viernes, febrero 09, 2007

Moviendo el debate sin ganarlo

Una de las falacias más repetidas al hablar de política (servidor incluido) es decir que la única manera de cambiar las cosas es ganando las elecciones. Si bien es cierto que en una democracia la única manera de pasar leyes es formando mayorías, en un sistema de gobierno participativo no todo depende de la legislación. Un partido que se pase la vida perdiendo las elecciones quizás no tomará decisiones, pero tiene otros mecanismos para tener influencia.

Y la mejor manera de explicar por qué esto sucede es hablar de carritos de helados.

Imaginemos una playa. Palmeritas, arena blanca, sol, aguas critalinas, y muchos veraneantes, distribuidos de uniformemente en toda su longitud. Digamos que tenemos un kilómetro de costa, con un bañista cada metro; 1000 en total, todos bien repartidos. A esta playa llegan dos vendedores de helados, que tienen como objetivo vender tantos deliciosos refrescos como puedan. Ambos saben que los bañistas son vagos, y van siempre al carrito que les cae más cerca, así que con eso en mente, van a tratar de decidir dónde se colocan. ¿Cuál es el lugar más adecuado?.

Si los vendedores quisieran poner las cosas fáciles a los bañistas, se colocarían cada uno a un lado, a 250 metros del final de la playa, de modo que quien quiere un helado tenga que andar un máximo de un cuarto de kilómetro para llegar a un carrito. El problema, sin embargo, es que eso no sería la decisión más racional, desde un punto de vista individual de cada vendedor. Si uno de los heladeros se mueve 250 metros y se coloca en el centro, este inmediatamente obtendría muchas más ventas. Para empezar, todos los bañistas en su lado de la playa seguirían comprándole a él; aun teniedo que andar medio kilómetro, seguiría siendo el vendedor más cercano. Sin embargo, es no sería todo, ya que también robaría clientes a su rival; los veraneantes entre el "metro 500" y el "625" cambiarían de carrito para andar menos.

Evidentemente, el otro vendedor no es tonto, y no se conformaría con eso. Al cabo de unas horas, los dos carritos estarían situados en el centro de la playa, tratando de evitar que nadie les robe mercado, y dividiéndose la mitad de la clientela para cada uno.

¿Familiar, no? Es una explicación muy sencilla (y antigua; las primeras formulaciones tienen casi 100 años, el desarrollo moderno es de Downs, en los 50) sobre cómo funcionan los partidos políticos y su estrategia electoral. Los partidos saben que la mejor manera de maximizar votos / clientes es buscando el centro, y actuan en consecuencia; el partido más cercano al votante mediano es el que ganará el mayor número de votos, así que los estrategas electorales se pasan la vida buscando ese elusivo individuo.

Sin embargo, he comentado que no es necesario ganar para ser influyente, y hablando de vendedores de helados podemos ver también como esto sucede. Supongamos que uno de los vendedores tiene un carrito excepcionalmente pesado, o es sencillament muy vago, y no quiere alejarse demasiado de su casa. El pobre vive en un extremo de la playa, y como mucho avanza 100 metros, quedándose allí para vender helados. El otro vendedor, muy avispado, estaba en el centro, de modo que tiene todo un lado para él, y la mitad de los bañistas entre su carrito y el de su rival como clientes; sin embargo, las cosas le pueden ir todavía mejor si se mueve un poco. Como más se acerque a su rival, más clientes le robará, sin perder necesariamente clientes por el otro lado (tenemos bañistas masocas, que caminan lo que sea por un helado); así que no tardará demasiado en estar al ladito de su rival, quedándose con los clientes de 900 metros de playa.

Algo parecido tiende a suceder con los partidos políticos. Cuando un partido insiste en irse al monte, sin atender a lo que hace su rival, su oponente tiende a variar sus posiciones políticas para aprovecharse de los cambios. Si un partido, por ejemplo, insiste en defender el matrimonio homosexual, su rival es probable que acabe defendiendo las parejas de hecho, aún no creyendo en ellas en un principio, para acercarse al su rival a su izquierda, sin adelantarlo. En el caso que un partido político ante una posible negociación con terroristas aboga por una inflexibilidad radical y absolutista, es muy probable que su rival acabe por limitar su flexibilidad para erosionar votos a su oponente, aún cuando la posición del electorado pudiera ser más tolerante.

¿Por qué el debate político en España parece siempre girar en torno a lo que dice el PP? No es necesariamente debido a que lo sueltan es lo que importe el electorado; es perfectamente posible que el PSOE esté sencillamente siguiéndoles en sus obsesiones, para tratar de ganar parte de su electorado.El PP, incluso perdiendo, puede influir en el debate; no hace falta ganar para marcar la agenda.

