domingo, noviembre 21, 2004

Una de cine

Hoy me he ido al cine a ver la segunda parte de Bridget Jones, y básicamente es más de lo mismo. La misma mujer rellenita con sus líos amorosos mientras mete la pata de manera continuada. Para los que les encanto la primera parte que vayan a verla, para los otros pueden evitarla. No voy hacer un comentario de la película, pero ha habido un par de escenas que me han gustado. La primera Bridget aparece en su apartamento, la cámara la enfoca a ella y seguidamente se desplaza hacia atrás saliendo por la ventana y se va alejando mostrando el edificio donde vive y luego los edificios colindantes, y así hasta que llega a mostrar el skyline de un Londres en otoño invierno, para volver a centrarnos en una localización concreta de la ciudad (me recuerda bastante algún movimiento de Moulin Rouge). Más que la escena en si lo que me ha gustado es que he vuelto a tener ganas de irme a Londres en pleno invierno y pasear por sus calles y sus parques mientras hace un frió horroroso, volver a empaparme de esa esencia que alberga Londres. Lo mismo me pasa cuando veo Notting Hill, saldría corriendo hacia el aeropuerto y cogería el primer vuelo que me llevara. ¿Alguien se anima?

La segunda escena es la del final de la película, donde aparece una pequeña iglesia de pueblo toda nevada, y enfrente de esta hay unos niños jugando con la nieve rodeados de lápidas. Surrealista.