercado de compraventa de emisiones de CO2, un mecanismo razonable basado en el mercado. La diferencia, sin embargo, es el mecanismo de reparto de emisiones entre ambos, que es lo que realmente importa. Y aquí, como señala Kevin Drum, es dónde el plan de McCain es básicamente atroz.

Obama tiene intención de subastar los permisos de emisión en mercado abierto, y que después quien quiera emitir que se lo busque. McCain pretende repartir los permisos de emisión a las empresas contaminantes, y dejar que estas asignen precios y compran y vendan entre ellas. El resultado en ambos casos, si se hace bien, es una reducción de emisiones comparable, ya que depende del número de permisos en el mercado. Quién carga con el coste de esta reducción, sin embargo, es radicalmente distinto.

En ambos casos los costes finales van a subir; es lo que pasa cuando uno empieza a pagar las externalidades que no andaba pagando hasta ahora. La diferencia está en los detalles. En el plan McCain, las empresas no han pagado nada por tener derecho a utilizar esas externalidades; tienen unos permisos que tienen un determinado valor de mercado, que han conseguido gratis. Si uno tiene una central eléctrica, echará cuentas: tengo estos vales que valen X, así que lo añado como costes en mi cálculo (de hecho, son costes de oportunidad; es un dinero que no ingreso para poder contaminar). Miro, y subo los precios a los consumidores en igual medida, y hala, me quedo tan ancho. Iré reduciendo mis emisiones según se reduce el "techo" permitidos. Es lo que ha sucedido en Europa con un plan similar, y así nos va.

El plan de Obama, sin embargo, funciona de forma distinta: la subasta funciona básicamente como un impuesto sobre emisiones. La racionalidad económica es la misma, pagar los costes externos del acto de echar mierda a la atmósfera. Los precios de la energía subirán igual en la factura de los consumidores. La diferencia es que este sobrecoste no va a las cuentas de beneficios de las empresas, sino a las arcas del estado, que puede utilizarlo para compensar los efectos de la subida de precios, ya sea recortando otros impuestos, ya sea construyendo ferrocarriles y transporte público a espuertas para hacer la economía más eficiente. Lo que más rabia le dé.

Este último detalle es crucial, porque un impuesto sobre las emisiones de CO2 (ambos planes lo son, aunque uno no lo recaude el estado) es de hecho regresivo. Una persona rica y una pobre emiten de hecho cantidades equivalentes de contaminación, hasta cierto punto (dejando de lado a los locos con aviones privados). Sí, el rico tiene un coche y casa más grande y viajará más, pero su gasto total no es muchísimo mayor. El hecho que el estado pueda tener recursos para compensar a quienes menos tienen de algún modo al establecer este impuesto (aunque sea dándoles un cheque; ya digo que el método no es lo importante) es de hecho netamente superior.

Detalles, gente, detalles. No basta ser verde; es importante hacer las cosas bien.

Nota al margen: ignorad los resultados de West Virginia, por cierto. Es el equivalente demográfico de unas elecciones en El Ejido, con Jose María Aznar compitiendo contra un Ecuatoriano. No son significativas, y es un estado bastante minúsculo; Obama tiene la nominación ya.

lunes, mayo 12, 2008

Las aventuras de Rajoy, misterioso hidalgo a la fuga

Mariano Rajoy debe tener el cogote más apetitoso del país, en vista del número de collejas que le están cayendo. Medio partido parece obsesionado en demostrar al mundo todas las formas posibles de hacer que tu jefe quede en ridículo, con una especial predilección por el suicidio político creativo en todas sus formas.

El de ayer, sin embargo, es de los que realmente duelen. Nada de políticos pasados de rosca diciendo adiós para el alivio de -casi- todos (Acebes y Zaplana), esta vez es una de las niñas bonitas de los guardianes de la fe de la derecha verdadera, María San Gil. La mismísima Esperanza no ha tardado en echar auténticos camiones de sal a la herida, con el colegio papel radiofónico clamando traición a España desde las azoteas.

Con todo este espectáculo de ruido y furia de estos días, la verdad me extraña que Rajoy no haya enviado a todo el mundo a la mierda, puesto a otro moderado en su poltrona, y emigrado a Galicia a escribir sus memorias. A este paso, de hecho, no me extrañaría que hiciera eso, estilo González-Almunia en el 96.

El problema, claro está, es que eso no es cerrar una crisis; es alargarla... y eso es lo que Aguirre quiere a estas alturas. El sector liberal-españolazo del PP cree (con razón) que una guerra de desgaste le favorece, y que el congreso no es necesariamente su última oportunidad. Cada vez que meten el dedo en el ojo a Mariano, su valoración en las encuestas de resiente. No tienen que ganar ahora mismo; les basta hacer que su líder sea un juguete roto. Mientras Aguirre tenga barones regionales y notables de partido dispuestos a sacrificarse por la causa (y con el PP fuera del gobierno, hay mucho famosillo sin nada que perder), a Rajoy le van a dar de tortas.

