martes, mayo 10, 2005

Nuevas formas de desarme (la FAES cabalga de nuevo)

La fundación FAES, que entre videos orwellianos y exabruptos de su bigotudo presidente está resultando ser una mina, se queja que España es mucho menos segura ahora que cuando mandaba el glorioso gobierno Aznariano. En un nuevo informe hecho por expertos independientes (tanto, tanto, que uno es senador del PP) se señala que Zapatero ha inflingido al estado un triple desarme: conceptual, institucional, e internacional.

Fascinante afirmación. Lo de un desarme conceptual es algo que me ha llegado. A partir de ahora, se acabaron los ataques conceptuales. ¡España ya no tiene conceptos para bombardear a nadie! El conceto, esa cosa tan importante, ahora nos falta. En vista del rotundo éxito que el rollo concetual está teniendo en Iraq, creo que estamos listos. Por cierto, eso que el diálogo refuerza a los terroristas es falso; Terra Lliure lo dejó hablando, y en el Ulster las palabras solventaron algo que la ocupación militar no consiguió.

El desarme institucional es otra idea que me tiene muy impresionado. Se quejan que no se han mejorado los cuerpos de seguridad del estado y el ejercito, y que somos vulnerables. Gracias por avisar, pero tras ocho años en el gobierno se podían haber dado cuenta de otro modo, no viendo saltar trenes por los aires. Aún ignorando el hecho que sí se han hecho bastantes cosas este año (más policias, 300 operativos más sólo contra terrorismo islamista), la crítica que esto de no usar el ejercito en el exterior es malo es casi de chiste. Irak es un puñetero desastre ahora mismo, y si no están en guerra civil es por el ejercito de ocupación americano. Los militares ya reconocen que no pueden irse sin que el país se vaya a tomar por el saco; un demostración de lo bien que van las fuerzas armadas solucionando problemas.

El desarme internacional es hilarante. No hemos salido de la OTAN, estamos en las mismas alianzas de siempre, y cumplimos tratados como de costumbre (no, enviar tropas a Irak no dependía de un tratado). Estamos donde antes, no en una realidad paralela. Aún con todo esto, ¿de qué estamos defendiéndonos realmente? La OTAN no puede hacer nada contra mochilas en trenes. Invadir, no invade nadie. Así que ya me direis.

Para acabar, el informe mezcla tocino con velocidad y menciona a los "nacionalismos periféricos" (cómo pueden dificultar la lucha contra el terrorismo islámico, ni idea) y la inmigración, para variar. Es divertido que se quejen de la inmigración irregular y el mejor control de los que están aquí legalizándolos al mismo tiempo. Quizás prefieren tener 700.000 inmigrantes sin fichar; eso facilita la lucha antiterrorista algo serio.

Resumiendo, un panfleto tonto, como de costumbre, acusando al gobierno de no hacer cosas que ellos no hicieron, o de cambiar cosas que no ha cambiado.