viernes, agosto 24, 2007

El (incierto) gobierno de los filósofos

Enric Casanova se pregunta hoy, con cierto aire compungido, por qué estamos todos gobernados por una pila de imbéciles. En fin, nada que no dijera Platón en su momento, tras ver el torpe funcionamiento de la democracia en Atenas. Enric, como muchos otros antes, se lamenta que no tengamos mandando a los más competentes, a los tecnócratas; el gobierno de los filosofos que pedían los antiguos y que parece no acabar de llegar nunca.

Como todos los problemas con más de 2.000 años de antigüedad, es bastante probable que esa solución que no llega nunca es de hecho rematadamente difícil. Y la verdad, si miramos las cosas un poco de cerca y sin ser demasiado fantasiosos, veremos que de hecho no es que el problema sea irresoluble, es la pregunta la que está mal formulada.

Empezaremos por España. Enric, como tantos otros, se suma a las voces que claman que los políticos y la democracia española son patéticamente malos comparados con cualquier vecino. La verdad, esta idea forma parte de un absurdo complejo de inferioridad que debe ser desterrado. La democracia española es, a casi todos los efectos, un régimen político absolutamente normal, perfectamente comparable a cualquier otro país occidental. En algunos puntos es de hecho remarcablemente innovadora, en cosas como derechos civiles, organización territorial o sistema de atribución competencial. Es un diseño bastante bueno, que funciona con relativamente pocos problemas, y que ha disfrutado hasta ahora de una clase política de una calidad sorprendentemente alta. No es perfecto, ni de lejos, pero tiene mucho de bueno, y muy poco que envidiar a nuestros vecinos.

Pasando a un tema más general, el gobierno de los mejores es un problema más difícil de resolver de lo que parece. Supongo que no se le escapa a nadie que la definición de "mejor" en lo que respecta a gobernantes es poco menos que un imposible. Ser el mejor presidente o ministro no es sólo una cuestión de competencia técnica o ser el que más sabe del ramo (ya os digo, yo sería un ministro de fomento excelente), también implica tener capacidad de tomar decisiones complicadas. Y no es sólo en cuestiones de "problema matemático lioso" o "puente muy largo a construir", es en cuestiones de tener información incierta, dar respuesta a problemas confusos, y por encima de todo, decidir quién gana, y quién pierde.

Y aquí si que no hay técnico o filósofo que valga. En política, en gobierno se decide cómo se recaudan y reasignan recursos. En el fondo esta es una decisión moral, no técnica; si nos atenemos a lo visto hasta ahora, el acuerdo sobre qué camino tomar es mejor de forma objetiva es un debate más que complicado.

Tras mucho probar, hemos llegado a la conclusión que la forma menos mala de decidir estas cosas es votando, por mucho que sea un instrumento bastante torpe para dar puntos de vista. Dentro de las votaciones, la forma más razonable ha sido pasar a la democracia representativa, y dejar que dos o más grupos de gobernantes profesionales (esa "clase política" que tanto se desprecia) se partan los cuernos para ofrecer el mejor plan posible.

Y si eso trae electoralismo, y hacer lo imposible por mandar, sea bienvenido. Los políticos trabajan para el electorado, lo mínimo que podemos pedirles es que hagan lo imposible por satisfacerlos. El votante ya sabrá (esperamos) cuándo el peloteo es falso o verdadero; si el gobernante les engaña, es su culpa. Y por supuesto queremos que los votantes desprecien a los políticos; una democracia no funciona como debe sin que los políticos vivan muertos de miedo y pavor ante la ira de los ciudadanos y la pérdida de poltrona resultante. El mejor garante que no hagan grandes tonterias es que sepan a ciencia cierta que si hacen el mandril, se van a la calle.

La pregunta relevante, por tanto, no es tanto qué debemos hacer para que gobiernen los mejores. La pregunta que de verdad nos debe preocupar es cómo nos aseguramos que aquel gobernante que haga el imbécil (o sea un imbécil; siempre se cuela alguno) pierda el puesto de inmediato. Los dirigentes mejores ya vendrán, a base de meter el miedo en el cuerpo en los partidos y en filtrar a los inútiles en las urnas.

Una última nota: al votar de este modo escogemos esencialmente en base a criterios ideológicos, es decir, a base de juicios morales. La competencia técnica, tras también muchos años de prueba y error, la dejamos a los profesionales, es decir a la burocracia del estado, a la función pública; ellos son los expertos. Eso, claro está, también trae sus problemas, pero vamos, no hay nada perfecto. Ni Suecia, oiga.

12 comentarios:

Albert dijo...

