lunes, octubre 03, 2005

Libertad y derecho a escoger

Una de las críticas más machaconas desde el flanco liberal hacia cualquier propuesta que huela a izquierda, desde nuevos estatutos a sanidad pública, es el apelativo "liberticida". Los más melones del pelotón normalmente suman a esta acusación asociaciones con Stalin, Castro y Chávez, como si cualquier progre de salón sintiera adoración por todo aquel que se autoproclama salvador de los pobres.

Dejando de lado las críticas más torpes, el supuesto programa contrario a la libertad individual de la izquierda es algo radicalmente falso, y referido sólo a una parte de la izquierda (en mi opinión) anclada en un pasado que nunca existió.

El problema que tiene un gobernante que pretenda hacer una sociedad más libre es que, tristemente, la libertad tiene un precio muy alto. Más concretamente, la posibilidad de escoger a qué colegio llevar a los hijos, qué hospital utilizar, qué carrera profesional emprender o en qué invertir mi dinero la tienen básicamente aquellos que tienen dinero para permitírselo. La idea de un gobernante de izquierdas con dos dedos de frente trata ante todo de asegurar que esta capacidad de elección esté al alcance del máximo número de personas posible, no sólo al alcance de unos pocos.

¿Cómo? sí, intervención del estado. El gobierno no debe meterse allá dónde no le llaman, pero en lo que respecta a dar igualdad de oportunidades y capacidad de decidir sobre el propio futuro, no debe tener manías. Debe asegurar que todo el mundo puede escoger qué educación quiere para sus hijos (por eso las escuelas concertadas gratuitas son una buena idea), tener atención sanitaria universal por si el azar y la enfermedad golpean, y garantizar la libre competencia y mercados abiertos para los benditos locos que deciden montar un negocio. No es una cuestión de reprimir la libertad de los ricos para regalar dinero a los pobres, es una cuestión de garantizar que todo el mundo tiene acceso a una sociedad abierta y libre, y que el infortunio, la familia o la clase social donde nos ha tocado nacer no equivalen a tener que pelear con una mano atada a la espalda.

Se puede argumentar que la mejor manera de garantizar la libertad no es esta, sino aumentar la riqueza. El argumento es correcto, el problema es que no soluciona los problemas de los que no pueden escoger su destino ahora mismo. Si la libertad es un absoluto, que algunos no puedan hacer uso de ella debería invalidar promesas futuras de crecimiento a solucionar problemas presentes. Por no hablar que cualquier incremento de la riqueza general tiende a favorecer más a quienes tienen más capacidad para crearla, curiosamente los que tienen capacidad de elección en el momento presente.

La cuestión no es proteger el derecho a escoger, es darlo al mayor número de personas posibles. Y este debería ser el objetivo central de la izquierda.

8 comentarios:

Augie March dijo...

Mmmmmmmmmmm, eso no vale. Con el primer párrafo has establecido que
si alguien dice que la izquierda es liberticida es que es melón, asocia a Castro,Stalin y Chavez con ella y además es un torpe etc...
¿quién se va atrever entonces? :D
Vamos a participar.

La idea de un gobernante de izquierdas con dos dedos de frente trata ante todo de asegurar que esta capacidad de elección esté al alcance del máximo número de personas posible, no sólo al alcance de unos pocos.

Es éste el párrafo que más me interesa.
a) ¿ves en Zapatero o Llamazares a políticos con dos dedos de frente?
b) si dices que el liberalismo lucha contra esto, estás utilizando demagogia barata.

Además de esto, creo que estás exagerando en el precio en que tasas esa libertad. Ni es tal el precio ni todos los votantes del PP (entre los que habrá algún liberal) pertenecen a una clase privilegiada.

Los últimos párrafos me parecen también discutibles. Consideras intervenciones que ningún partido primero ni gobierno después ha cuestionado. No las defienden los de la izquierda en exclusiva, por lo menos en Europa.

