jueves, diciembre 16, 2004

Si yo me doy cuenta y no soy economista...

Pues imaginaros como andan los economistas de verdad con la política económica del mandril en jefe. Nouriel Roubini reproduce un comentario absolutamente aterrador de Bush en el que da la solución a los problemas de balanza de pagos del país (con un déficit comercial fuera de control y el dólar bajando con entusiasmo sin cambiar la tendencia): asumir que desaparece. Si la gente está preocupada, que compre americano y no importaciones.

No me meteré en berenjenales técnicos (Roubini lo explica mejor que yo, que pa algo es un professioná), pero me parece que no hace falta decir que pedir a la gente que te solucione los problemas macroeconómicos que tu administración ha creado tiene tela. Es especialmente preocupante cuando incluso un periódico que aplaude a Bush con las orejas a la mínima que puede, en Wall Street Journal, está dándole una caña a la administración que no veas... y desde la Casa Blanca les dicen, incluso a ellos, que se vayan a paseo. El WSJ pidió un cambio en el departamento del tesoro, cuyo secretario, John Snow, se está llevando una de bofetadas lastimosa, sólo para que Bush lo confirmara al día siguiente.

Y vuelvo a decir lo mismo: los planes para privatizar la seguridad social son peligrosos, absurdos, e irresponsables. Idénticos a los que aprovó Argentina en los 90, por cierto. Que les fue muy bien. El problema es que si Argentina se la pegaba era problema de los argentinos y los cuatro que tenían acciones (repsolines, telefonica...). Si es Estados Unidos, aquí baila todo el mundo.