miércoles, noviembre 24, 2004

Nunca es culpa de nadie (vol.III)

Tras "liberar" Iraq y acabar con el malo maloso que oprimía a los niños y robaba alimentos a los iraquies, se suponía que las cosas irían mejor. La gente comería más, moriría menos, y en fin, esas cosas que pasan. Pues bueno, resulta que desde la invasión, resulta que la malnutrición infantil ha aumentado. Se ha duplicado, de hecho. Brillante gestión de conflictos, si señor.

Aparte de eso, el país está evidentemente fuera de control. Detalles como el hecho que es necesario pagar 5.000 dólares para coger un taxi decente al aeropuerto (es decir, escoltado por mercenarios armados hasta los dientes para que no te secuestren) lo atestiguan. Nada, lo normal. Echar un ojo cada día a esta página, que recoge todo lo que se publica de cosas explotando y tal por el país. Va todo estupendo.