La verdad, empiezo a creer que lo único que puede salvar a Rajoy y los moderados a estas alturas es pedir abiertamente un congreso competitivo. Pedir que Aguirre y los suyos salgan de la cueva y se la jueguen, y que sea lo que Dios quiera. Una guerra de desgaste es insostenible para el partido en general, y Rajoy en particular. En un partido tan opaco como el PP, es más fácil hacer ruido como opositor que demostrar fortaleza como líder, así que como antes deje las cosas claras sobre la fuerza real de cada uno, mejor.

domingo, mayo 11, 2008

Disfrutando de vuestra subvención

Hace un par de semanas que vivo de subvenciones a costa de otros. Tras un (más bien poco) ardúo analisis económico, he descubierto varios trucos fácilmente accesibles que me permiten vivir a costa de otros. Mis esquemas son todos perfectamente legales, así que no corro ningún riesgo. Aún así, soy capaz de hurtar cientos de dólares al día a multitud de terceros, sin que nadie pueda hacer nada para impedirlo.

Hola, me llamo Egócrata y conduzco en mi Mazda3 125 Km cada día para ir y volver del trabajo.

La verdad, es un esquema estupendo. Para empezar, pago un precio ridículo por el carburante que utilizo. Gracias a la estupidez / generosidad del gobierno americano, apenas pago 18 céntimos por galón en impuestos al llenar el depósito (Connecticut casca unos céntimos más; nada excesivo). Este dinero es utilizado integramente para pagar por la construcción de carreteras, y lo cierto es que no alcanza para todo; el resto de contribuyentes cubren el gasto sin problema. De corazón, os lo agradezco.

Evidentemente, ese no es el único coste; mi coche emite una cantidad modesta, aunque nada trivial, de pura mierda asesina a la atmósfera. Esos días asquerosos con una neblina opresiva debido a la contaminación podéis ver mi trabajo. Los efectos secundarios de toda esa basura son amplios y notorios; estoy cambiando el clima, matando viejecitos con asma y haciendo que los niños tosan. Me tendrían que multar para pagar por limpiar toda esa mugre, pero nadie lo hace. Joderos bien.

Y no se vayan todavía, aún hay más. El coche lo aparco en la calle. No pago un duro por ella, así que todos esos pringados contribuyentes que están cubriendo con ese gasto: gracias. En Hartford el coche está en un garaje que ocupa un espacio maravillosamente improductivo en el centro de la ciudad. Imaginad todo lo que ese solar podría hacer y no hace, porque un grupo de chupópteros estamos pagando cuatro perras para dejar nuestro emisor personal de mugre.

Por descontado, mi mera presencia en la autopista es un coste para todo el resto de conductores. El hecho que ande con mi cochecito en una infraestructura saturada, incrementando el colapso, hace que todo el mundo gaste un segundo o dos más para llegar al trabajo. Pongamos 300 ó 400 tipos, cada día destruyo 10 o 15 minutos de sueño al mundo. Soy así de molesto.

Además de todas estas subvenciones, el coche y su uso me permiten tomar una serie de decisiones profundamente ineficientes, que no estoy pagando gracias a la colaboración de todos. La primera, y más obvia, el vivir absurdamente lejos de mi lugar de trabajo. ¿Ese modelo urbanístico horrendo, todo disperso? Entre todos nos lo estaís pagando. No hay ni gota de densidad que hagan el transporte público razonable, y la verdad, no quiero gastar una hora o más adicional cada día para ahorraros a vosotros algo de energía. Sería absurdo, ya que todos andáis pagando. Y la verdad, tampoco es que haya alternativa en este aspecto. Obviamente, con todo subvencionando los coches, no queda dinero ni demanda para el transporte colectivo.

Aquí va el más profundo de mis agradecimientos a todos. En Europa ya pagáis para otros no tengamos que hacerlo.

¿Suena ridículo, verdad? Esto es lo que sucede cuando uno no paga el coste real de sus acciones. Mi decisión de conducir es perfectamente racional (básicamente porque no hay otra forma de hacer el trayecto en transporte público con un horario razonable) por la sencilla razón que no estoy pagando el coste real de mis acciones: las externalidades no las pago yo. Esto crea un mercado de transporte profundamente ineficiente, ya que los precios pagados no equivalen a los precios reales, así que la demanda de automóviles está muy por encima de lo que debería ser.

Un sistema de transporte razonable debería tener en cuenta estas cosas, añadiendo precios reales a todos los costes. Eso se traduce en algo tan simple como cobrar los brutales impuestos de hidrocarburos que se cobran en Europa (que deberían ser aún más altos), pero también en cosas menos extendidas como peajes para entrar en ciudades, precios variables según demanda para aparcar, los costes reales al edificar con densidades bajas, y cualquier otra tarifa eficaz y realista que se os ocurra. Cuando los precios cambian, la gente responde; no es nada misterioso.