Hoy muy flojito, mucho tópico, mucho bla, bla, bla y poca originalidad y neuronas.
Y que conste que lo digo porque te sigo y sé que tienes neuronas para más.
¿España una democracia de nivel Europeo?
Anda ya!!! (Otra cosa es que halla funcionado relativamente bien y no entorpecido el crecimiento económico, que ya es mucho,pero de ahí a situarla a nivel europeo hay un abismo; ejemplo, ¿cuantos diputados que producen vergüenza dormitan en el parlamento español? Compara su nivel (cultural, académico), uno a uno, con los de otros países)
Sobra la reforma del sistema político, la ausencia de propuestas (creativas y originales, arriesgadas) escudándote en 2.000 años de fracasos es deprimente...

Albert dijo...

Es decir, el copy/paste que los españoles han hecho de los modelos económicos, sociales y políticos europeos. Y el tirón autonómico de Cataluña (sino existiese Cataluña, ¿existiría el modelo autonómico en España?, en España ¿existe alguien que sepa lo que significa la palabra federalismo?) ha definido el sistema por conflicto más que diseño. El sistema autonómico es un invento para aguar las peticiones Catalanas (y vascas).
La economía después de 30 años sigue siendo de segunda.
La cultura democrática española por los suelos.
El respeto, ausente.
Modelo de estado, sin consolidar.
Anda ya.

Una cosa es lo que parece y otra lo que es. Propio de salir de una dictadura, por otro lado, claro está.

Preem Palver dijo...

No estoy de acuerdo.

La democracia representativa, es decir, que políticos profesionales tengan carta blanca y se vayan turnando cada cuatro años degenera en lo que tenemos ahora.

Una "democracia" en la que buena parte de la población no se siente representada y otro tanto no vota porque ni le importa ni va a cambiar nada.

Los políticos en lugar de competir para hacer un buen programa o cumplir sus promesas pasan el rato haciendo demagogia (con ayuda de los medios a los que se encargan de contentar debidamente) e intentando desacreditar al contrario.

Por no hablar de lo poco democráticos que son algunos partidos y que, como tu dices, permite que esos ceporros lleguen a cargos de mucho poder e importancia.

En mi opinión la única manera de tener una democracia que merezca ese nombre es mediante el fomento de la participación popular. Que la gente se interese por la política porque puedan cambiar las cosas sin tener que dedicar tu vida a ello.

Un saludo

Egocrata dijo...

Albert, será lo que quieras, pero no hay nada de raro en la democracia española.

Francia tiene una democracia llena de tipos salidos todos de la misma escuela (ENA), un largo historial de reformas sin sentido, y una capacidad única de tener gente de talento limitado (y corruptos) en la presidencia. Véase Chirac.

Italia ha "disfrutado" de Berlusconi.Y no sigo con la corrupción, porque hace que Marbella suene a Suiza.

Alemania tuvo durante años el gobierno de izquierda más lerdo que recuerdo (Schroeder), y no es que se caracterice por tener una alta escuela retórica. De hecho, el debate político aleman es bastante aburrido, y tienen más políticos profesionales que nadie.

El Reino Unido ha hecho una de las descentralizaciones más raras jamas vistas (eso que Escocia vota sobre las leyes de todos, Inglaterra vota en la suyas y le votan en las suyas también), ha tenido un problema territorial que hace que Euskadi parezca una arcadia pastoral, y de nuevo tiene una élite política más o menos eterna. A veces de forma literal, véase Lores.

Eso sólo los grandes. No me pongo con los pequeños, porque historias de disfuncionalidad están en todas partes. España no es perfecta y tiene sus problemas, pero en cuanto a resultados y nivel de control sobre los políticos, el sistema está por encima de la media.

Sobre la democracia representativa, lee los enlaces que pongo; creo que allí respondo a algunas de las críticas. Gracias por los comentarios!

Albert dijo...

De nada, si acaso a ti por todos los post que vas colgando.
Te has ido por las ramas. Has hecho lo que tanto criticas: populismo.
El grado de democracia se asocia al grado de populismo de sus políticos.
¿Viste íntegro el debate Royal-Sarkozy?
¿A quien se dirigían?
¿Te imaginas cuantos españoles hubieran aguantado (y entendido) todo el debate?
En el grado de democracia ¿incluyes a los ciudadanos o los consideras una externalidad inevitable?
¿Que entiendes por "sistema"?

No he hablado en absoluto de la representatividad.

Más:
1.- Sin UE/OTAN
2.- Sin ciclo favorable y fondos de cohesión.
3.- Sin las políticas del desarrollismo (tocho y sol).
4.- Sin Cataluña y País Vasco (industria y banca/modelo autonómico).
5.- Sin los ex-Monopolios.

¿Que ha hecho España? ¿Dejarse de matar mutuamente?

"Albert, será lo que quieras, pero no hay nada de raro en la democracia española. "

No es que no halla nada raro, es que no hay nada. Y ahora se empieza a ver, cuando el modelo se agota y no hay más del ir-tirandismo y copy/paste.

albert dijo...

Disculpas por el "halla", se escapó!

Preem Palver dijo...

Buenas Egocrata.

He leido los artículos que enlazas y quisiera antes de nada felicitarte por la claridad con la que expones tus ideas.

