sábado, abril 05, 2008

Nuevo (viejo) imperialismo

Isidoro Lamas, en un artículo bastante cargante (si algún día mando mucho, voy a imponer una tasa sobre el abuso retórico historicista) nos habla de la legitimidad del imperialismo estos días. Es un argumento que tiene como mínimo 110 años de antigüedad, y que la verdad, fue formulado la primera vez de forma más elegante:

Take up the White Man's burden--
Send forth the best ye breed--
Go bind your sons to exile
To serve your captives' need;
To wait in heavy harness,
On fluttered folk and wild--
Your new-caught, sullen peoples,
Half-devil and half-child. (...)

No estamos demasiado seguros sobre si Kipling hablaba en serio o estaba siendo irónico, pero lo cierto es que la visión de Lamas es parecida: muchos países en desarrollo son demasiado inútiles para gobernarse ellos sólos, así que es la obligación moral de los países ricos de guiarles en el sendero de la virtud. A tortas, si es preciso.

La verdad, el argumento parece lógico, pero es bastante peligroso. La idea es que los países africanos tienen una enorme cantidad de problemas, y que no pueden salir de la trampa de pobreza en la que se han metido por sí mismos. Este argumento, sin embargo, no tiene en cuenta el hecho que esta trampa no es inevitable, y que de hecho hay países horrendamente pobres que han salido del agujero partiendo de situaciones semejantes. La India lleva una buena temporada creciendo a un ritmo delirante; Korea era más pobre que muchos países de África (y no tenía recursos naturales) al acabar la guerra; y no hablemos de China, que me da algo.

Lo más curioso es que la enfermedad no está extendida por toda África. Bostwana tiene un PIB por cápital más que decente ($11,600), de hecho. Los problemas del continente son muy graves, no lo dudo, pero no son irresolubles.

Para empezar, necesitan capital. Para ello tienen que ser o bien capaces de exportar de forma decente (pero evitando depender excesivamente sobre ello, ya que puede crear conflictos) o bien atraer inversiones exteriores.

Si quieren atraer inversión, el primer paso es reducir la locura predatoria y el conflicto civil constante que muchos de esos países sufren, y parir una estructura estatal decente. Esto no es un cuestión de que el hombre blanco venga y les dé una constitución; como hemos visto en demasiados sitios ultimamente la cosa es ligeramente más difícil de lo que parece. Si en un país dos o más facciones están a tortas antes que el benigno imperialista entre, el hecho que un grupo de turistas te invadan no tiene por qué solucionar ese conflicto. El imperio puede limitarlo a base de una ocupación militar enorme, pero me parece que la experiencia placentera que el mejor ejército del mundo está disfrutando en Mesopotamia da una idea de lo caro que resulta.

No me voy a meter en los detalles de qué factores generan un sistema político estable porque la verdad da para varios libros. La cuestión es que en general para que un sistema sea lo bastante sólido como para que valga la pena invertir (no exijo democracia) la cosa depende más de la propensión del tirano de turno a trabajar a largo plazo y no a corto. Muchos de los problemas africanos se derivan más de la existencia de tiranos más preocupados con su propia fortuna que en otra cosa; el estado es utilizado únicamente para robar pasta, no para crear estabilidad.

Los países desarrollados tienen una manera muy sencilla de dar incentivos para que esto suceda, que es hacer que invertir en el propio país sea rentable: bajar sus aranceles. África tiene el horrendo, horrible problema que realmente no puede exportar nada fácilmente; los aranceles agrícolas de los países ricos son absurdamente altos (y patéticamente ineficientes), así que lo que hacen mejor (por clima) no pueden explotarlo de forma aceptable.

Si un tiranuelo supiera que dejando hacer su economía generará dinero, ya que puede exportar lo que produce, su estructura de incentivos cambia radicalmente: extorsionar a mis ciudadanos deja de ser la mejor forma de enriquecerme; ahora es mejor dejarles que produzcan todo lo que puedas, aumentando mi base impositiva. A medio plazo el aumento del nivel de renta hará que la dictadura caiga ella solita.

Una apertura de los aranceles, condicionada a una reforma agraria (para que los beneficios no se concentren en unas pocas manos), sería un cambio enorme para toda África; un incentivo gigantesco para todos los sistemas políticos de la zona a estabilizar el sistema político, atraer inversión y empujar sus economías hacia adelante. Y ser creativos: el etanol de caña de azucar es muchísimo más eficiente que el sacado de cereales variados, sin ir más lejos.

Para occidente, es algo que la verdad sería mucho más barato para todos. Sí, ese sector agrícola del mundo rico (que aporta un 3-4% del PIB y consume un 60-70% de nuestra agua potable, por cierto) tendría que apretarse el cinturón y dedicarse a lo que hacen mejor (productos específicos de la región de calidad), pero los beneficios (alimentos más baratos en todo el mundo, sacar a millones de personas de la pobreza) sería enormes.

