miércoles, enero 25, 2006

Alegres discusiones constitucionales

Como parece que España no hay nada más popular que tirarse la constitución unos a otros, me añadiré con entusiasmo a criticar la ronda de tonterías soltadas en las últimas 24 horas.

Empezaremos por el informe del Consejo General de Poder Judicial, diciendo que la propuesta de reforma del parlamento catalán es inconstitucional por diecinueve motivos. Bueno, llegan tarde. También podrían publicar un informe sobre lo derrogada que está la constitución de 1812 a estas alturas. El texto pactado por Mas, Zapatero y el resto de partidos catalanes (a ratos) es como bastante distinto al proyecto que están enviando a parir. A todo esto, el CGPJ no tiene autoridad para hacer informes sin que el parlamento los pida previamente, pero supongo que la legalidad sólo es importante cuando afecta a iniciativas de la izquierda.

El premio del día al argumento constitucional idiota es (para variar) para Ignacio Villa. El artículo de hoy viene a decir que lo que decía Rubalcaba ayer sobre la propuesta de referéndum de Rajoy es irrelevante, por el GAL, la corrupción, y por dar una rueda de prensa el día de reflexión (no como Rajoy, que daba entrevistas, claro). El problema para el señor Villa es que lo que proponía Rajoy es inconstitucional con todas las letras (el PP ya lo ha matizado), y un ejercicio más de agitación callejera que él tanto criticaba. Matar al mensajero cuando mi argumento no vale un pimiento, vamos. No sé ni por qué me sorprendo.