martes, mayo 01, 2007

Elogio de la Unión Soviética

Aviso para navegantes: este artículo no es un ejemplo de mi conversión al Marxismo Leninismo, que a la izquierda les gusten los dictadores o que no crea que el sistema soviético fuera poco menos que horripilante. Es un elogio en el sentido de fascinación. Algo parecido a lo que nos hace frenar un poco para ver la carnaza cuando vemos un accidente, vamos.

Hace unos días murió Boris Ieltsin, el que fuera el enterrador de lo que alguna vez fue el temible imperio soviético. Probablemente el mayor incompetente ególatra alcohólico y descerebrado que ha tenido el privilegio de recibir elogios unánimes al morir, el bueno de Boris fue una demostración clara de un par de principios casi siempre ciertos. El primero, que no hay nada como ocultar una ánsia descomunal de poder detrás de retórica de libertad y democracia para que la derecha te aplauda, aunque tu método de reforma sea parecido al de un elefante en una cacharrería. El segundo, eso dicho que los rusos no conocen ningún problema que no pueda solucionarse con varias toneladas de explosivos... de forma bastante literal. Demócrata, mis cojones. Pero ese es otro tema.

Lo cierto es que lo que más me revienta de Ieltsin no es tanto su falta de talento, si no el hecho que acabara con un régimen tan grandilocuente y superlativo como el Soviético de una forma tan patéticamente banal. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ha sido probablemente la mejor historia épica del siglo XX, tanto en teatralidad como en dramatismo desatado, y la verdad, se merecía algo mejor.

Todo en la Unión Soviética tenía algo de quijotismo megalómano fascinante; una mezcla de las mejores intenciones posibles y la peor manera de llevarlas a cabo. Ya fuera por colosal incompetencia, brutal represión, inhumana ignorancia de la condición humana, kafkiana monstruosidad burocrática o todo a la vez, el régimen comunista siempre se las arreglaba para que el más grande de sus logros siempre tuviera algo espantoso en alguna parte. Desde un programa espacial maravilloso y proletario (pero patéticamente organizado) a ser capaces de ganar la Segunda Guerra Mundial a pelo (y sin reparar en bajas, sean propias, civiles o enemigas), todos los grandes logros tuvieron sus enormes sombras.

Y lo cierto es que para ser un régimen tan maravillosamente inútil, tuvieron sus logros. Al programa espacial y la guerra, se le pueden añadir los logros científicos (en todo aquello que no se podía politizar, claro), el virtuosismo de sus artistas (en las cosas no politizables, como danza o música) o la capacidad tener a todo el mundo engañado, acojonados por el poder comunista, durante tantísimo tiempo. Y lo mejor, lo hicieron bajo un sistema que de tan absurdo y terrible se convierte, con el paso de los años, en totalmente hilarante, como demuestra la rica tradición de humor soviético, siempre dolorosamente cercano a la realidad.

Más allá de estos aspectos, lo cierto es que los soviéticos siempre fueron de lo mejorcito pariendo imágenes y sonidos memorables. Desde el mismo nombre del país (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, cuando no eran ni una unión, ni una república, ni socialistas, y la verdad, nadie sabe que coño se suponía era eso de "soviéticas") hasta el nombre de su más temible líder (Stalin mola mazo como nombre de líder totalitario), los comunistas siempre fueron los mejores siendo malvados y teniendo un aspecto formidaaable al mismo tiempo. Esos preciosos pósters de fervor proletario, ese amor por el cemento y el brutalismo arquitectónico, esa feroz hoz y martillo, y esos uniformes tan de dictadura totalitaria espantosa no tienen precio.

