jueves, junio 12, 2008

¿Y si no nos quieren?

La ocupación americana de Irak está ahora mismo en una encrucijada. Como siempre que hay elecciones, el país debate sobre qué hacer a partir de enero del año que viene. El problema es que situación parece ser cada vez más ambigua: el aumento de tropas sobre el terreno ha funcionado razonablemente bien (aunque la verdad, el país sigue siendo un infierno), pero los políticos iraquíes siguen sin estar por la labor de ponerse de acuerdo.

Irak sigue sin aprobar leyes importantes. No hay acuerdo sobre reparto del petroleo, gobiernos provinciales, y una larga lista de conflictos políticos que siguen dividiendo el país. Estados Unidos parece haber decidido que Maliki quizás sea un hijo de puta, pero es "nuestro" hijo de puta, apostando por que su bando en la guerra civil sea el ganador. Es una aplicación más o menos encubierta de la solución pragmática que comentaba hace unos meses: no importa cómo sea el gobernante o las leyes, más vale una dictadura estable que un guerra civil permanente.

El problema para Estados Unidos es que Maliki es un hijo de puta útil, pero parece que no acaba de ser el tonto útil que realmente ellos desearían. Los americanos andaban seguramente pensando que si le daban el gobierno a Maliki, este les devolvería el favor dándoles un acuerdo estupendo para mantener tropas en Irak y un acceso preferencial a su economía. El problema es los iraquíes serán brutos, pero no tontos, y no están tragando con las 60 bases que quieren los americanos en el país.

Ahora mismo parece posible que llegue el verano, termine la autorización de las Naciones Unidas a la presencia americana, y el gobierno iraquí, puesto en el cargo y mantenido por los Estados Unidos, les pida que se larguen de inmediato. O dicho en otras palabras, es perfectamente posible que el exito del aumento de tropas en reducir la violencia sólo sea un anticipo de una represión alegremente brutal una vez los americanos se vayan, un retorno a la guerra civil que azotaba el país, y aumento de la influencia de Irán en el país y la región.

Estados Unidos está en una situación en la que ya no quedan salidas que suenen a buenas noticias. Uno de los candidatos a la presidencia (Obama) parece haber aceptado la evidencia; otro sigue pensando que esto será una democracia estilo alemán algún día. En fin.