lunes, septiembre 19, 2005

Elecciones Alemanas: primeras impresiones

Unas cuantas notas inconexas sobre los resultados de las elecciones alemanas, a falta de saber quién acaba gobernando el país. O como dirían algunos liberales, quien cede al chantaje de la minoría radical ecologista / comunista / socialdemócrata (no se meterán con el partido liberal, no).

Primero, la campaña electoral ha separado a los políticos de verdad de la gente con buena voluntad y ciertas ganas de mandar. Siendo más preciso, ha demostrado que Schröder es una auténtica máquina de atraer votos, no importa lo desesperada de la situación. Aunque los de siempre aplaudan con las orejas, la verdad es que lo de Merkel es para hacérselo mirar. No hace mucho el SPD estaba hundido en la miseria, luchando contra si mismo, y nadando a más de veinte puntos de distancia en las encuestas. Tras una campaña electoral sencillamente espantosa, donde el partido se ha mostrado ridículamente dividido, sólo ha podido ganar por unas misérrimas nueve décimas.

Es posible que la progresiva mejoría en los últimos meses de la economía alemana haya empezado a notarse, con el añadido que los problemas del país no son de hecho tan graves . Aún así, hay un par de factores que pueden haber afectado el resultado, contra lo que todo el mundo esperaba. El más curioso, la división de la izquierda. Todo el mundo esperaba que la aparición de Lafontaine a la izquierda del SPD dañaría a Schröder al quitarle votos, pero parece que el daño también lo ha recibido Merkel. Lafontaine y los suyos han rascado muchos votos en el este, un territorio que debería ser fijo de la también oriental Merkel pero que parece haberle dado la espalda. Más allá de esto, el hecho que el sector más radical del SPD se ha largado del partido ha permitido a los socialdemócratas presentar un mensaje unificado y coherente sin tanto ruido de fondo, algo que la CDU ha sido patéticamente incapaz de conseguir.

Es curioso, pero Merkel ha sido demasiado honesta. Presentando un programa claro y detallado (y cláramente de derechas, todo hay que decirlo) ha conseguido que el ala pragmática, centrista y moderada del partido se haya pasado la campaña tratando de corregir a su líder, como quitando importancia a sus devaneos con el tipo único o subidas del IVA. El resultado ha sido una cacofonía pésimamente gestionada que ha acabado por hacer daño al partido.

Ahora empieza la ruleta de coaliciones, esa bonita tradición europea casi inseparable de los sistemas parlamentarios. Todas las opciones están abiertas, pero la arimética dicta alguna solución original y no demasiado ortodoxa. Lo que está claro es que un gobierno CDU-FDP no tiene escaños suficientes, y que por tanto tocará hablar, todos con todos, a ver quien se lleva el gato al agua. Incluso un gobierno en minoría podría ser una opción, al estilo Zapatero o Aznar 1996-2000, así que la verdad, todo es posible.

Por cierto, el gobierno que salga no tiene porque ser débil. Los gobiernos de coalición son el resultado habitual en prácticamente toda Europa, y bien que han funcionado durante 60 años. Más allá de eso, un gobierno débil tampoco es necesariamente algo malo; a veces lo que un país necesita es políticos que no estén demasiado por la labor de meter mano. A pesar de la reacción de los mercados, siempre asustadizos ante la incertidumbre, el resultado no es necesariamente malo.

5 comentarios:

Alex Guerrero dijo...
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Alex Guerrero dijo...
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Egocrata dijo...

Si, lo del PDS es bien raro. Se veía venir, por eso...

Egocrata dijo...

Jaleo de post el tuyo, por cierto ;-)

Alex Guerrero dijo...

Lo corregí y borré el corregido, soy tonto.. Repito:

Tres cosas (dos de este post sobre elecciones alemanas y otra del anterior sobre la tele en EEUU):

1. Lo más sorprendente es como un partido berlinés, como el Die Linken-PDS, haya doblado su nivel de participación y se sitúe a la altura de los liberales (casi un 9%). Entre estos, que son comunistas, los liberales y los verdes suman igual que el SPD o la CDU. Y nadie los cuenta para las coaliciones (la rojiverde + un roji delante también dan para gobernar.

2. La economía alemana sí va mal.

3. Por suerte, la Primera y otras cadenas emiten las 'grandes' series USA que comentas. Perdidos, Mujeres Desesperadas, etc... también están aquí (aunque con capítulos o alguna temporada de retraso). ¿Para cuando Queer as folk? Aquí comento más