viernes, mayo 30, 2008

El lado positivo de la inflación

Las subidas constantes de los precios de los alimentos son una mala noticia, pero puede que acaben teniendo consecuencias positivas en alguna parte. Parece que en Bruselas (que anda diciendo que esto los tomó por sorpresa) acaban de descubrir que esto de tener cuotas para limitar la producción y mantener los precios artificialmente elevados es una soberana estupidez si los precios a nivel internacional ya son altos de por sí. En otras palabras, el programa más estúpido nunca creado por políticos europeos, ese engendro llamado "política agraria común" puede que esté camino de desaparecer vía muerte natural.

No nos excitemos demasiado, esto es la Unión Europea. Los agricultores franceses seguramente cortarán autopistas en cuanto tengan excusa, sea por el precio del gasoil o por el hecho que ahora les ponen a producir. La comisaria del ramo seguía diciendo que los precios altos son malos para "consumidores y agricultores" (¿!), al fin y al cabo. Pero vamos, puede que el hecho que cultivar tomates ahora sea muy rentable acabe por crear una política agrícola racional, esto es, básicamente invisible.

12 comentarios:

Lole dijo...

Pues a mi la PAC no me parece un "engendro".
Ha mantenido una parte de la población cuidando del campo y con alta productividad.
Y también garantizado parcialmente el autoabastecimiento alimenticio del continente.
Si hubiéramos eliminado la PAC, habríamos sufrido un fuerte éxodo rural, y tenido que importar buena parte de nuestra comida del Tercer Mundo.
Teniendo en cuenta que los costes de transporte van a crecer y crecer por la carestía de los combustibles fósiles, no me parece adecuado abandonar el agro y dejar que éste se urbanice.
Sí, claro, podríamos permitir que el mercado impusiera su lógica, que la comida importada fuera tan cara que volviera a ser rentable retornar a las explotaciones agrícolas locales, pero para entonces nos encontraríamos con que las tierras fértiles estarían ocupadas por zonas residenciales.
Desgraciadamente, esto último ya está sucediendo en parte, y no se debería haber permitido. Como por ejemplo, con la Vega de Granada o la Huerta Murciana. Esta última actualmente es un leyenda urbana (¿capta el juego de palabras?).

Vale. Ahora cambia la coyuntura. Necesitamos más comida para abaratar sus precios. Afortunadamente conservamos buena parte de las estructuras productivas gracias a la PAC, ¿no?

Anónimo dijo...

Eso es una justifiación ex-post y poco creíble. ¿Si no cultivamos tomates, olvidamos cómo hacerlos crecer? No creo. Sobre lo de usar tierras para suelo urbano, eso es cuestión de urbanismo y políticas de densidad, nada que ver con la PAC.

Y lo de la alta productividad... muy relativo. Es agricultura intensiva, que usa demasiado mano de obra.

Anónimo dijo...

1)Sobra terreno para urbanizar. El territorio habitado es tan pequeño que pensar que puede ocupar todo el terreno fértir es absurdo.

2)No me da la gana que me roben el dineo para dárselo a los terratenientes y a los labradores con tierras. La misma clase de caciques que mangonearon en la época del franquismo ahora se disfrazan de humildes para pedir dinero.

3) ¿Qué más da si se abandona el campo? Así eliminamos una actividad antiecológica, que es la agricultura.

4) La PAC permite cultivos absurdos y que no son rentables. ¿Qué sentido tiene plantar arroz en los monegros, o trigo en Huesca?

Lole dijo...

Mea culpa. Hago un comentario simplificado y resumido y recibo a cambio una réplica también simplificada y resumida.

La PAC deja mucho de ser perfecta. Sí, es cierto que en muchos casos se subvenciona a quien no lo necesita y se obtienen cosechas innecesarias.
¿Significa eso que la idea es mala? En absoluto. Significa que no se aplica adecuadamente.

La idea de la PAC es garantizar el autoabastecimiento de alimentos y evitar un éxodo rural masivo a las ciudades. Sólo con eso se justifica.
Teniendo en cuenta la que se nos viene encima con la crisis energética, el mantenimiento de la productividad agropecuaria en Europa nos va a venir muy bien en los próximos años.

Por cierto, lo de la alta productividad es un hecho. Las explotaciones familiares velan por sus cultivos y ganados los 365 días del año. Sí, es intensivo, pero los costes laborales son proporcionalmente muy bajos.

Si no cultivamos tomates, tardaremos unos años en conseguir cuadros formados con experiencia en el cultivo de tomates, cuando hagan falta.

El urbanismo si tiene que ver con la PAC. Si un agricultor no está subvencionado puede verse tentado a buscarse una recalificación a suelo urbano para obtener mejores plusvalías.
Sí es verdad que es una política urbanística absurda el expandir ciudades por las llanuras, pudiéndose elegir terrenos menos fértiles. Pero desde luego esto sí que no tiene que ver con la PAC.

Sí, aún queda mucho suelo sin urbanizar, pero aún así, la proliferación de urbanizaciones ya empieza a asustar.

No está bien subvencionar terratenientes ni fomentar el cultivo del arroz en los Monegros. Se puede y se debe gestionar mejor, desde luego.

