miércoles, octubre 08, 2008

Abofeteando a los mercados (I)

La imagen mental que tengo estos días es la de los gobiernos de Europa y Estados Unidos sentados al lado de un paciente que ha perdido el conocimiento y está dejando de respirar, tratando de resucitarlo a base de darle bofetones, masajes cardiacos y tirarle cubos de agua fría en la cara a ver si reacciona. El paciente es el sistema financiero global, especialmente el mercado de crédito, y los "remedios" van desde planes de rescate a recortes de los tipos de interés, un poco a la desesperada.

En Estados Unidos la reacción ha sido especialmente preocupante. El gobierno federal está actuando en la más pura tradición de la administración Bush; confundido, torpe, con aire dramático y tratando de arreglar el problema equivocado. Sólo la Reserva Federal parece saber qué está haciendo, pero sin su hermano mayor político no puede llegar demasiado lejos. Los europeos mientras tanto están de acuerdo sobre quién es el culpable (Estados Unidos) y tienen una idea esencialmente correcta sobre qué está pasando, pero siguen discutiendo acaloradamente cómo curar al paciente y probando soluciones cuando nadie les mira. Japón parece estar admirando la belleza del colapso con espíritu zen.

De momento el órdago de posibles soluciones es difícil de seguir; miraré de comentar un poco caso por caso.

1. Nacionalización parcial en Inglaterra: es algo parecido a lo que muchos economistas americanos proponían para el plan de rescate en Estados Unidos; la diferencia es que un Primer Ministro puede aprobar estas cosas de forma rápida y eficiente. Me parece una buena idea: los bancos consiguen más capital gracias a la inversión del estado, y los contribuyentes a medio plazo recuperarán el dinero, ya que son de hecho accionistas. El estado puede "tapar" con su inversión las hipotecas malas, recuperando la confianza del mercado en esas entidades. El problema es que es una solución con cierto riesgo (como cualquier inversión) y puede ser difícil de gestionar; el estado no es el mejor de los banqueros. Hecho bien, sin embargo, es una muy buena idea.

2. Compra de activos de calidad en España: según cuentan las crónicas, el sistema bancario español no tiene un problema demasiado grave en cuanto a activos basura en sus cuentas; el gran problema es la falta de liquidez en los mercados. Están sanos, pero nadie da crédito a nadie en ningún sitio, así que no pueden sacar dinero con facilidad, y operan entre chirridos, como si les faltara aceite. Si esta explicación es cierta, la idea del gobierno español es en teoría correcta; el gobierno invierte en activos de los bancos a cambio de dar esa liquidez. A medio plazo esas inversiones se recuperarán bien. Parece una buena idea.

3. Bajada de tipos: porque los mercados están llenos de frikis bipolares. En teoría no son el origen del problema, pero las bolsas tienen el automatismo de subir cuando bajan los tipos. Reducirá el pánico y hará el trabajo de los gobiernos algo más fácil, ya que tendrán que trabajar un poco menos para desatascar el crédito, pero no es un gesto demasiado significativo, más allá de su fuerza simbólica para paranoicos.

El plan de Estados Unidos es bastante torpe y chapucero, y requiere más discusión. Lo explico mejor luego. Por desgracia, tiene el pequeño problema que si no funciona bien puede hacer todo lo visto arriba totalmente inútil. La protección de los depositos es buena idea, pero un poco marginal; hablaré más luego.

5 comentarios:

zarevitz dijo...

egocrata: yo que vivía tranquilo... Me están volviendo loco todos los comentarios de gente, compañeros de trabajo, amigos, que dicen que se nos viene un corralito encima, que los depósitos están en peligro... Conozco gente que literalmente está sacando dinero del banco por si acaso. ¿Crees que este peligro es real? No te pido que pongas la mano en el fuego, sino saber si a tu juicio esto es realista o estamos padeciendo una psicosis.

d dijo...

Yo la duda que tengo, respecto a nuestro particular caso ibérico, es: ¿Llegarán los 50.000 kilos del bogierno, que en teoría son para que los bancos vuelvan a prestar dinero, a todos los que lo demandan? ¿O se quedarán en tapar algún enorme agujero de grandes empresas -promotoras- con gran capacidad de hacer lobby? Imagino que nadie, salvo el criterio de los propiso bancos, garantiza a quién va a ir a parar en última instancia este dinero público.

Tvrtko dijo...

Muy reservado tu comentario sobre el escenario y plan español. ¿Intuyes algo tras las unánimes proclamaciones de solidez?

Jessica dijo...

No me cuadra: los bancos españoles están sanos, pero nadie da crédito a nadie en ningún sitio. ¿Por qué?

Si los bancos españoles están sanos, ¿por qué no funciona el interbancario de manera casi-casi normal?

Y si el problema es falta de información, de saber qué bancos tiene problemas y cuales no, entonces afirmar que el sistema bancario español está saneado es quizá hablar sin tener toda la información.

No sé, solo digo que no me cuadra una cosa con la otra.

Egocrata dijo...

Por partes:

1. Los depositos están seguros. No hay peligro real de quiebras bancarias masivas en España, en parte porque los bancos están bien, en parte porque Zapatero no es idiota. En el caso en que un banco se fuera al garete el gobierno lo nacionalizaría y punto.

Los bancos no quiebran. Si algo se aprendió en el 29 es que no se les deja quebrar. El estado expropiará y arruinará accionistas, pero los depositos están seguros.

2. Sobre la solidez de los bancos: este es uno de los motivos sobre por qué esta crisis es tan insidiosa. Los bancos españoles son perfectamente solventes de por sí, y no deberían tener problemas en condiciones normales. El problema es que no vivimos en condiciones normales.

No es que el interbancario funcione mal. Sencillamente, está total y absolutamente muerto. No hay nada. Zilch. Cero. Los bancos españoles pueden vivir en tiempos de crisis, siempre que el sistema financiero internacional no esté completamente muerto. El problema es que lo está. No hay crédito para nadie, no importa lo sano que esté.

Un ejemplo: gobiernos estatales. California, un estado que él solito es la octava economía del planeta, intentó vender bonos la semana pasada; 12.000 millones de ellos. Es como operan normalmente los gobiernos en todas partes, deuda a corto plazo hasta que llega la siguiente remesa de impuestos.

Bueno, no vendió ni uno. Si California, que tiene una de las mejores bases fiscales del mundo, no puede emitir deuda, imagina un banco español, por muy sano y bien regulado que esté.

Sí, los bancos son sólidos... si los miramos desde el prisma de una crisis normal. Estamos hablando de un desastre absoluto, sin embargo. Es como pedirle a Michael Phelps que cruce un río de lava nadando.

3. La gran ironía de todo esto es que los mercados, ahora mismo, sólo se atreven a prestar dinero sin sudores fríos a un actor: los estados. Al tipo de interés que sea; los bonos americanos a corto plazo tienen de hecho interés cero (negativo en términos reales) estos días.

Hay tanto miedo que los prestamistas están dispuestos a perder dinero a patadas sólo para sacarse la pasta de encima. No tienen miedo ni del excesivo endeutamiento de los gobiernos o que les paguen a base de imprimir moneda e inflación. El ataque de pánico está a esos niveles.

Sonará mal, pero yo si fuera gobernante casi que sacaría la tarjeta de crédito y a vivir, oiga.