jueves, enero 13, 2005

Los problemas que tiene Barcelona-Francia

A corte de ejemplo, para que veáis porqué me gustan tanto los trenes. La ordenación de circulaciones es una ciencia exacta, que requiere contar con muchos factores y limitaciones. Para que os hagáis una idea, algunos de los supercomputadores más potentes de Europa pertenecen a la DB y la SNCF, que los usan para calcular horarios... ¿Por qué? Echemos una mirada a los problemas que tiene la Estación de Francia...
  1. Es en fondo de saco. Esto reduce bastante su capacidad, ya que complica las maniobras de entrada y salida. Renfe cada vez tiene más trenes automotores (sin locomotora, vamos), lo cual reduce el problema, pero no demasiado.
  2. Es en curva, y pronunciada. Por este motivo, sus 14 vías no son de hecho tantas, si hay trenes largos. Solo 4 de ellas pueden servir trenes de 400 metros de longitud (los trenhoteles, por ejemplo), y aún así, con un andén estrecho de narices. Esto reduce de nuevo la capacidad.
  3. Al ser en curva, los cambios de la entrada y en los andenes son menos flexibles. No se pueden maniobrar trenes y locomotoras tan facilmente como en una estación en recta para dejar andenes libres o pasar trenes de uno a otro.
  4. El enlace que tiene con otras líneas es relativamente malo. Para meterse en uno de los túneles que cruzan Barcelona, o salir por el norte, un tren que sale de la estación tiene que recorrer un par de kilómetros a 45, y meterse en el nudo ferroviario subterraneo que hay a la altura de calle Marina. Vaya donde vaya, tiene que cruzar las vías al mismo nivel (cizallar, en jerga), ya que no hay pasos inferiores (saltos de carnero), con unas agujas limitadas a 30. Contando que por allá pasan las cuatro líneas de cercanías de Barcelona (trenes cada 2 minutos), os podéis imaginar el horror que resulta meter un tren por allí pidiendo paso.
Y eso sin hablar que, a pesar de todo, el metro le queda un poco lejos O que no tiene enlace de Cercanías. ¿Condena todo esto la estación? De momento, no. El ADIF ha dicho que por el momento no piensan en desecharla, ni después de acabar Sagrera. Con tanto AVE nuevo, no sería de extrañar que la acaben necesitando de nuevo. Si eso ocurre, no obstante, tendrán que hacer algo de gasto, en especial para arreglar el punto 4. Lo otro no tiene mucha solución.

Por cierto, ¿Imaginais lo complicado que es gestionar toda una red, teniendo en cuenta limitaciones como estas (y sus interacciones), durante su operación normal? Lo de los trenes en de hecho uno de esos milagros cotidianos....