De acuerdo, de los 50 en adelante (y de hecho incluso antes, con las purgas de artistas) el régimen paso de tener un gusto excelente por la propaganda a ser la verdad bastente hortera cutrelux, pero aún así el look soviético siempre tuvo su encanto. Si a eso le añadimos el romanticismo (ya sé, ficticio) revolucionario, el tener un ejército con un nombre tan amenazador como el de Ejército Rojo, y tener incluso el buen gusto de empezar a ganar una guerra en una ciudad con el nombre de tu dictador, pues la verdad, hacen unas historietas estupendas. Y todo eso con el himno nacional más grandilocuente, avasallador y cargado de pomposidad jamás parido. Ahí es nada.

En fin, un lamento desde aquí por la Unión Soviética, en el día que era su fiesta nacional. Una muestra de la infinita capacidad del ser humano para hacer el idiota, y aún así seguir siendo digno de ver.

A todo esto, ¿Qué final merecía la URSS? La verdad, en vista de lo surrealista de su historia, el morir por implosión dramática debido a reformadores incompetentes tiene de hecho algo de justicia poética. Aún así, el hecho que un cretino borracho fuera el enterrador final, y no algún Kerensky ingenuo con buenas intenciones me pone enfermo. En fin.

16 comentarios:

Alex Guerrero dijo...

Jajajaja:

"One old bolshevik says to another: "No my friend, we will not live long enough to see communism, but our children... poor children."

Augie March dijo...

Si no lo has leído te recomiendo
KOBA EL TEMIBLE (LA RISA Y LOS VEINTE MILLONES)
. El subtítulo, "la risa", se refiere a la pregunta que plantea Martin Amis de forma parecida a esta: ¿por qué los intelectuales de izquierda se permiten bromear y conocen multitud de chistes sobre las barbaridades de la URSS mientras que nadie se atreve a hacer lo propio con el nazismo?

Me vale tu aviso previo (que no necesitaba) pero me cautiva la pregunta de Amis: no encuentro respuesta.

X-PAX dijo...

Hay muchas teorias sobre el fin de la URSS, pero sin duda la más convincente hasta ahora para mi es la de Txernobil. Durante el desastre quedó patente que el gobierno de la URSS le importaba un pimiento la gente: pasó de avisar a tiempo, siguió exponiendo a la gente durante largo tiempo a la radiación sin evacuar a nadie, envió a la muerte a cantidad de gente que fue a ayudar dandoles solo un traje que no servia de nada... Y nunca fue tan claro que de paternal el gobierno ruso no tenia nada. Eso fue antes de Yelstin, que es cuando yo visité Rusia, una Rusia llena de viejos en la calle, niños pidiendo limosna, trabajadores haciendo doble turno por poco dinero y la mafia rusa con sus coches último modelo ostentando por las avenidas principales. Había ganado la KGB, o ex KGB, que controlaba todos los negocios con su información privilegiada y Yelstin los potenció. Putin no fue una casualidad, sinó una consecuencia de su política.

El pueblo ruso no se merecía esto,com los españoles tampoco nos mereciamos el franquismo.

Pero en mi memoria un requiem por todos aquellos voluntarios de Txernobil que murieron salvando tantas vidas y posiblemente a Europa de una explosión en cadena de 5 centrales nucleares, que eran las que habia en Ternobil. Fueron gente anónima: rusa, ukraniana... Yelstin nunca se los mereció.

zarevitz dijo...

Lo que pasa es que, a diferencia del bien, el mal fascina;

y, como diría el repipi, el mal absoluto fascina absolutamente.

Quizá un final más glorioso habría requerido más fuegos artificiales, o una revolución con guillotinas, o un bando de cautivo y desarmado el ejercito rojo... pero quizá también el pueblo ruso haya salido beneficiado con una conclusión menos vistosa.

Luis Valcarce dijo...

El régimen de la URSS ni era marxista ni era leninista, ni mucho menos soviético. Era una especie de nacionalismo gran ruso burocrático y totalitario con un sistema capitalista de Estado.