Claro, también es posible que el PP haya sido más listo y de hecho sean los que están en el centro de la playa, pero eso es un debate para otra día...

13 comentarios:

zarevitz dijo...

Es un poco lo que pintó Lluís el otro día, ¿no?

Egocrata dijo...

Si, pero mi post tiene deliciosos helados :-P.

wininu dijo...

no es el típico "comerse los votos del otro"?

Lo q hace el PNV si no se prsenta Batasuna, radicalizarse. Lo q hizo el PSOE en el PV para quitarle votos al PNV, presentando en mitines antiguos líderes pneuvistas y desplazándose.

No es lo q hace el psc para quitarle el poder a ciu, apareciendo más catalanista-nacionalista q nadie (aunq en este caso no quede tan claro q no lo sea de verdad).

Me imagino q el riesgo es q aparezcan partidos como Ciudadanos, o simplemente q la gente se qde en casa sin votar, o incluso q cambie al partido "siguiente" en el eje.

Gulliver dijo...

Pues, sea por los movimientos del gobierno, sea por los de la oposición, parece que los carritos se hayan movido hacia el centro de la playa.

Gulliver dijo...

De todos modos la teoría de los heladeros no parece ser muy explicativa de lo que ocurre en España. Aquí la política está polarizada y los partidos no se acercan a la frontera política en la que están situados sus adversarios.

La teoría de los heladeros abogaría por la moderación, y sin embargo el principal partido de la oposición está anclado en el radicalismo. Siguiendo la estrategia probada con éxito en 1996, la teoría podría ser que en este país se responsabiliza al gobierno del estado general del clima político. Si hay normalidad política, los votantes del centro respiran una cierta tranquilidad y no exigen un cambio. En cambio si el país está crispado y en la riña diaria, los votantes sienten el malestar y los “indecisos” provocarán un cambio de gobierno con la esperanza de cambiar el clima.

Egocrata dijo...

Bueno, el nombre formal es el modelo espacial de voto de Downs, la verdad; los helados son florituras para ahorrar las mates.

A todo esto, Gulliver, la politica en estepais esta mucho menos polarizada de lo que parece. En temas claves (estado de bienestar, sanidad, inmigracion, mercado de trabajo) PP y PSOE no estan en absoluto lejanos. Es solo en el maldito tema de terrorismo que el PP se cree que el votante mediano vive en la conspiranoia y la intransigencia.

Y puede que esten en lo cierto, quien sabe. Las encuestas siguen dando la ventaja al PSOE (esa del ABC es muy, muy chapucera, la verdad), pero no esta demasiado claro.

Gulliver dijo...

"Es solo en el maldito tema de terrorismo que el PP se cree que el votante mediano vive en la conspiranoia y la intransigencia. "

No solo de terrorismo vive el hombre de derechas. Estatuto catalán, papeles de Salamanca, Cataluña en general, Irak, matrimonio homosexual, ... pa qué seguir?

Egocrata dijo...

Es que ya hago como el PP, que pongo todo el debate territorial bajo la palabra "terrorismo". Lo del matrimonio gay el PP apoyaba las uniones civiles; no estaban tan lejos.

Whitard dijo...

Coño, y pensar que Clint Eastwood dejó la política porque lo más importante que hizo como alcalde fue la regulación de la venta de helado en carrito... Si leyese este post se replantearía la importancia de su decisión.

Anónimo dijo...

Ego Trotsky dijo...

Hum... el PP, en Catalunya, está en el Paseo marítimo :-) y sus compradores bajan a la arena para comprar los helados para celíacos de CiU. En la playa hay no menos de 4 carritos todos ellos con helados para celíacos (son la mayoría en la playa), no siempre guardando las distancias.
El Psc tiene helados para no celíacos, pero gran parte de sus votantes lo son, así que va a seguir ofreciendo helados para celíacos (y no por arrambar compradores a CiU)

ERC esta al casi al lado del PSC pero sus helados para celíacos tiene los gustos más fuertes

IC se ha queado con los metros de playa que van dejando los dos anteriores.
Y C'S acaban de salir al mercado para ocupar todo lo que deja el PP en el paseo maritimo.
Y agarrate, que hay unos en el mar con una lancha-Plataforma que venden helados solo para "Autoctonos"

Avelino dijo...

¿Por qué habéis cambiado el nombre de la bitácora?

Egocrata dijo...

Mira, me aburría :).

Camarada Bakunin dijo...

¡Te aburrías, te aburrías...! Estas cosas se avisan. Voy a cambiarte el enlace...