viernes, junio 29, 2007

Supongo que alguien pedirá disculpas

¿Recordais esa monumental estupidez que fue el caso Bono? Sí, esa absurda teoría de la conspiración en que el gobierno detenía ilegalmente militantes del PP por el mero hecho de estar al lado de un ministro berreando como posesos y llevando un palo en actitud amenazante delante de las cámaras, en medio de un multitud y con cientos de testigos. La condena inicial de los policías fue vista por muchos juristas como una sentencia totalmente absurda, y el Tribunal Supremo ha acabado por anular ese esperpento jurídico.

En fin, supongo que ahora todos esos profetas del PP que clamaban que en España se perseguía al principal partido de la oposición (ese que está compuesto por 10 millones de personas) saldrán en la tele diciendo que todos esos insultos eran un tontería, y pedirán disculpas.

Quizás no. Lo que harán, probablemente, será decir que un voto de 4-1 es de hecho prueba irrefutable que el tribunal está divido, el caso es dudoso, y que la justicia de hecho está controlada por el gobierno. Mientras tanto, los políticos populares responderán a todas las preguntas con un "yo nunca insinué nada, ni llamé nada a esos policías", ignorando alegremente el contenido de las hemerotecas. El juez de la Audiencia Provincial, mientras tanto, será premiado un día de estos con una nominación del Consejo General del Poder Judicial uno de estos días. Ya se sabe, por fervor a la causa.

Y lo mejor de todo, esto lo veremos otra vez pronto, con el ácido bórico. Total, desde cuando la verdad y la coherencia importan.