El resto de párrafos simplemente opinas, como quienes no creen en el mercado, que un gobierno de izquierdas administrará mejor los recursos creados. Eso es en lo que yo no creo. La "epifanía" de los gobernantes de izquierda (o de derecha), la justa. A mi nadie tiene que decirme como se distribuye la riqueza que creo si no hace nada para estimularlo (y además dilapida lo que yo produzco) basándose en criterios como "un mar de injusticia universal". Y todos sabemos la tesitura en la que está Solbes.

Dicho de otro modo: ¿cómo crees que gobernaría Llamazares?

Topgun dijo...

Egócrata,
Cuando uno se da el lujazo de "elegir libremente" estudiar en Harvard, vivir en Boston y ser de izquierdas, como es tu caso, gracias a los impuestos que paga la viuda jubilada con una miserable pensión que paga un 16% del jabón que usa para lavarse, es normal que uno sea de izquierdas.

Ya ves que hacer demagogia es fácil. Yo también sé

Topgun dijo...
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Egocrata dijo...

Llamazares tiene problemas para encontrar su cara en un espejo, así que no, no gobierna así. Zapatero en cambio no ha dado motivos para pensar que es muy distinto a Blair en gestión de la economía o descentralización, por ejemplo. Tiene un pragmático en economía (Solbes) y cree que descentralizar (algo que ha hecho Blair) es bueno.

Sobre las intervenciones del Estado que señalo, Jorge Valín o la gente de Liberalismo.org (algunos) están en contra de la sanidad y educación públicas, por ejemplo. Que tú seas un liberal razonable no hace que todo el mundo lo sea. :-).

Por cierto, no digo que un gobierno de izquierdas sea necesariamente mejor; digo que un gobierno de izquierdas se preocupa sobre la libertad individual, en contra de lo que dicen algunos liberales, aunque de un modo distinto (y en mi opinión más acertado) que un gobierno de estado mínimo estilo Thatcher.

Topgun, estoy en New Haven y Yale, no Harvard (puaaaag!), y ninguna de las becas que he tenido proviene del dinero público. Ninguna abuelita me está pagando esto.

Por cierto, sin becas, la investigación en un país cae a cero rápido.

Topgun dijo...

Egocrata,
Perdona el desliz, aunque no sé cual es más elitista ¿Harvard o Yale? y también la impertinencia de referirme a tu persona, pero después de tanto tiempo me he tomado esa libertad.
Como no todo van a ser criticas, felicitarte por tu post sobre el estatut, en mi opinión muy certero en el análisis


P.D.: Me alegro que no le impidas a ninguna viuda jubilada comprarse un jabón mejor.

Alex Guerrero dijo...

Si el señor Topgun supiera las miserias y estrecheces que tienes que pasar por 'dedicarte a la ciencia', ego, no te lo recriminaría.

Como sé lo que 'cobras', sin decirlo voy a hacer una estimación de lo que los economistas del FMI llaman 'paridad de poder adquisitivo', que en tu caso, es un ratio de 0,818. Pues bien, aquí el privilegiado 'vive' con un tercio del salario medio estadounidense, lo que le sitúa bastante por debajo del límite de pobreza relativa en EEUU.

Viva la ciencia y todo el dinero que se saca de ella. [/fin de la demagogia]

Alex Guerrero dijo...

Y por otra parte, acerca del 'elitismo'. Está demostrado que las universidades que citas (así como otras, como Stanford, Columbia, NYU, etc) son elitistas en el bachelor period (pa sacarse la licenciatura, hay que pagar millardos), pero no en el periodo postgraduado, porque con el dinero que le han robado a los ricos, financian la educación de gente meritoria, que en el 90% no paga ni matricula, tiene becas por méritos, etc. Menos demagogia.

Anónimo dijo...

exacto alex, bien dicho.
si trabajar 14 horas al dia por un sueldo que nos situa por debajo del nivel de la pobreza es ser privilegiados, entonces vamos bien.

laia