No, no es una solución mágica. Y no, no es tan fácil y automático como digo. Aún así, está bastante más basado en la realidad que la vía del imperialismo quijotesco.
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8 comentarios:

Geógrafo Subjetivo dijo...

Egócrata, lo que dices sobre los aranceles es cierto pero utópico. Más del 60% del presupuesto de la UE se va a la Política Agraria Común, defendida denodadamente por todos los gobiernos europeos, independientemente de su tendencia.

Tener una maquinaria estatal decente tampoco es fácil. Las estructura de poder estatal deberían reflejar, de alguna manera, las estructuras del poder social y las unidades representativas en estos países. No tiene sentido hablar de Estado o de provincias cuando la instancia de pertenencia primaria es el grupo étnico o el subgrupo (tribu). Esto tiene que tener reflejo en la organización con una descentralización inteligente.

Anónimo dijo...

Es que tú lees cada blog por ahí hombre de Dios... Ése en particular no es competencia del departamento de Interior, sino del de Sanidad.

No, si nuevo no es: desde Aristóteles sabemos que los griegos somos los verdaderos únicos seres humanos, y los bárbaros seres apenas dotados de razón, esclavos naturales que están mejor sirviendo a los griegos que viviendo en un estado de salvajismo. Como el mismo Aristóteles notaba, incluso parecían más despiertos e inteligentes al lado de los griegos, igual que los animales domésticos como perros y gatos se humanizaban y presentaban conductas más inteligentes en contacto con sus dueños.

Después me preguntan que qué pienso de UPyD. Pues si recibe en sus filas a gente así a la vista está cómo van a acabar.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

No sé si debido a la extensión de mi artículo, escrito para Siracusa 2.0, usted no lo ha leído en su integridad. No sé. Pero incide desde luego en las manías en torno al tema del Tercer Mundo en general, y África en particular, que precisamente ataco en mi artículo. Como un guante.

1º- Es una tontería hablar, como el propio Fukuyama hace en "América en la Encrucijada", de "el fracaso de Iraq". ¿Qué fracaso? Ironizar con la cantidad de bajas americanas en dicho país es absurdo en la medida en que lo normal en casos de pacificación de países semejantes es precisamente que existan esos costes humanos. Lo podrán hacer peor o mejor (eficiencia/ineficiencia) pero vendernos la burra de que EEUU es incapaz de pacificar el país porque mueran X soldados americanos es del género bobo.

2º- Dice usted que es preciso que aumente la inversión y que para eso es necesario el que reine el orden y la paz. Sugiere que el orden y la paz surgirían si los reyezuelos o tiranuelos africanos fuesen como usted desea. ¡Y proclama el completo dislate de que a los déspotas les vendría bien relajar su puño de hierro sobre sus países! Buen hombre: exactamente eso es lo que no harán porque perderían el poder y puede que la vida. Por eso hay que echarles y a poder ser no dejar que otros como ellos les sustituyan; para eso es preciso implicarse políticamente, esto es: imperialismo.

3º- La historia de las ayudas, reformas y regalos a cambio de reformas sobre el terreno es vieja como la tos. No funciona. Pasemos a otra cosa.

4º- La idea de que los africanos son incapaces de gobernarse no obedece a un prejuicio racista sino a una mera descripción. La labor de atraerles a la civilización no es una empresa racista sino igualitaria, humanitarista. Pensar que como son bárbaros deben estar a sus cosas (a saber: matar, despedazar, masacrar, mutilar...) es además de una locura en términos de seguridad un prejuicio racista mucho más evidente de lo que les gustaría a quienes lo sostienen.

5º- Si se fija en mi artículo se dará cuenta de que hago énfasis en la necesidad de instituciones más que en el tema de la pobreza material. Usted por contra me cita ahora casos de países pobres que ahora van bien "aparentemente solos". Pues bien: los ejemplos de Corea del Sur o India no podían ser peores para su posición en la medida en que tales estados son una creación, literalmente, del imperio americano y del imperio británico respectivamente. Progresan mucho porque tienen unas instituciones que reconducen más o menos los asuntos de una manera estable o segura en lugar de a base de AK-47. El caso de Botswana es un caso particular que se corresponde a eso mismo: instituciones. Hay paises de África en los que no es posible esperar eso.

6º- El argumento de Geógrafo Subjetivo también lo trato en mi artículo: rehacer el mapa de África para que las unidades de "autoridad" o "soberanía" se correspondan al mapa de etnias y tribus es una demencial convalidación de la anarquía.

Egocrata dijo...

