jueves, abril 21, 2005

La última batalla del político eterno

Bueno, Fraga a la carga en Junio. Tenemos adelanto en la elecciones gallegas. Probablemente (sólo llevamos diciendo esto desde hace doce años) las últimas. Las gane o las pierda, se tiene que reconocer que al tipo le gusta la política algo serio, vamos.

Manuel Fraga fue ministro por primera vez en 1962, hace 43 años. Para hacernos una idea de qué significa esto realmente, algunos detalles. Kennedy era presidente de los Estados Unidos. El Papa era Juan XXIII. John Glenn fue el primer americano que completó una órbita alrededor de la tierra. Ese año Francia abandona Algeria, con De Gaulle de presidente. Es el año que murió Marilyn. Es el año de la crisis de los misiles cubanos, con Nikita Khrushchev de líder de la URSS. Richard Nixon pierde las elecciones a gobernador de California. Estaba reunido el Concilio Vaticano II. De esto hace, en otras palabras, una auténtica eternidad.

Se ha criticado que el PSOE pretenda utilizar la edad de Fraga (82 años) como arma electoral, diciendo que es un desprecio a los ancianos. Bueno, la verdad es que el PSOE tiene razón. A los 82 años, Don Manuel es demasiado viejo incluso para servir como Papa (el límite para participar en el cónclave es 80 años). Aparte de miembro del Politburó de la URSS o algo parecido, no hay cargo político relevante que yo tenga en mente al que alguien haya sido elegido a los 82. Fidel Castro, otro gran fósil, es cuatro años más joven que Fraga. Chirac, que es visto como un abuelo (y que llegó a ministro en 1968, otro que lleva un trote...), es diez años más joven. Mitterrand, que lo dejó siendo un dinosaurio, tenía 77 años. Sólo Gladstone en el Reino Unido ha llegado a un cargo así a los 82 años, y eso fue en 1892 (el tipo se tiro 62 años como diputado, por cierto...) y siendo mucho mejor político.

En otras palabras, es un jodido dinosaurio. Por mucha mente clara que tenga, a los 82 no se tiene la capacidad de trabajo de alguien con 60 o 50. Y la probabilidad que o bien estire la pata o nombre un sucesor a media legislatura y se largue es bastante más alta. Si el PP no tiene nada más que Fraga, lo de partido moderno es de chiste, vamos. Y si el PSOE y BNG pierden otra vez, es para hacérselo mirar, por mucho clientelismo que haya.