Subvencionamos parte de los costes de los transportes públicos por buenos motivos: sus externalidades son positivas, no negativas. Usan menos energía, crean distribuciones de población más eficientes, tienen un precio por plaza menor y reducen la congestión al vaciar carreteras. Deberíamos asegurar que el privilegio de disfrutar de la comodidad de un cacharro metálico sucio y egoista de 1.500 Kg cubra sus costes reales, y sea realmente caro.

jueves, mayo 08, 2008

Primary Colors (LII): cerrando la partida

Las cosas se van aclarando, poco a poco, inexorablemente, para la campaña presidencial de Hillary Clinton. Cuando las noticias de las 6:30 de la tarde en CBS (lo más pánfilo y cauto que uno puede encontrarse en el periodismo americano) te ponen en antena algo como esto, estás básicamente frito.



Las matemáticas no es que hayan cambiado demasiado desde finales de marzo; sólo han pasado de ser absurdamente irrealistas a básicamente imposibles. La diferencia es que con los resultados de ayer, la percepción de los medios y los capitostes del partido demócrata es muchísimo más clara: Obama ha tenido básicamente la peor cobertura mediática que un candidato puede imaginar durante 6-8 semanas, y no sólo no ha perdido terreno, sino que ha mejorado respecto lo que sucedió en Pennsylvania. Todas la racionalidad, todo el argumentario de Clinton diciendo que Obama era un candidato irreparablemente dañado por las polémicas recientes se ha venido abajo. Hillary solo podía ganar si era capaz de generar un momento de terror en los superdelegados, y no lo ha conseguido.

Ahora quedan los detalles, los pequeños detalles cosméticos sobre cómo echamos a Clinton del escenario. Sus seguidores ya están dándole codazos bien poco discretos ahora mismo, pero la fecha más probable es el 20 de mayo, y la explicación es bastante sencilla. El martes que viene vota West Virginia, un estado que favorece demográficamente a Clinton de forma exagerada (blanquísimo, rural, viejo); Obama no va a ganarlo ni de broma. No queda bien que el nuevo candidato proclamado se la pegue justo después de ser proclamado, así que nadie tirará a Hillary del balcón aún.

El 20 de mayo votan dos estados, Kentucky (también muy favorable a Hillary) y Oregón (que favorece a Obama). La arimética de delegados, sin embargo, será distinta: si todo va como está previsto (y dando márgenes muy conservadores), ese día Obama conseguirá la mayoría de delegados electos. Los votantes habrán decidido de forma efectiva, y nadie en el partido tendrá el más mínimo remordimiento ya de despeñar a los Clinton barranco abajo, diga lo que diga la ex-primera dama. Obama tendría que comerse un bebé crudo en horario de máxima audiencia para que las cosas cambiaran.

Antes de hacer un repaso sobre por qué McCain y Obama han ganado estas primarias (algo que podeis hacer, en formato novela, repasando toda la serie), vale la pena recalcar la impresionante victoria de Obama. Estamos hablando de un tipo de 46 años, que fue escogido senador hace menos de cuatro años, que se enfrentaba en una primarias a un oponente que era, a todos los efectos, prácticamente invencible. Un novato contra la mujer de un expresidente enormemente popular, con unos recursos financieros ilimitados, una imagen de marca impecable dentro del partido, con el mejor portavoz del mundo para su causa en su marido. Encima el tipo es negro, tiene un nombre raro, y ha sido atacado de forma indiscriminada por todos los medios, a izquierda y derecha (los medios conservadores han estado apoyando a Hillary desde enero)... y ha ganado igual.

¿Y aún hay gente que dice que es peor candidato que Hillary, que con todas esas ventajas ha sido absolutamente incapaz de derrotarle? Vamos hombre. Digan lo que digan las encuestas ahora (a estas alturas, y con la nominación aún no oficialmente cerrada, son irrelevantes), lo que ha hecho Obama es absolutamente increíble. Algunos chiflados decían con la boca pequeña en enero del año pasado que el tipo tenía madera de genio, y que el milagro era posible, cierto (me pongo la medallita), pero el mérito sigue siendo enorme.

La elección de McCain para los republicanos parece, vista en perspectiva, menos sorprendente: realmente era el menos malo de los candidatos para ellos. Huckabee era un candidato horrible para las generales; Giuliani era demasiado liberal; Romney había cambiado de opinión demasiadas veces; y Fred Thompson era un vago. McCain, con sus problemas (viejo, errático, "rebelde") era la mejor opción.

En fin, turno de preguntas sobre las primarias ahora, como fin de fiesta. Si no media catástrofe, dos artículos más (respuestas variadas y muerte oficial de Hillary, con conclusiones y datos finales) y pasamos a hablar de las generales. Ahora es cuando empieza la fiesta de veras.

A todo esto, ya que estoy con medallitas. Obama no trató a los votantes como idiotas con la estupidez de las vacaciones fiscales, algo que parece haberle funcionado en estas últimas primarias. Aún resultará que acierto de vez en cuando, aunque sea por puñetera casualidad.