sábado, enero 15, 2005

Solución anti-Ibarretxe, estilo Canadá

Como parar de perder el tiempo en estas cosas en tres atractivos pasos:
  1. Se redacta una ley de claridad para secesiones. Si alguien se quiere ir, referéndum, necesita un 60% en cada provincia con ganas de marcha.
  2. En caso de secesión, se negocia cómo se hace y qué indemnización se lleva el Estado. (recordad que Euskadi paga menos de lo que recibe de Madrid)
  3. Ya que no quieren estar con nosotros, y como soy un cabrón, se veta la entrada del nuevo estado a la Unión Europea. No quereis estar con nosotros, ¿verdad?. Pues ni aquí ni en ningún sitio.
Si alguien quiere largarse, venga, ahora puede. ¿Alguien? (el paso tres sería poco popular, pero anda que no nos quedaríamos a gusto). Haciendo esto, dejaríamos de hablar de metafísica de una puñetera vez, que el 90% del tiempo hablamos de vascos, leñe.

A todo esto, la solución que de momento se ha tomado me parece sensata, dentro de lo que cabe. Se tumbará el plan en el Congreso con el pretexto del apoyo de Batasuna (ya me diréis que democrática voluntad del pueblo vasco existe, con esos votos). Como está claro que a pesar de todo las minorías no estan del todo a gusto en España, se abre la puerta a reformas consensuadas, que aquí vivimos todos. Sobre la consulta popular, estoy bastante seguro que Ibarretxe convocará elecciones (que ya tocan) y listos, que es de todos modos lo que quería en primer lugar, cuando esperaba que Batasuna le fusilara el plan en Vitoria.

Queda qué hará ETA, claro. Si para de dar la vara (y parece que tienen sus dudas), el PSOE podrá hablar quizá de algo más cercano al ideal canadiense. Si no, a saber. Si el PNV gana de calle las elecciones, Ibarretxe lo intentará de nuevo, pero dispuesto a ceder algunas cosas. Si el PSE saca un buen resultado, a consensuar estatuto, que es donde todo debió empezar. El plan de las narices, en mi opinión, era una maniobra electoral pura, para movilizar el electorado de la extinta HB y dar al PNV la mayoría con la que siempre soñó. ¿Secesión? El PNV nunca la ha tenido en mente.

4 comentarios:

Al_turtusi dijo...

¡Te has pasado! Estoy de acuerdo con el primer punto, podría estarlo con el segundo (dado que estamos hablando de Euskadi) pero el tercero es ganas de tocar lo que no suena y sería una medida de esas que en las Relaciones Internacionales llaman "de mala vecindad". Igual que un niño pequeño que patalea "Pos si no juegas conmigo con Jaimito tampoco".
Enfin, el tema es complicado y no quiero meter mucha más cucharada, que se arreglen entre ellos, pero que se arreglen por favor! Basta ya de pelota vasca!

Al_turtusi dijo...

De hecho, en relación al primer punto, por qué esta puñetera manía de incluir en su proyecto nacional territorios donde no se habla el euskera como Alava o el sur de Navarra? En Catalunya lo tenemos claro, Països Catalans no incluye Val d'Aran ni el interior de País Valencià...
He dicho que no hablaría sobre el tema y ya me estoy emocionando..sooooooooo, paaaaaara bicho!

Egocrata dijo...

El tercer punto es sólo para persuadir amigablemente a la gente para que no se vaya. :-P.

Es un poco cafre y no creo que lo haga un gobierno Español. Ya lo harían los franceses por nosotros.

CentroMan dijo...

Lo siento, pero el tercer punto me parece el mejor. Yo no los vetaría "para siempre"... lo que si haría es el retrasar su ingreso, una vez fuera, para que les costase algo más su ansiada "madurez en solitario"... (maquiavélico ¿no? :-)
Un saludo.