Por partes:

1. No es cuestión de bajas americanas. La probabilidad que Irak, una vez acabo este desastre, sea un estado moderno, vágamente democrático y unificado es básicamente nula. Afganistan tiene un problema parecido; el opio, que es la única planta que pueden exportar, es inaceptable para los imperios.

2. Un déspota se rige como todo, siguiendo una estructura de incentivos. Si el dictador tiene un país X que puede prosperar y crecer con la industria Y o Z, y la estructura del comercio internacional hace esas dos industrias inviables, el déspota no tiene otra salida para enriquecerse que extraer todos los recursos que pueda ahora sin hacer crecer el pastel. Si por el contrario el pastel puede crecer, sabe que puede hacerse más rico oprimiendo un poco menos, y eso hará.

Coño, España mismo pasó por un proceso parecido; las élites que apoyaban a la dictadura empezaron a pensar a largo cuando pudieron comerciar con el exterior.

3. No es ayudas, reformas o regalos. Es sencillamente libertad comercial, y dejar de ver a África como una mina con molestos nativos. La única condición a medio plazo sería una reforma agraria moderada, y la verdad, es bastante probable que los africanos la hagan ellos solitos.

4. Lo de "atraerles a la civilización" y "ayudar al pobre negrito" es de un etnocentrista que asusta. Los problemas de África son económicos, políticos y sociales, no que está llena de africanos. Si por arte de magia substituyeras todos los habitantes de Sudán por Suecos, acabarían a ostias igual.

5. La India estaba ocupada por los británicos. Bien, también lo estaba una cantidad no trivial de los estados africanos que son ahora mismo un auténtico desastre. La India, por cierto, se parecía más a África que a China o Korea hasta principios de los noventa, cuanto los políticos Indios sacan su cabeza de su culo y se ponen a hacer política seria.

Claro que son las instituciones. Faltaría. La cuestión es, estos países las tienen porque quieren, no por regalo del hombre blanco. Los países que no las querían ya se han encargado de demolerlas. Otros han creado riqueza a su modo (China, Indonesia, Emiratos; joder, incluso Brasil o Chile), sin ayuda del buen hombre occitental.

6. No hablo de rehacer el mapa siguiendo criterios étnicos. Tienes razón que es un absurdo.

El estado se hace, no es algo demasiado complicado. Es tener el monopolio de la violencia, controlar el territorio, y poco más.

Anónimo dijo...

"procesos de pacificación llevan esas bajas (militares)",

Por eso el ritmo de bajas civiles por asesinatos, restricciones, asedios, etc.. anuales durante estos 5 años es entre 10 o 50 veces superior según el que las cuente a las bajas civiles que el muy asesino sistema de Saddam tenía.

Es como si después de la liberación de Francia por los aliados, se hubieran creado 10 veces más campos de exterminio, hubiera habido 10 veces más juicios sumarísimos, etc... como mínimo hasta 1950. "Bajas normales" ¿no?. Ni siquiera en la óptica militar, cuando se ha "pacificado" Kosovo, Bosnia o recientemente el Líbano la mortalidad de las tropas "pacificadoras" no es tan alta como en Irak. Ni siquiera en Afganistan.

Anónimo dijo...

Los países africanos tienen instituciones, algunas impuestas o imitadas que evidentemente no funcionan y generan más problemas que soluciones. Por otra parte las "instituciones" propias, que sí funcionan, no son las más convenientes para crear las condiciones para el desarrollo sino todo lo contrario.
No se pueden comparar India, China o Korea con los países africanos. Esos países o civilizaciones tienen tradición de entidades administrativas imperiales o estatales de siglos o milenios además de algunas instituciones importadas.
Esa es la cuestión, la tradición de un poder centralizado y distante, de una administración eficiente. Africa, el Africa negra, carece casi absolutamnente de esas tradiciones políticas y culturales: sin ellas en el mundo contemporáneo no se va a ninguna parte.

JotaÉ dijo...

Los países africanos tienen instituciones (...)

Africa tambien fue colonizada, a ver si lo recuerdan cuando saquen este tema. Sobre el papel, el unico Estado africano que no fue colonizado fue Etiopia. El resto, todos, y a veces con instituciones coloniales más fuertes que las de India.

Lole dijo...

Además pretender que la potencia imperialista se limite a pacificar, implantar instituciones democráticas y estabilizar la economía de los protectorados es casi una quimera. Como los habitantes de dicho protectorado no votan, como no tienen derechos legales para elegir y derrocar a los dirigentes de la potencia imperialista, ésta se verá seriemente tentada a cometer abusos, a expoliar los recursos de los protectorados, usarlos como mercados para sus manufacturas. De esto tenemos abundantes precedentes históricos.