Visto el resultado de los experimentos de Stalin se comprende que primero tuviera que exterminar al partido bolchevique, empezando por la misteriosa enfermedad de Lenin, que quizá tuviera que ver con el hecho de que sus principales médicos y enfermeras dependieran de Stalin, y terminando con el asesinato de Trotsky, quien en 1936 había previsto el desmoronamiento de la URSS en su obra LA REVOLUCIÓN TRAICIONADA QUÉ ES Y HACIA DONDE VA LA URSS, en la que indica la incapacidad de un régimen burocrático para dar respuesta a las necesidades económicas y políticas de los trabajadores y describe cómo sería el proceso de desmoronamiento y vuelta al capitalismo. Curiosamente Trotsky, aplicando el método dialéctico describe punto por punto lo que ocurriría más de 50 años después de publicado su libro.

Stalin no podía llevar a cabo su proyecto con el partido bolchevique puesto que sus objetivos y medios eran distintos. Por eso los exterminó.

Rovi dijo...

Guste o no el regimen de la URSS comunista, y asi lo certificaron los mas prestigiosos intelectuales izquierdistas del mundo, asi que menos lobos: el fin (comico) de la URSS fue un fracaso del comuismo, aunque seguro que no su fin, pues los fanaticos y los imbeciles (a menudo una misma cosa) no se dan por vencidos.

Al regimen de la URSS no lo tumbo nadie en concreto, sino que murio por consuncion, por falta de vida. Pero puestos a buscar una causa les ofrezco una facil de documentar: durante los años 80s los americanos mandaron a los saudies que vendieran el petroleo relativamente barato, con lo que el precio del petroleo ruso, y por ende los ingresos casi unicos del sovietismo, cayeron drasticamente. Por otro lado la Star Wars, aunque el nombre sea ridiculo, obligaba a invertir mas. Evidentemente solo se podia hacer pasar hambre a la gente, y hasta aqui podiamos llegar. El fracaso mayor del comunismo es no haber sido capaz de hacer un estado viable, uno que viva de lo que produce trabajando, no de los frutos de la madre naturaleza. Asi cualquiera.

Egocrata dijo...

Me parece que la causa principal y única de la muerte de la "transición al socialismo realmente existente" o como se quisieran llamar es básicamente que era un sistema absurdo. Era una de esas situaciones en que la economía se mete en un equilibrio pernicioso irrompible, y que el intentar reformarla hace que las cosas caigan por su propio peso.

Augie, sobre la falta de "humor nazi"... pues no sé, tengo una considerable lista de chistes y anécdotas de alemanes bajo ese régimen también. Incluso humor judio en campos de exterminio, que lo hubo. No tantos como soviéticos, cierto, y diría que es eso por tres motivos:

1. La URSS duró muchos más años, y de hecho sólo fue una pesadilla pura, sin adulterar y horripilante durante unos 20. Tras la muerte de Stalin, el régimen siguio siendo horripilante, pero no estrictamente genocida, y bueno, bromear era algo más fácil. La alemania nazi duró menos, y fue represiva una proporción mayor del tiempo.

2. La represión nazi fue de hecho más selectiva que la soviética; el absurdo de los campos de concentración siguió unos criterios más definidos ("raza", ideología) que la espantosamente aleatoria purga de elementos "burgueses" soviético. Al "socializarse el sufrimiento" más, el humor fue más compartido, digamos.

3. La alemania nazi nunca llego a ser tan cómica como la URSS. Dentro de la incompetencia de Hitler y sus lacayos, la torpeza sistemática y el kafkiano sistema económico soviético son de hecho mucho más propensos a la comedia. Así de simple.

Luis Valcarce dijo...

Moshe Lewin no lo considera un régimen comunista, Trotsky no lo consideraba un régimen comunista, leer a Marx te obliga a no considerarlo un régimen marxista, leer a Lenin te obliga a no considerarlo un régimen leninista. Llámesele como se quiera pero de socialismo o de bolchevismo en la URSS sólo había una utilización abusiva del término.

Wellesley dijo...