Seré un poco más específico. Es cierto que es imposible para una sola persona controlar todos los aspectos económicos y sociales sobre los que tienen poder los políticos, sin embargo la imagen de unos dirigentes déspotas y paternalistas me pone los pelos de punta.

Sin duda la idea de que "los políticos controlan a los políticos" tiene mucho gancho, pero la realidad es que el corporativismo que impera en nuestra clase política hace imposible que se cumpla.

Todavía recuerdo a Rubalcaba con el tema de la medallita de Aznar. No, responsabilidades penales no, Responsabilidades políticas decía.. O la destrucción de ciertos archivos cuando la Moncloa cambió de huésped...

Mi idea no es transformar a los políticos en oficinistas, si no en dar poder de decisión a los ciudadanos.
Los gobernantes seguirían haciendo leyes y tomando medidas pero para la aprobación de las más importantes (por ejemplo, reformas en el estatuto de los trabajadores) se necesitaría el respaldo de los ciudadanos y sería responsabilidad de los políticos convencernos de su utilidad (o no)

Medidas como esta habrían impedido achaques totalitarios como que entráramos en la guerra de Irak o los decretazos que nos toca sufrir de vez en cuando.

Como bien sentencias al final del artículo, ni Suecia es perfecta, pero aun así siempre podemos mejorar.

Santi Benítez (Sun_Tsu) dijo...

Totalmente de acuerdo. Todo es susceptible de ser mejorado, claro, pero vamos, que nuestra democracia funciona... es de cajón. Es más, como bien dices, y ya digo, estoy completamente de acuerdo, funciona mucho mejor que muchas otras democracias de nuestro entorno, no digamos ya del globo terraqueo.

Hay gente que confunde la función pública con la política. Aunque esa es otra historia que habría que mirar más y mejor... ¬¬

Ôo-~

Anónimo dijo...

Pratxanda says...

En qué pais de Europa despues de una dictadura no existe un proceso de "desdictaduración". Donde y sin causar revuelo exmiembros de la dictadura siguen en política. (en AUstria y Alemania, causaba polémica)

En Dinamarca una ministra dimitió por mentir a la prensa. Aquí es Acebes el que pide dimisiones

Que país de Europa ha sido condenado por no investigar torturas a detenidos por un Tribunal europeo. Qué país de Europa es criticado por AI por indultar torturadores con condena en firme.

Yo lo veo francamente mejorable, vamos.

alfombril dijo...

No se puede negar que nuestra clase política consiguió logros importantes cuando tuvimos una Transicción, a todas luces, ejemplar.

Pero está claro que nuestra política es mejorable:

- Tenemos un sistema autonomico con autonomías de primera y otras de segunda ¿es justo?

- El poder judicial está fuertemte politizado y con muchos herederos del franquismo impidiendo que funcione la justicia

- Ley electoral tb tremendamente injusta

- Seguimos a la cola de Europa en casi todos los indicadores de progreso

- La corrupción, los trepas, los polítcos "amateur" campean, casi, a sus anchas

- La participación ciudadana mínima y decreciente

- Nuestra derecha, tanto política como sociológica, sigue teniendo un fuerte componente posfranquista, con mucho poder, tanto que obstaculiza cualquier intento de progreso

- Muy poco debate público de calidad

- Un largo etc, que demuestra que aunque en otros paises estén teniendo una fuerte crisis en su clase política, como consecuencia de la Revolución Conservadora y del bipartidismo, aún pueden darnos alguna lección. Ej: La cohabitación gubernamental entre centro derecha y centro izquierda en Alemania

Carlos dijo...

Zeus mandó a todos sus emisarios y entregó a hombre y animales todo tipo de capacidades; fuerza, inteligencia, rapidez, aunque de forma desigual, para que todas las especie pudiesen protegerse de la extinción. Hermes preguntó a Zeus a quiénes de entre los hombres debía entregar el sentido de la moral y de la justicia.
-A todos -dijo Zeus-, y que todos sean partícipes, pues no habría ciudades si sólo algunos de ellos participaran, como de los otros conocimientos.

La política trata de la elección sunjetiva entre decisiones técnicamente igual de válidas. La democracia no es el gobierno de los expertos (para eso están los asesores y funionarios), sino del sistema que permite que los iguales puedan gobernarse a sí mismos.

Mahavishnu dijo...

Albert :
"¿Te imaginas cuantos españoles hubieran aguantado (y entendido) todo el debate?"

Acabáramos . ¿ El problema entonces es que los españoles son (somos) unos incultos , incapaces de seguir el discurso de cualquier político medianamente brillante ?

Eso lleva a dos conclusiones : 1) La democracia española y sus políticos representan la calidad "intelectual" media de su polblación, y las críticas a la misma , en consecuencia , sobran.
ó
2) Quizás el problema es el punto de vista de quien se considera superior , intelectualmente hablando, a la media de sus compatriotas.

Un sistema político no puede construirse artificialmente orientándolo a quienes se consideran a si mismo la creme de la creme de la sociedad.