¿La agricultura es una actividad antiecológica? Desgraciadamente el monocultivo humano lo es más.

Anónimo dijo...

Sólo recaudar que la mano de obra empleada por la agricultura no llega al 5% de la población europea. El "éxodo masivo" se produjo en el siglo XIX, no ahora. Europa ya es, ante todo, urbana. De hecho, hay más área boscosa ahora que hace 50 años...

Lole dijo...

El éxodo rural tuvo lugar en los siglos XIX y sobre todo en el XX. Sin la PAC no hubiera quedado ni dios.

Hobbes dijo...

L O O S E R S

Augie March dijo...

¿Significa eso que la idea es mala? En absoluto. Significa que no se aplica adecuadamente.

Mmmmmmm, me suena. ¿Dónde habré oído yo esto?

:DDDDD

Carlos dijo...

Yo me considero socialdemócrata, por lo que tengo una parte (más o menos pequeña o grande) de liberal. Como tal, sé que hay momentos en que el proteccionismo es malo y este, al tratarse de un proteccionismo de países desarrollados, lo es. Europa no debe protegerse del comercio de productos agrícolas por dos razones: por el dinero que nos cuesta a los europeos y por el dinero que dejan de ingresar países en desarrollo.

El PAC es la política que se lleva más dinero de los contribuyentes europeos. Ese dinero podría aplicarse a cosas más productivas y favorecedoras para la población, como por ejemplo un Estado del Bienestar bien desarrollado. Con el dinero invertido en agricultura hay suficiente. Según qué gente habla de que el coste alcanza los 26 euros semanales por familia.

Por otro lado esta el tema de los países en desarrollo. Terminar con el PAC significaría permitir a estos países entrar en nuestro mercado y vender sus productos (mucho más baratos que los europeos) consiguiendo un flujo de dinero hacia los países en desarrollo de vital importancia. Hoy no lo pueden hacer por la financiación extra que reciben los productos europeos, distorsionando su precio y haciéndolo más bajo de lo que realmente es. Eso, de toda la vida, se ha llamado competencia desleal.

¿Pero qué pasaría con los agricultores europeos? Evidentemente no podrían competir con los precios de los países en desarrollo, por lo que irían al paro. Lo cual tampoco sería ninguna catástrofe, teniendo en cuenta de que con el dinero ahorrado del PAC el Estado del Bienestar los podría mantener hasta que pudieran volver a entrar en el mercado laboral dedicándose a otra cosa. Al fin y al cabo ellos tienen subsidios de desempleo, mientras que en África o Sur América si se quedan sin trabajo se mueren de hambre.

Alex Guerrero dijo...

La PAC y las subvenciones agrarias en EEUU son responsables de los precios absurdamente bajos que han recibido los agricultores en el tercer mundo por varias décadas. Mucha pobreza (y cientos de miles, sino millones, de muertes, recordémoslo) se hubieran resuelto con menor proteccionismo agrario en el mundo rico.

Si quieres mantener gente en el campo (por cierto, ¿por qué hay que plantar gente en el campo si no quieren?), hazlos guardabosques, hosteleros del mundo rural, profesionales trabajando por internet desde su casita de campo, etc. Pero no mantengamos barbaridades como la PAC.

Alabada sea la subida de precios de los alimentos. Al menos están saliendo de la pobreza miles y miles de agricultores.

Anónimo dijo...

Hay mucho mito sobre las políticas agrarias y el libre comercio de alimentos. Sería interesante que os miráseis el caso del café, un producto alimenticio sin prácticamente producción en los USA o en Europa (y por tanto sin subvenciones). Observaríais que el rollo del libre mercado no existe desde el momento en que el gran comprador puede hacer fuerza y tirar los precios por los suelos. Muchos frutos secos tienen la misma dinámica (como los anacardos): africanos muriendo de hambre por el bajo precio de sus monocultivos "sin competencia" (ahora se arrepienten de apostar por esos productos) a pesar de no estar subvencionados en Europa o los USA. Y todo porque empresas como Nestlé, o Starbuck se ponen de acuerdo y pagan una miseria. Los precios del café se han desplomado hasta 1/3 de los que tenían en los años 80, en dólares no compensados (vamos que si en los 80 vaía 100 dólares ahora vale 30 dólares). En Colombia se cultiva coca porque cultivando café se mueren de hambre. Y todo eso en un producto supuestamente "libre de subvenciones".

Carlos dijo...

Anónimo, la verdad es que tienes toda la razón. A lo que haces referencia se lo conoce como monopsonio, un fallo de mercado en que existe un consumidor o diversos que actuan como uno sólo. Como todo fallo de mercado teóricamente puede ser combatido legalmente, otra cosa es que los Estados estén por la faena. La culpa de esta situación en todo caso la tienen las empresas transnacionales, como bien apuntas Nestle o Starbucks, pero no los Estados, como sí la tienen en el caso de la PAC. De todas formas, tienes razón en que se presta menos atención a las situaciones una vez se ha abierto el mercado y eso provoca más falladas por parte de los intermediarios. De ahí la importancia de regular los mercados para evitar situaciones como esta y olvidarse de la desregulación absoluta promulgada por neoliberales.