O sea , que lo de antes no vale, hay que volver a intentarlo, y si vuelve a salir mal es que no era comunismo.

wininu dijo...

estoy totalmente de acuerdo, y hacía tiempo que no llegaba el caso. La URSS era material frikeable al 100%. Tenía toda la estética de un comic de puta madre. No hay más que ver las obras hormigonadas con colorines, tipo paradas del bus en mitad de la nada y tal, es una historia tan horrible como el nazismo, pero ciertamente atractiva, no como lo de hitler que no tenia ni bonito ni el símbolo, robado de la cultura india según dicen.

GoldwaterWasRight dijo...

Exacto Wellesley, "has cogio el conceto" de una excusa que existe desde la aparicion de la primera divergencia entre dos comunista, y que es sin lugar a dudas, la mas usada por la izquierda para defender el comunismo, desde el derrumbe de la Union Sovietica del que habla el post de Egocrata.

"Siempre que no funcione, no es comunismo."

Ni la URSS, ni ninguno de las varias docenas de paises que se autoproclamaron en algun momento comunistas, lo fueron en realidad. No importa que en esa pletora de paises, se dieran a lo largo del tiempo todas las varibles posibles en la escala de prohibicion de la propiedad privada, de colectivizacion de los medios de produccion, y del planeamiento centralizado de la economia. Ninguno de ellos fue comunista, ni aplico politicas marxistas o socialistas.

Siempre que le oigo esta cantinela a alguien, se me queda la misma idea en la cabeza:

"5 a 1 a que esto no es lo que decia este tio antes de que cayera el muro, y 5 a 1 a que no es lo que de verdad piensa"

No es solo esta intuicion que me da, sino que sinceramente espero que solo sea la excusa favorita del progre post-telon de acero. Porque si de verdad los pobres estas esperando a que llegue un pais comunista al que sus politicas le funcionen, para poder decir que ese si es comunista... Que se vayan sentando, porque van a esperar un huevo y parte del otro.

Egocrata dijo...

Bueno, yo no creo que fuera comunismo... pero eso no implica que me parezca que el "comunismo real" sea remotamente razonable, deseable o posible. De hecho, el fracaso de todos los intentos para llegar a ese paraiso soñado dice bastante de lo absurdo del proyecto.

Lo mismo iría al hablar de anarcocapitalismo, la república de Dios, la república Platónica y toda la enorme, gigante serie de utopías que hemos parido en los últimos 2000 años...

Carlitos dijo...

- "Era una especie de nacionalismo gran ruso burocrático y totalitario con un sistema capitalista de Estado".

-Primero. Ya sabía yo que en el corazón del monstruo estaría el infecto capitalismo, cuando no es fiesta en mi barrio.
Por otra parte, no comprendo lo del "capitalismo de estado". No sé a qué te refieres pero si es al enriquecimiento de los "caciques soviéticos" o a la creación de empresas estatales, calificar eso de "capitalismo de estado" me parece que no tiene por dónde cogerlo. No sé si te referirás a alguna otra cosa.

Segundo: en mi opinión que fuera, o no, nacionalista no implica un mayor o menor apego al socialismo, comunismo o liberalismo. Son cosas diferentes. ¿Acaso la ausencia de dicha cualidad hubiera influido en el desarrollo de un comunismo viable y/o puro 100%? ¿Aporta esa cualidad una inviabilidad al comunismo, ya sea por sí misma o en combinación con otras?

Tercero: la URSS será comunista según dónde se sitúe cada uno en su escala de valor particular. En ese sentido para mi EEUU tampoco es liberal.

geógrafo subjetivo dijo...

Sinceramente, esta entrada de blog es de lo mejor que leido hace mucho tiempo, por su contenido y su forma. Creo que lo voy a copiar y guardarlo en un archivo.

Anónimo dijo...

El comunismo es su forma pura es una idea tan bella como irrealizable, por eso los intentos siempre acaban degenerando.
El capitalismo es tan repugnante como practico, por eso es lo que vamos a mamar durante muchos siglos.

Fritz dijo...

Muy buen artículo, me sumo a la recomendación de Koba el Temible hecha más arriba.

Saludos